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CRÓNICA: el Panteón de los Próceres, un santuario cívico

Esta estructura reúne gran parte de la historia de los libertadores del Perú. Aquí se conservan los restos de 24 próceres de la independencia y 41 efigies

CRÓNICA: el Panteón de los Próceres, un santuario cívico

HENRY F. LÓPEZ TAFUR

Cobijada por la estructura de una armoniosa y fina arquitectura religiosa colonial del siglo XVIII se guardan los restos y efigies de destacados peruanos y extranjeros que lucharon por la independencia de nuestro país. Han pasado 86 años desde su inauguración, el 9 de diciembre de 1924, y en esta semana de la patria se respiran aires de orgullo nacional en este imponente santuario cívico y religioso conocido como el Panteón de los Próceres.

“La inauguración del panteón fue un acto apoteósico”, comenta el magíster en Historia y docente de la PUCP Juan Luis Orrego, quien explica que cuando se inauguró el panteón llegó el primer cuerpo: el de Simón Rodríguez(1769-1854), el mítico maestro de Simón Bolívar, el cual fue trasladado desde la iglesia del pueblo de Amotape (Piura), donde estaba sepultado.

“Los restos fueron traídos en barco hasta el Callao y luego trasladados en tren hacia la Estación de Desamparados. Después fueron llevados en procesión hasta el Parque Universitario, donde se encuentra el panteón”, agrega Orrego. La inauguración contó con la presencia del presidente de ese entonces Augusto B. Leguía y varias delegaciones internacionales que habían llegado a Lima para celebrar el centenario de la Batalla de Ayacucho, gesta heroica que significó el final definitivo del dominio colonial español en América del Sur.

HONORABLE PANTEÓN
“Libertadores de América, son los héroes del continente. Quien quisiera proclamarlos héroes exclusivos de patrias egoístas, rebajaría el sentido humano de vuestra gloria. Por eso esta tumba no está destinada solo a los héroes del Perú, sino a los héroes de América”, dijo Leguía durante la inauguración, según publicó El Comercio el 11 de diciembre de 1924. Por ello en el Panteón de los Próceres no solo se guardan los restos de personajes peruanos, sino también extranjeros.

De los primeros destacan Ramón Castilla, Hipólito Unanue, Pascual Saco Oliveros y Andrés Rázuri, quien hizo caso omiso a la orden de retirada en la Batalla de Junín y lanzó a los húsares sobre la caballería realista. También están los restos de José Bernardo Alcedo y José de la Torre Ugarte, autores del himno nacional, y de la chorrillana que crio a José Olaya, Juana de Dios Manrique de Luna, la única mujer del panteón.

Entre los extranjeros figuran el vicealmirante Martin George Guisse y el gran mariscal William Miller, ingleses claves en la lucha contra los realistas; el uruguayo Juan Espinosa de los Monteros, que empezó a luchar por la independencia a los 12 años, y el argentino Mariano Necochea, quien recibió siete heridas de sable en la Batalla de Junín.

En total, el panteón guarda los restos de 24 personas y 41 efigies. De estas últimas destacan las de don José de San Martín, Simón Bolívar, Túpac Amaru, José Olaya y Micaela Bastidas.

El general de brigada EP ® Herrmann Hamann, presidente del Centro de Estudios Histórico Militares del Perú, entidad que desde 1953 tiene el encargo de preservar el Panteón de los Próceres, destaca que en el lugar también se hace un repaso de toda la campaña de próceres y precursores para conseguir la independencia nacional y su posterior consolidación. “Este lugar es muy ilustrativo. La gente viene acá y hace una revisión de todo lo que constituye nuestra independencia, desde antes y después”, señala Hamann al señalar una de las placas donde se mencionan nombres y fechas de las batallas libradas por la independencia.

“Este es el esfuerzo peruano desde la época del Virreinato para recuperar la libertad rechazando la presencia monárquica en nuestro país”, finaliza.

PARA RECORDAR
Más de 400 años de historia
El Panteón de los Próceres se encuentra en el Parque Universitario, en la esquina con el Jr. Azángaro. Primero fue capilla de los novicios jesuitas, desde 1606, y al ser expulsados, en 1767, se convirtió en la iglesia del Real Colegio de San Carlos.

El terremoto de 1746 modificó gran parte de su estructura original. En 1876 pasó a ser capilla de la Universidad de San Marcos y luego, el 29 de junio de 1921, se convirtió en el Panteón de los Próceres, pero recién fue inaugurado el 9 de diciembre de 1924.

El recordado historiador Gustavo Pons Muzzo calificó como joya arquitectónica el bello altar mayor del panteón en el cual se celebraban, hasta hace algunos años, oficios conmemorativos de la independencia nacional.

El general de brigada EP ® Herrmann Hamann, presidente del Centro de Estudios Histórico Militares del Perú (Cehmp), a cargo del recinto, informa que el Panteón de los Próceres está abierto a todo el público de lunes a domingo, desde las 10 a.m. hasta las 5 p.m.