Daniel Alarcón: “Somos un continente de cronistas talentosos”

De paso por Lima, escritor conversó con elcomercio.pe sobre “Radio Ambulante”, su iniciativa de crónicas por Internet

MELVYN ARCE RUIZ

Un locutor de radio al que le toca relatar el descenso de su equipo de fútbol favorito, una inmigrante peruana en España que decide volver y un argentino al que sus nuevos mejores amigos le han advertido que hay una palabra que bajo ninguna circunstancia debe decir en público. Historias por contar hay muchas y Radio Ambulante busca reunir a las mejores de ellas bajo la estructura de una crónica radial.

El escritor peruano-estadounidense Daniel Alarcón, uno de los fundadores de este proyecto periodístico, estuvo en Lima y conversó con elcomercio.pe sobre los propósitos de esta iniciativa, el futuro del llamado “boom de la crónica latinoaméricana” y su nueva novela.

¿Cómo nace Radio Ambulante?
Radio Ambulante nació en el 2007. Yo había publicado una novela (“Lost City Radio”) y, en base a ella, la BBC me contactó para dirigir un documental de radio sobre la migración andina a Lima. Me llamó un productor de Londres y con él estuvimos grabando unos diez días por todo el Perú. En la edición final de este documental se apoyaron demasiado en las voces que hicimos en inglés. Aunque me gustó mucho el resultado final, me quedé un poco frustrado con lo que debería hacer con las voces que no quedaron. Pasaron muchos años y, en enero del 2011, en una conversación con mi esposa, lanzando ideas para un proyecto en conjunto, nos decidimos por esto: un programa de radio para difundir historias latinoamericanas.

¿Por qué el nombre?
Pensar en un nombre para este proyecto fue diferente a pensar en un nombre para un libro. Uno puede escribir sin tener el título de una novela, pero en el caso de una empresa es distinto. Necesitábamos el nombre para todo: para crear el logo, para empezar con la página web, para buscar financiamiento. En un momento estábamos como estancados. Hallar el nombre fue un parto, pero una vez que pensamos en “Radio Ambulante”, sentimos que realmente representaba lo que queríamos hacer. El ambulante es el símbolo del hombre latinoamericano: el que no se queda quieto, el que va en busca de su vida, el emprendedor. Además, la palabra está muy ligada a la mudanza, al movimiento constante, ese dinamismo que uno encuentra en los inmigrantes latinoamericanos.

¿Cuál es tu relación con la radio?
Siempre he sido fanático de la radio. Mi novela “Radio Ciudad Perdida” no la tiene como una presencia central por casualidad. Yo diría que mi contacto con ella viene de familia: mi viejo trabaja en radio. Mi tío, Lucho Guzmán, trabaja en una radio en Arequipa. Tengo una prima que trabaja en radios campesinas en el norte del Perú. De chico, mi viejo grababa nuestras voces en casetes, nos hacía recitar poemas y saludos para enviarlas al Perú y mantenernos en contacto con la familia. Ahora yo me doy cuenta que esos recuerdos tan bonitos son los de una producción de radio. Ya de grande, si no estoy escribiendo estoy escuchando radio: música, narrativa, noticias o discusiones. Me hace sentir menos solo. El trabajo del escritor es muy solitario y estar acompañado de otras voces es muy bonito. Además, tengo que decir esto: la radio es el género que más se parece a la literatura. Cuando uno lee una novela es como si el autor estuviera narrándola en tu oído. En este caso, escuchar una buena crónica en radio viene a ser lo mismo. Te obliga a imaginar y tiene ese toque de intimidad. Es como una novela en tercera dimensión. Como narrador he crecido en este proceso. He entendido más de lo que requiere una historia para ser buena. Estoy trabajando otros músculos en este proyecto.

¿Ya tenías experiencia produciendo?
Yo creo que hay un punto en tu carrera en que dejas de aprender cosas nuevas. Uno sabe lo que sabe hacer bien y lo que no. Yo sé escribir una crónica, investigar, hacer un cuento, más o menos sé cómo se hace una novela. Tengo 35 años y a los 34 recién agarré un programa digital (de edición). Y sí, soy muy bestia, pero me gusta un huevo. Me gusta llegar a un punto en que no sé realmente lo que estoy haciendo. Escribir una crónica para radio es muy distinto a escribir una crónica para “Etiqueta Negra”, “New Yorker” o lo que sea. Me gusta esa sensación de no saber qué es lo que estoy haciendo. Me gusta esa angustia creativa que, por ejemplo, hace diez años tenía ante la página en blanco.

¿Cómo va tu nueva novela?
Estoy trabajándola. Yo debería estar escribiendo seis horas al día, pero en realidad estoy escribiendo solo dos. Creo que hay momentos en la vida en los que uno se tiene sacar la mierda y en los próximos dos años me toca hacerlo. Si uno quiere hacer cosas y hacerlas bien tiene que sacrificar otras.

¿Te consideras disciplinado para escribir?
Aspiro a ser más disciplinado más de lo que soy. Yo prefiero escribir lento. “Radio Ciudad Perdida” me tomó siete años. Yo voy cinco años en este texto. Estoy hasta adelantado (risas). Ya quiero terminar, porque quiero enfocarme en crónicas. La crónica además va muy de la mano con lo que es Radio Ambulante. La novela está en el mismo campo pero requiere sumergirme cada mañana por dos horas en un mundo que me he inventado y luego cambiar el chip para hacer otras cosas. Eso me resulta muy difícil.

¿De qué trata tu nueva novela?
Difícil definirlo: de una familia, un poco de teatro, un poco de la migración, un poco de Lima.

¿Teatro? ¿Vas con frecuencia?
Me gusta ir al teatro, pero siempre salgo me voy antes de que termine la obra. Las últimas cinco veces que hemos ido, mi esposa y yo hemos salido emputados. Creo que soy muy exigente. Siempre tratamos de llegar a los asientos al lado del pasillo para no armar el chongo cuando salimos. Pero sí me impresiona mucho la capacidad de un actor para pararse frente a una audiencia. Para mí es la cosa más loca, es como tirarse de un avión, me parece demente que alguien tenga la valentía de hacerlo. Lo que no me gustan son las obras de teatro donde gastan más plata en la producción que en el guion. Eso ahora es una enfermedad. Mucho billete desperdiciado en el ambiente y poca atención al texto. Eso me parece un grave error. Si un actor finalmente solo puede hacer lo que le dice el texto, si el guion está mal no hay actor que lo rescate. Por eso mismo me parece una demencia ser actor. La novela trata un poco de eso.

¿Qué otros temas te obsesionan actualmente?
El fútbol, pero ese es una obsesión constante en mi vida. Las elecciones norteamericanas que vienen. A la política siempre me acerco con curiosidad y con asco.

Apoyaste a Barack Obama en las anteriores elecciones. ¿Volverás a hacerlo o te decepcionó?
Me decepcionó, pero yo sabía que iba a ser así. Yo nunca pensé que él estuviera muy alineado con mis ideales. Simplemente lo apoyé porque yo fui a la universidad con tipos como él, lo reconozco. Es un tipo muy inteligente y sensato, pero también sabe lo que es la política. No llegas a ser presidente siendo inocente, ni en el Perú ni en Estados Unidos. Un inocente ni siquiera se lanza. Nunca pensé que fuera la gran salvación del mundo o algo por el estilo. Por otro lado, la derecha en Estados Unidos es muy loca, es extremadamente ortodoxa, están debatiendo cosas muy básicas como el acceso de las mujeres a anticonceptivos. ¿En serio esto es tema de la política en el 2012? Esta gente de derecha te da muy pocas opciones. No queda más que votar por Obama. Tipos como (Mitt) Romney o (Rick) Santorum son impresentables.

¿Cómo ves el llamado boom de cronistas latinoamericanos?
No sé si considerarlo un boom o si considerar ya como una realidad que somos un continente de cronistas talentosos. Un boom implica un final y esto sigue. Hay nuevas revistas interesantes, escritores interesantes, temas interesantes. Me interesan mucho, por ejemplo, estos medios online que son transnacionales, proyectos tanto literarios como de crónica. En la medida que Radio Ambulante pueda ser parte de esa ola, me parece perfecto.

EL DATO
“Radio Ambulante” está integrado por Daniel Alarcón, Carolina Guerrero, Annie Correal, Martina Castro, Nancy López y Mandalit del Barco. Los episodios, con temáticas diferentes, serán publicados en la web oficial con una periodicidad todavía no definida. Actualmente, ya hay seis radio crónicas disponibles, las cuales puedes escuchar aquí.