30 de septiembre del 2014 16 °C

Dicscamec capacitará y acreditará al personal que brinda seguridad privada

Empresas informales y falta de estándares de selección empañan este oficio especializado

*Por: Fabiola Torres* Los vemos en discotecas, conciertos y todo espectáculo masivo donde se les encarga la seguridad. Ellos no usan armas de fuego ni palos de goma como los vigilantes convencionales, pues su intimidante apariencia física es en sí misma su herramienta de trabajo: miden 1,80 metros, pesan 90 kilos y tienen cuerpos de fisicoculturistas. Se les conoce coloquialmente como “vips” por el nombre de la empresa que los popularizó, aunque lo correcto sería llamarlos agentes entrenados para el control de multitudes. Acusados de ser personajes violentos e intratables por incidentes que protagonizaron, el oficio de los “vips” hoy está en debate. Ricardo Ganiku, jefe de la Dirección General de Control de Servicios de Seguridad, Control de Armas y Explosivos de Uso Civil (Dicscamec), indica que el control de masas es uno de los rubros especializados del mercado de la seguridad privada, al que se dedican 42 de las 419 empresas registradas en el país. ¿Hace falta solo ser un fortachón y tener buena estatura para trabajar en el control de masas? Alejandro Argüelles y Antonio Otoya, gerentes de Vips Group Service y Seguridad 911, respectivamente, aseguran que este es un atributo importante, pero no el único que se toma en cuenta. En ambas empresas, la política es reclutar a jóvenes que tengan estudios técnicos o universitarios. “Se les prefiere porque un mejor nivel cultural permite que tengan un mejor trato con la gente”, indica Otoya. Los candidatos pasan por una prueba de inteligencia emocional y solo si califican reciben entrenamiento para el puesto que define la empresa. Mientras la oferta de empresas formales es reducida, la de informales es amplia. Solo hace falta comparar la diversidad de avisos de seudoempresas que ofrecen este servicio. Este Diario detectó que algunas empresas que ofrecen y publicitan servicios de seguridad no aparecen en el registro de la Dicscamec ni en la Sunat e incluso reclutan a menores de edad. Los seleccionados son convocados cada vez que estas compañías consiguen ser contratadas para la seguridad de un espectáculo. ¿Dónde quedan entonces la instrucción y el entrenamiento? *CENTRO DE INSTRUCCIÓN* En el Perú, el Reglamento de Seguridad Privada, vigente desde 1994, especifica que el perfil ocupacional, capacitación y entrenamiento del personal que se desempeña en actividades de vigilancia privada debe estar a cargo del centro de instrucción de la Dicscamec. El problema es que este centro aún sigue en proyecto y se ha hecho indefinida la medida transitoria que autorizó a las propias empresas de seguridad a capacitar a sus vigilantes. Ganiku asegura que este año se implementará el centro de instrucción, al que deberán acudir los 75.993 vigilantes privados que trabajan en las diversas modalidades de seguridad privada para poder acreditarse. *EN PUNTOS* La empresa Vips Group Service mostró los videos que le permitirían deslindar la responsabilidad de su personal en dos incidentes violentos en los que se le involucró el 2008 y hace una semana. En teoría, el vigilante privado debería recibir once cursos. Además, el reglamento indica que todos deben ser mayores de edad, tener educación secundaria y no poseer antecedentes penales ni policiales.

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