23 de julio del 2014 17 °C

Conozca el único reactor nuclear con que cuenta el Perú

La planta Óscar Miró Quesada de la Guerra es de las más modernas y no genera riesgos de contaminación radiactiva

Cuando pensamos en centrales nucleares, lo primero que se nos viene a la cabeza son los efectos negativos que nos pueden generar, teniendo como ejemplo las fallas que presentó Fukushima tras el terremoto en Japón. Sin embargo, en estas plantas también se producen elementos que pueden prevenir enfermedades.

En Sudamérica, solo algunos países tienen tecnología de reactores nucleares de investigación y uno de ellos es Perú. Ubicada a una hora del Centro Histórico de Lima, en el distrito de Carabayllo, la central nuclear Óscar Miró Quesada de la Guerra (Racso), conocida como ‘El Huarangal,’ cuenta con más de 21 años de funcionamiento.

El jefe de Reactores de Racso, Rolando Arrieta, aseguró que el reactor de ‘El Huarangal’ es el más potente de toda Latinoamérica. “Tiene mejor condición física, en comparación con el de Brasil, Argentina, Chile y México”, señaló.

En tanto, el jefe de Seguridad Radiológica del RP-10 (núcleo del reactor), Luis Alejandro Zapata, aclaró que ‘Huarangal’ es un reactor de investigación y no de energía, como sí lo es el de Fukushima. Esto quiere decir que, al no tener una turbina para producir electricidad, su temperatura no llega a los 50 grados centígrados. Indicó que este tipo de reactores, como Racso, solo sirven para irradiar objetos con fines científicos.

BENEFICIOS EN LA LUCHA CONTRA EL CANCER
Entre las funciones más importantes de esta planta, figura la producción de radioisótopos y gammagrafías, que pueden emplearse para diagnosticar cáncer y realizar estudios sobre los tejidos humanos. Además, en los laboratorios se producen fármacos útiles para la agricultura y el cuidado del medio ambiente.

El director del Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), Manuel Castro, detalló que, por ejemplo, el radioisótopo ‘Tecnecio 99’ se emplea para el radiodiagnóstico de diferentes órganos, como el cerebro, el pulmón o el hígado. Asimismo, otro radioisótopo puede usarse para apalear el dolor que produce cáncer de hueso.