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Crisis de representación en San Marcos: nueva ley universitaria espera debate desde hace 5 años

Propuesta de ley establece el voto universal en las universidades, ante una preocupante crisis de representación. La reforma integral aún está pendiente

Crisis de representación en San Marcos: nueva ley universitaria espera debate desde hace 5 años

Por: Nelly Luna Amancio

Lo que pasa en la Facultad de Letras de San Marcos resume la situación de esta universidad: los delegados de una asamblea general de estudiantes han denunciado a los representantes del tercio estudiantil del consejo de facultad y empapelado la universidad con sus fotos. Los llaman traidores. Aseguran que, a pesar de que en un referéndum se acordó que votarían para el decanato por el docente y filósofo Miguel Ángel Polo, ellos extrañamente decidieron no asistir a aquella reunión. Con su ausencia, tácitamente apoyaron al grupo encabezado por el docente y poeta Marco Martos.

Los delegados de esta facultad, elegidos en una asamblea de estudiantes, decidieron entonces tomar por la fuerza la facultad y exigir la renuncia de sus representantes. ¿Por qué los representantes del tercio no asistieron a la elección del decano? Los delegados de la facultad aducen que lo hicieron “a cambio de algo, no hay pruebas ahora, pero a fin de año se sabrá”, dicen. “Seguramente les ofrecieron algún puesto de trabajo o beca”, sostiene una estudiante de literatura del tercer año. “Siempre es lo mismo”.

CRISIS DE REPRESENTACIÓN
La crisis de representación en San Marcos se evidencia, además, en la escasa participación de los estudiantes en los procesos electorales: menos del 20% del total vota. Incluso, ahora votan muchos menos que antes. “Se cree que la universidad está politizada, pero en realidad los que participan en grupos políticos son una minoría, pero eso sí muy activa”, dice Paul Munguía, alumno egresado de la Facultad de Letras y ex integrante del consejo de facultad.

El descrédito tendría asidero. “Es frecuente que a los representantes al tercio les ofrezcan becas o puestos importantes en alguna oficina de la universidad a cambio de su voto de respaldo a un decano o rector”, coincide Walter Zafra, secretario general del Centro Federado de Derecho. Él considera por eso importante la última ley del Congreso que establece el voto universal para la elección de las autoridades (lea la propuesta de ley completa).

“Con esta ley se reducirán las componendas y los operadores”, dicen los alumnos de Letras. Aseguran que hasta ahora detrás de las listas que postulan a la asamblea universitaria, consejo universitario o consejo de facultad había siempre un “operador” que se encargaba de “organizar la lista y negociar votos, puestos y favores”. “Asambleíllas”. Así llaman a las reuniones previas que suelen realizar estos “operadores” con las autoridades para negociar los votos. “No se trata precisamente de dinero, sino de empleos, viajes o becas a fin de año”, afirma Munguía.

NUEVA LEY ESPERA
La decena de estudiantes entrevistados por este Diario dijeron conocer estas movidas electorales y por eso saludaron la aprobación del voto universal para la elección del rector. La misma opinión comparten los docentes sanmarquinos enfrentados en diferentes listas Nicolás Lynch y Marco Martos.

Sin embargo, el actual presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) y rector de la Universidad Ricardo Palma, Iván Rodríguez, tiene una percepción distinta. “Esto podría politizar aun más a las universidades. Esta medida parece un contrasentido, porque una persona que va a una elección va a tener que hacerse conocido por todo el mundo”, dijo. Al respecto, el ex presidente de la ANR y ex rector de la Universidad Agraria Luis Delgado de la Flor señaló que si bien “el voto universal era un paso positivo, no solucionaría el problema político dentro de las universidades”.

En tanto, Fabiola León Velarde, rectora de la Universidad Cayetano Heredia, sostuvo que la ley aprobada por el Congreso les ha tocado de sorpresa porque no les habían consultado. “Recién esta semana analizaremos el tema en la universidad. Lo que no nos queda claro es en qué medida la norma afectará la organización de las universidades privadas”, señaló.

DILATADO DEBATE
El presidente de la Comisión de Educación del Congreso, Werner Cabrera (PN), recordó que esta modificación formaba parte de un cambio más integral planteado en la propuesta de nueva ley universitaria. “El Congreso ha extraído solo la parte de la elección del rector y el resto de la ley se ha dejado para después”, dijo. Desde el 2005 la propuesta de la nueva ley universitaria espera su debate en el pleno.

Según Cabrera, la demora en la aprobación de la nueva norma responde a los intereses de algunos integrantes de la comisión. Y es que la nueva disposición —entre otros aspectos—elimina el Decreto Legislativo 882, que permite la creación de universidades con fines de lucro. “Cada vez que se ha propuesto la discusión de la ley, algunos congresistas se han opuesto”, precisó.

Lynch explicó que esta propuesta de ley se discute desde el 2001 y cuenta con la participación de estudiantes y profesores de diversas universidades. La rectora de la Cayetano Heredia señaló que si bien es importante una ley universitaria esta tiene que apostar por un sistema universitario y diferenciar las universidades públicas de las privadas.

“La nueva ley no resolverá todos los problemas de la universidad pública, pero la ordenará y priorizará la investigación y la meritocracia”, explicó Lynch.

¿Conflicto de intereses en el Congreso?
A pesar de que hace unos meses lo negó, el congresista Francisco Alberto Escudero Casquino (UPP) es, según los Registros Públicos de Trujillo, uno de los socios fundadores de la Universidad de Negocios y Tecnologías de la Información. El parlamentario, integrante de la Comisión de Educación, inscribió, cuando ya era miembro de este grupo, su universidad en marzo del 2008 y obtuvo en un tiempo récord la autorización para que funcionase. El congresista enfrentaría un conflicto de intereses porque, según los miembros de la misma comisión, más de una vez se ha opuesto a la aprobación de la nueva ley universitaria. Este Diario intentó comunicarse con él, pero no contestó el teléfono.

MÁS DATOS
Adiós a las dietas
La propuesta de la nueva ley universitaria plantea la eliminación de las dietas para los representantes al tercio estudiantil. Solo en el caso de San Marcos, los estudiantes de la Asamblea Universitaria percibían S/.400 por reunión.

Extremistas
Los grupos al interior de San Marcos que abiertamente han pedido la liberación de Abimael Guzmán y la amnistía general son el Taller de Investigación en Ciencias Sociales y el Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales.

LA INDIFERENCIA DE LOS ESTUDIANTES ESTÁ MÁS ACENTUADA
Manuel Burga Díaz, ex rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y reconocido historiador, analiza la situación de este casa de estudios y apuesta por la aprobación de una nueva ley universitaria. Dice que la universidad necesita un cambio integral. “La modificatoria sobre la elección universal del rector es un primer paso, pero falta atender otros temas”, sostiene.

¿Cómo ha cambiado la situación de San Marcos antes y después del proceso de reorganización de los 90?
La intervención en San Marcos significó la interrupción de la democracia dentro de la universidad. Significó igualmente expulsión de docentes y alumnos, en muchos casos para saldar cuentas políticas. Esto creó una situación de permanente tensión y de sometimiento de voluntades. Nada de lo sucedido justifica una interrupción del Estado de derecho. Ni las construcciones de edificios, ni un orden autoritario para que haya clases lo justifican. Las heridas que deja son duras de superar.

¿No cree que hay indiferencia en la mayoría de estudiantes hacia la política al interior de la universidad?
La indiferencia de los estudiantes por la política ahora es más acentuada que antes y eso es muy explicable. Los discursos políticos de los años ochenta quedaron sin bases con la caída del Muro de Berlín. Lo que se ha producido ahora es que la política queda en manos de operadores políticos, alumnos eternos, que están interesados en llegar a los niveles de decisión para disfrutar de las prebendas o del poder.

¿Sendero Luminoso u otros grupos violentistas podrían otra vez tomar la universidad?
No lo creo. SL es una minoría que vive más en las emociones que en la realidad de las universidades.

¿Qué puede hacer la universidad pública para enfrentar el surgimiento de grupos que ensalcen un discurso violentista o la liberación de Abimael Guzmán?
Mejorar la universidad. El Estado es el gran inversor en educación superior. Lo inteligente sería convertir a la educación en un bien público para crear una sociedad más justa, donde los privilegios económicos no sean tan determinantes, si no que cuenten también la inteligencia, los talentos, la capacidad de trabajo y las vocaciones. Esa es la esencia del Estado y para eso existe.

¿Se puede hablar de una crisis de representatividad en la universidad?
Sí, los alumnos votan sin mayor interés ni convicción. Nadie se acerca a los discursos para distinguir si hay propuestas para la universidad o de mejoras académicas. Los dirigentes se representan a ellos mismos y no a las mayorías estudiantiles. Y estas tampoco concurren a votar: los que ganan —en el mejor de los casos— lo hacen con el 15% o 20% del total del electorado. Muchos votan viciado, en blanco o no van a votar. Sectores minoritarios de estudiantes accedían al poder, sobre todo para brindar favores y formar clientelas. Lo mismo sucedía entre los profesores.

¿Qué está fallando en la organización universitaria?
En orden de prioridad podría ser: 1). una crisis de calidad académica, solo menos del 20% de docentes tiene el grado de doctor en la universidad peruana (cuando en Estados Unidos se ingresa a la docencia solo después del doctorado o como en Brasil, que casi el 90% tiene doctorado); 2). presupuesto insuficiente y profesores mal pagados: los docentes universitarios peruanos son los peores pagados en América Latina; 3). falta de equipamiento y mantenimiento en los centros de investigación, laboratorios y bibliotecas; 4). infraestructura deficiente, los espacios están tugurizados y mal usados; 5). gobiernos universitarios débiles y sin inteligencia de gestión; 6). ausencia de una actitud meritocrática, en su buen sentido, para premiar lo bueno y promover a aquellos que más destacan.

¿Por qué tarda tanto la aprobación de la nueva ley universitaria?
Hay muchos intereses en que esta ley no salga porque se teme que pueda afectar a la universidad privada. Mi propuesta es que la nueva ley esté pensada sobre todo en la universidad pública, en la inversión que hace el Estado para volverla más competitiva. Así como se invirtió en los colegios mayores, el Gobierno debería apoyar a las universidades públicas con más tradición.