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Tenga cuidado: empresa naturista utiliza registros sanitarios falsos

Selva Natural vende productos sin la autorización de Digesa. Cápsulas aduletradas de cartílago de tiburón enfermaron a una mujer

Tenga cuidado: empresa naturista utiliza registros sanitarios falsos

Por Fabiola Torres López

Lo que pensó que mejoraría su salud terminó enfermándola. Roxana Briceño Chapa adquirió un frasco de cápsulas de cartílago de tiburón de la marca Selva Natural en una tienda naturista de La Victoria confiando en que la ayudaría a fortalecer sus huesos. Su ingesta, sin embargo, le causó vómitos, dolores de cabeza, deshidratación y una infección que la llevó de emergencia al médico.

El 15 de octubre del 2008, Briceño denunció a la empresa responsable del producto ante la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) luego de darse el trabajo de verificar por cuenta propia que el producto que compró tenía un código de registro sanitario que en realidad le pertenecía a otro.

La empresa negó que envasaba y vendía cartílago de tiburón en cápsulas, pero su página web (www.selvanaturalperu.com ) y folletos probaron lo contrario. Además, cuando los inspectores de la Digesa visitaron su local, ubicado en la avenida Del Aire 1507, en San Luis, detectaron que funcionaba en deficientes condiciones sanitarias.

Sin embargo, ni una multa de S/. 7 mil ni el cierre por 30 días de sus instalaciones en el 2009 fueron suficientes para que Agroindustrias Selva Natural S.A.C., cuyo gerente general es Laurel Upiachihua Osber, corrigiera sus graves deficiencias.

El Comercio comprobó que esta empresa naturista continúa vendiendo no solo cápsulas de cartílago de tiburón elaboradas sin garantías sanitarias, sino también otros diez productos a los que les ha colocado registros sanitarios falsos o usurpados de otras empresas (ver infografía). Pese a que nos comunicamos con Agroindustrias Selva Natural S.A.C. para que respondiera por estos hechos, la empresa no emitió opinión sobre el tema.

PÉSIMO ANTECEDENTE
El 19 de noviembre del 2008, los inspectores de la Dirección de Higiene Alimentaria y Zoonosis tomaron pruebas microbiológicas de las cápsulas de cartílago de tiburón, maíz morado y coca halladas en la fábrica de Agroindustrias Selva Natural S.A.C., como consta en el informe 667-2009/DHAZ de la Digesa.

Paralelamente, las autoridades sanitarias de Tacna analizaron frascos de los mismos productos de la empresa que se comercializaban en las tiendas de esa ciudad. Dichos exámenes confirmaron las sospechas: en todos los casos se hallaron cantidades excesivas de moho, levaduras y otros microorganismos tóxicos. Los productos no eran aptos para el consumo humano.

Si bien la Digesa ordenó el cierre temporal de Agroindustrias Selva Natural S.A.C., lo hizo recién el 30 de abril del 2009, casi seis meses después de que uno de sus productos le causara daños a la salud a Roxana Briceño, cuya denuncia fue declarada fundada, pero no recibió ninguna compensación por los daños recibidos.

La empresa ha declarado ante las autoridades sanitarias que su única tienda se ubica en el mismo local de su planta de producción, en San Luis, para argumentar que los productos de su marca que están en otras tiendas son imitaciones. Pero este Diario comprobó que en su propia sede comercial de la avenida Del Aire se venden 17 productos con registros sanitarios vencidos y otros 21 que carecen de autorización.

El Comercio alertó a la Digesa —entidad que podría clausurar definitivamente Selva Natural por reincidencia— sobre las irregularidades halladas.

PASO A PASO
1. El Comercio, conocedor del caso de Roxana Briceño Chapa, acudió a la sede de Agroindustrias Selva Natural S.A.C. (Av. Del Aire 1507, San Luis) el 16 de este mes y adquirió 11 diferentes productos.

2. Luego, este Diario cruzó los registros sanitarios que aparecían en los productos y que decían ser de Digesa con la base de datos en línea (Internet) de la mencionada dirección del Ministerio de Salud. Así se confirmó que algunos registros correspondían a productos de otras empresas y que otros no existían.

3. El 19 de marzo nos comunicamos con Paula Ramírez, jefa de la Dirección de Higiene Alimentaria y Zoonosis, a quien le hicimos saber las irregularidades en la venta de productos naturales en general (tema publicado en nuestra edición del 27 de este mes). Se le envió, además, un “mail” con esos detalles y con un comentario acerca de que habíamos encontrado irregularidades en los registros sanitarios de los productos de Selva Natural. Hasta el cierre de esta edición no habíamos recibido respuesta.

4. El 26 de este mes llamamos al número de Selva Natural (324-3267). Después de varios intentos nos contestó una recepcionista, preguntamos por Laurel Upiachihua Osber, dueño de la empresa. Nos dijeron que no estaba. Dejamos nuestros datos, pero hasta el cierre de esta edición no nos habían devuelto la llamada.