Municipio negó que haya ordenado violento desalojo en fiesta de Barranco

PNP y asistentes a fiesta se acusan de causar disturbios en Carnaval de Cajamarca

Lunes 01 de marzo de 2010 - 08:09 am

Por: Bruno Rivas

Un día después de que el cruce de las calles Santa Rosa y Francisco García Monterroso, en Barranco , estuviera a punto de ser escenario de una tragedia, el lugar lucía ayer pocas señales del caótico movimiento de la noche del último sábado.

Manchas de pintura eran las únicas huellas de la fiesta de carnaval que se realizó en esa zona y que concluyó con una intervención policial que fue muy criticada debido al uso de bombas lacrimógenas y por las denuncias de abuso de autoridad.

El hecho empezó aproximadamente a las 9:30 p.m. cuando cientos de jóvenes, niños y adultos embadurnados con pintura participaban en la mencionada fiesta que no contaba con autorización municipal. A esa hora unos 70 policías pertenecientes a la comisaría de Barranco y al Escuadrón de Emergencias iniciaron una operación para dar fin a los festejos.

Tras la llegada de los agentes empezó una trifulca que degeneró cuando uno de los policías lanzó una bomba lacrimógena que desató el caos. Muchos de los asistentes tuvieron que entrar a las casas del vecindario y los que no pudieron guarecerse corrieron para escapar del gas.

“La policía, sin ninguna razón, lanzó una bomba lacrimógena. Esas no son formas de intervenir. Tuve que correr hasta otra calle porque no podía entrar a mi casa. La policía me golpeó sin razón. Pudo ocurrir una tragedia”, relato a El Comercio Antonio Ortega, un vecino de la calle Santa Rosa.

Siete personas fueron intervenidas y trasladadas a la comisaría de Barranco tras la trifulca. Fueron liberadas una hora después. Según el jefe de la comisaría de Barranco, comandante Manuel Rivera López, se intervino porque la fiesta no tenía autorización y a pedido del alcalde del mencionado distrito, Antonio Mezarina.

“Un grupo de jóvenes estaban alterando el orden público desde horas de la mañana. Intentamos que desalojaran el lugar, pero nos agredieron. Por eso el Escuadrón de Emergencias usó la bomba lacrimógena”, señaló Rivera.

Fuentes de la municipalidad negaron que el concejo haya ordenado la intervención policial, pero sí ratificaron que la fiesta no tenía autorización.

El Comercio se comunicó con el jefe del Escuadrón de Emergencias de la PNP, Alfonso Chávarry Estrada, quien señaló que se tomó la decisión de usar la bomba por el desacato a la autoridad. Ante la pregunta de este Diario respecto de que pudo provocarse una tragedia, Chávarry indicó que los miembros de su unidad están preparados para usar ese material y que nadie corrió peligro.

Fernanda Aldana, una vecina de Santa Rosa, indicó que fue la policía la causante de los disturbios y que no se le agredió. “Provocaron todo el día y pudieron causar muertes”, expuso.

Eduardo Pérez Rocha, ex director general de la PNP, señaló que la policía está facultada a usar gases lacrimógenos cuando está en peligro su integridad.

El especialista en seguridad Gabriel Prado considera que el uso de estos gases en una situación como la descrita es exagerado, ya que puede provocar hechos lamentables por la presencia de niños y ancianos.

REACCIONES
“Esa fiesta no tenía que realizarse. Viene gente a tomar y manchar las paredes del vecindario. No tienen límites ni permiso. Solo con bombas lacrimógenas se podía sacar a esa gente”.
VECINO DE LA CALLE GARCÍA MONTERROSO. PREFIRIÓ NO IDENTIFICARSE

“El uso de bombas lacrimógenas fue una decisión del momento que se tomó después de evaluar la situación en Barranco. Lo que se buscaba era evitar problemas mayores que podrían atentar gravemente contra los derechos y libertades de los ciudadanos”.
JORGE LUIS GUERRERO. DIRECTOR DE LA VII DIRTEPOL