Chofer de Hermes afirmó que no planificó millonario robo: "Se me prendió la lucecita"

“Lucky Luciano” sigue insistiendo que actuó solo, pero Dirincri sostiene que lo hizo en combinación con su hermano y otros cómplices

Domingo 21 de marzo de 2010 - 10:31 am
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Por: Luis García Panta

Inspirado quizá en una película policial que alguna vez vio en un canal de cable, el supervisor de Hermes Félix Jesús Luciano Cuenca (39), conocido por sus compañeros como “Lucky Luciano”, escribió sin querer —con el robo de S/.2’422.000 al camión de caudales que le tocó manejar— un guion cinematográfico difícil de imitar.

El último martes, Luciano tomó el lugar del chofer del camión WGF-520, quien estaba de permiso, para conducir el blindado de la compañía Hermes —ojo al lema de la firma: “Tu solución segura”— y recorrer empresas y bancos de los distritos de Miraflores, San Borja y el Centro de Lima, con el fin de recoger dinero.

“No era mi intención hacerlo, no me pagaron mi quincena y me indigné. Había trabajado en mis vacaciones y no tenía dinero. Se me presentó la oportunidad y me llevé la plata”, dijo en la Dirincri. Agregó que el resentimiento se agudizó por la burla de sus compañeros de trabajo.

Señaló que se animó a robar tras percatarse de que el portavalores Jhon Carbajal Vargas no había guardado en la bóveda del camión dos maletines con billetes. Eso sucedió a las 7 p.m. “Allí se me prendió la lucecita”, dijo.

EL DOPAJE
Él se contradice cuando afirma no haber planeado el robo. “Lucky Luciano” reveló que tomaba somníferos sin receta médica y que para llevar a cabo su plan puso esos medicamentos en dos gaseosas que invitó a sus compañeros Jhon Carbajal y Sandro Herrera, junto con unos alfajores, para doparlos.

La Dirincri señala que el supervisor no pudo haber disuelto los somníferos en las gaseosas —estas estaban selladas, según los trabajadores— sino que los colocó molidos en los dulces, los cuales preparó con anterioridad. El supervisor invitó gaseosas y dulces en un grifo de Aramburú, hacia donde desvió su ruta.

Al emprender el retorno a la base de Hermes, en Chorrillos, tomó la Av. Arequipa para esperar que los somníferos hicieran efecto. Cuando sus amigos se sintieron mal, se dirigió a la calle José María Coronel (Chorrillos), donde abandonó el blindado y a sus amigos dopados y amarrados. Antes comunicó a Hermes un retraso para después perder todo contacto con esa compañía.

Seguidamente tomó un taxi y se fue al distrito de Villa El Salvador, donde entregó el dinero a su hermano Janpier Giovanny Luciano Cuenca. Luego tomó 300 soles y se fue a la zona de Conchán en donde cerró la noche bebiendo.

El miércoles, Janpier encargó el dinero a la señora Miriam Canevaro de Villalta, quien es mamá de un amigo suyo. Ella, al día siguiente, denunció el hallazgo a la PNP.

Al enterarse de que el dinero había sido recuperado, “Lucky Luciano” quiso entregarse mediante la presentación de un pedido de garantías en la fiscalía, pero fue detectado por la Dirincri, que lo capturó el jueves a las 9:30 p.m. en la cuadra 2 del jirón Puno. Su hermano Janpier aún no ha sido localizado. Él tendría S/.900 mil que faltan, pues solo se recuperaron S/.1’600.000.

El psicólogo Manuel Saravia, director del instituto Guestalt de Lima, dijo que aunque la planificación fue pobre, sí la hubo. “Decir que robó porque no le pagaron la quincena es un acto infantil e impulsivo. Además, el haber dado el dinero a su hermano implica previa coordinación”, consideró.

SEPA MÁS
Félix Jesús Luciano Cuenca cometió el delito de robo agravado, el cual contempla una condena no menor de 15 años de cárcel.

Al hermano de Luciano, Janpier Giovanny, la Dirincri lo acusa de ser cómplice de Félix y también sería denunciado por el mismo delito.

Ayer la Dirincri investigaba si otros cómplices acompañaron a Luciano, aunque este dice que actuó solo.