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Parques cementerios siguen creciendo y ya equivalen a la mitad de Barranco

Si antes era inusual, este modelo de camposanto se ha consolidado en los últimos años como la más moderna y sostenible opción de sepultura en la ciudad

Parques cementerios siguen creciendo y ya equivalen a la mitad de Barranco

*Por Fabiola Torres
Alberto Limache*

La escena parece un tranquilo día de campo. Sobre una extensa pradera cercada, en Huachipa, hay familias que conversan y toman el sol, mientras los más chicos corretean felices. El único detalle es que están en el más grande parque cementerio de Lima visitando a sus difuntos. Si antes era inusual, este modelo de camposanto se ha consolidado en los últimos años como la más moderna y sostenible opción de sepultura en la ciudad.

Desde 1991, cuando la empresa Jardines de la Paz reverdeció 20 hectáreas de las secas laderas de Rinconada Alta, en La Molina, para crear el primero en su tipo en Lima, se han desarrollado otros seis camposantos similares con el ingreso de nuevas empresas al mercado de los nichos.

Los siete parques ecológicos cementerios de la capital ocupan hoy 206,5 hectáreas de tierras (equivalentes al 60,3% de la superficie de Barranco o cinco veces el Golf de San Isidro) que sirven también de pulmones verdes. Estos son administrados por Jardines de la Paz, Campo Fe, Mapfre, Parque del Recuerdo y Jardines del Buen Retiro (aunque los dos últimos son de un mismo grupo empresarial).

Aunque se trata de un concepto de cementerio foráneo, inspirado en modelos estadounidenses y europeos, las formas de sepultura en esos lugares se han adaptado a las diversas costumbres religiosas y rituales de nuestro país como el responso y el recubrimiento de la tumba en presencia de los asistentes.

Sin embargo, el acceso a los parques cementerio es todavía una opción de pocos, pues comprar un lote en estos camposantos cuesta entre US$2.000 y US$5.000, según sus características.

De un promedio de treinta mil personas que fallecen al año en Lima, de acuerdo con reportes del Ministerio de Salud, el 70% es enterrado en los cementerios públicos e informales. El resto va a los parques cementerios privados, según estimaciones que maneja Constante Castillo, gerente de ventas de Campo Fe.

ESPACIOS REVALORADOS
Desde que en la Lima del siglo XIX se prohibiera el entierro de los muertos en las iglesias por razones sanitarias, los lugares de sepultura han ido transformándose según el crecimiento y los patrones de vida de la ciudad.

Para el arquitecto y urbanista José Orrego, si el cementerio tradicional en las ciudades siempre fue percibido como un factor negativo que podía degradar los entornos donde se ubicaba, los parques cementerio se han convertido en factores positivos que permiten crear pulmones verdes y valor inmobiliario en las propiedades que se ubican en su entorno, de la misma manera que impacta tener un parque de golf en el barrio. Mientras, los cementerios monumentales como el Presbítero Maestro se empiezan a revalorar como museos u obras de arte donde es posible rendir tributo al pasado. “Hay que mirar los cementerios históricos como espacios íntimos no solo de nuestros seres queridos que se fueron, sino también de las generaciones de nuestros ancestros”, dice la historiadora Carlota Casalino.

Aunque hoy las grandes alfombras de césped son la última tendencia de entierro, en Lima conviven los cementerios populares que pueblan cerros como el de Villa María del Triunfo, tradicionales y copados de cuarteles como El Ángel y también los clandestinos.

COMPRAS ANTICIPADAS
Las empresas funerarias se esfuerzan también por impulsar un nuevo concepto de cementerio que no solo contribuya ambientalmente con la ciudad, sino que mitigue el dolor que implica enterrar a un ser querido con paisajes naturales que inspiran paz.

Con esto también esperan que cambie poco a poco la actitud del limeño frente a las compras anticipadas de tumbas, pues la palabra clave en el mercado de la muerte es la previsión. Por ahora, de acuerdo con un estudio de mercado que encargó Campo Fe, solo el 5% de los limeños está dispuesto a la compra adelantada de su tumba o la de su familia por más agradable que sea el lugar.

EL DATO
Migraciones
El traslado de difuntos de cementerios tradicionales a los parques ecológicos se realiza con más frecuencia en los sectores socioeconómicos altos.