02 de septiembre del 2014 17 °C

Legajos de 240 mil policías se honguean y se arruinan en un edificio inhabitable

El local de la División de Administración de Legajos de la Policía colapsó y los documentos anteriores a 1996 no están digitalizados

(El Comercio)

FABIOLA TORRES LÓPEZ
Unidad de Investigación

En cuatro ambientes declarados inhabitables, apilados en viejos anaqueles y en el suelo están los 240 mil legajos de los policías del país. Pese a su importancia, así se encuentran las hojas de vida de los efectivos, en las que constan su tiempo de servicio, las unidades donde trabajaron, sus sanciones, méritos y hasta los datos de su familia.

El local de la División de Administración de Legajos de la Dirección de Recursos Humanos de la Policía, ubicado en el segundo y tercer piso del complejo Comandante PNP Juan Benites Luna, en el Rímac, está en emergencia. Aquí no hay espacio para un papel más y se requiere mudar todo el acervo documentario en el más corto plazo, según el informe técnico N°054-2011 de Defensa Civil de la Municipalidad del Rímac.

Pese a este informe emitido el 21 de febrero del 2011, y de otro similar del 11 de setiembre pasado, que advierte también del riesgo sanitario para sus trabajadores por la exposición a hongos y bacterias, nada se ha corregido hasta la fecha.

El Comercio recorrió el 3 de diciembre pasado el área de la División de Administración de Legajos de la Policía y registró en un video sus precarias condiciones. El director general de la Policía Nacional, Raúl Salazar Salazar, conoce el problema, pues el jefe de Recursos Humanos, el coronel Walker Rocha Hidalgo, se lo comunicó hace un año.

NO ES UNA PRIORIDAD
El ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, también fue informado de la grave situación de la División de Legajos por la Defensoría del Pueblo hace un mes. Sin embargo, Pedraza ha evitado referirse al problema pese a las solicitudes de entrevista de este Diario.

En un correo electrónico, sus asesores de prensa solo señalaron que estaban diseñando dos proyectos de inversión: uno para construir un nuevo local y otro para la digitalización de todos los legajos. El detalle es que no hay plazos ni están contemplados en el presupuesto del próximo año.

El personal de la División de Administración de Legajos tiene pendiente por incorporar unos dos millones y medio de folios en los legajos, equivalentes a dos kilómetros y medio ininterrumpidos de documentos si los colocamos en línea recta.

En 1996, la Dirección de Recursos Humanos de la Policía dispuso crear un sistema de registro informático de los legajos de los agentes, pero toda la información anterior a ese año no está digitalizada y se debe acudir a los archivos físicos para recopilar los datos del personal.

Por ejemplo, para elaborar la hoja administrativa de un policía, que es un requisito para el cobro de pensiones y otros beneficios, la Dirección de Recursos Humanos debe revisar el legajo de cada efectivo.

DATOS SIN CONEXIÓN
La desorganización de la información de los legajos es una de las principales razones que retrasan y obstaculizan los trámites que están obligados a iniciar los policías o sus familiares en caso de que los primeros fallecieran.

El desorden hace también vulnerable el archivo de legajos al robo de documentos. Esta situación es advertida por la Defensoría del Pueblo en el informe de adjuntía Nº 013-2012-DP/ADHPD.

Las tres direcciones de la policía involucradas en la gestión de los beneficios de los efectivos (Recursos Humanos, Pensiones y Economía y Finanzas) tienen distintos registros de datos sobre los aspectos de su competencia. Lo grave es que no están actualizados ni integrados.

Esto impide contar con datos claros. Un caso son las cifras de policías fallecidos en cumplimiento de su deber que maneja la Dirección de Recursos Humanos (1.886 efectivos entre 1980 y julio del 2012), que no guardan relación con las que tiene la Dirección de Pensiones (3.387 policías que dejaron una pensión de sobrevivencia a sus familiares en el mismo período, luego de morir en similares circunstancias).