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¿Qué es lo mejor y peor de ser mujer en el Perú?

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Alessandra Denegri responde en el Día Internacional de la Mujer. (Foto: El Comercio)

Entre mares calmos y turbulentos navega la figura femenina. En el Día Internacional de la Mujer decidimos hacer una sola pregunta a figuras de diversos ámbitos: ¿Qué es lo mejor y lo peor de ser mujer en el Perú? A continuación las respuestas.

Mónica Cabrejos, periodista

Lo mejor es ser considerada un ser humano con capacidad para desenvolverse en cualquier campo que elijas sin ser juzgada, criticada o menospreciada por ser mujer. Que sus méritos y logros profesionales  sean reconocidos como tales y no percibidos como consecuencia de su sexualidad.

Lo peor:  ser acosada, tocada, violentada física, verbal o psicológicamente;  denunciar ante la autoridad  y encontrar como respuesta  frases tan hirientes como “que habrás hecho para que te pegue”,  “tú tienes la culpa, para qué te vistes así”, “si no quieres que te miren para qué provocas a los hombres” o “seguro no lo atendiste como buena esposa”.  Después de escuchar algo así, no sabes si odiar el machismo u odiar el hecho de ser mujer y haber nacido en el Perú.

Mariana de Althaus, dramaturga

Lo peor de ser mujer en el Perú es que te pueden discriminar, violar o matar, y es probable que al denunciarlo obtengas sanción social e injusticia. Y la radio y la televisión permiten que líderes de opinión de alma pequeña transmitan sus ideas repletas de odio y misoginia. Miles de niños y adultos con poco acceso a la educación reciben esta ideología machista que promueve la violencia y  humilla a todas las mujeres que se esfuerzan por sacar adelante a sus familias en un ambiente violento y desigual.

Lo mejor es que somos muchas las que estamos en pie de lucha, inspiradas por el ejemplo de miles de mujeres y hombres que luchan en medio de las dificultades más extremas con amor y entrega por sus derechos y los de sus hijos, y por construir un mundo más justo y libre para todos. 

Patricia del Rio, periodista

Ser una mujer independiente es un privilegio. Una mezcla de trabajo, esfuerzo y suerte se combinaron para que pudiera construir una vida con la que me siento bastante libre y realizada. Esa posición, que no es la de millones de mujeres de mi país, me hace consciente de que tengo que trabajar para que cada día más madres, más hijas, más tías tengan derecho a elegir el tipo de vida que deseen tener, la cantidad de hijos que quieren parir, el  trabajo que desean desempeñar. Lo bueno de ser mujer en el Perú es que tenemos enormes espacios por conquistar y mucho trecho por avanzar.

Lo malo, tener que esquivar tantos golpes para seguir con nuestro camino.

Titi Guiulfo, diseñadora

Me siento afortunada de descender de una familia de mujeres poderosas. Mi madre, por haberse convertido prácticamente de adulta al catolicismo (nació judía), y a quien mi padre  llamaba general De Gaulle, por algo sería. Mi hermana, la que no entiende la frase no se puede, marcó mi camino definitivamente, aunque también hice otras cosas distintas a las que aprendí de ella. La suerte de ser mujer es ver ahora a mi descendencia: cuatro hijos  geniales cada uno distinto, cada uno con unos valores y vidas que superan lo que yo hice de la mía. Y un nieto que promete. He tenido la suerte de viajar mucho, darme la vuelta al mundo, recorrer muchas comunidades de nuestro maravilloso Perú, donde me encontrado con mujeres excepcionales.  

Lo peor de ser mujer… Reflexionando sobre las situaciones que se han creado y que podrían ser incómodas, pues se volvieron intrascendentes. Soy muy mujer, eso es lo que importa.

Martha Palacios, jefa de cocina de Panchita

Lo mejor: que somos invencibles, somos fuertes, no le tememos a nada, siempre seguimos nuestras metas y sueños.  Y sobre todo, somos mujeres peruanas.

Lo peor: vivir en un país donde no se respeta a la mujer, sus derechos. Aun es una sociedad machista que está cambiando, pero falta mucho.

Mónica Huerta Alpaca, dueña de La Nueva Palomino

Lo mejor es que la mujer está siendo respetada, considerada, no solo en su papel de madre, formadora, sino de administradora, ocupando lugares que antes nunca había ocupado y solamente eran para los hombres. Me encanta ver como la mujer es ahora aun más independiente, que puede llegar a ocupar los más altos cargos, en todas las cosas. Por ejemplo, ya no somos valoradas solo como la que está en la cocina, sino la mujer que administra, empresaria, merecedora de elogios.

Lo peor es que todavía existe la discriminación, vivimos en un país machista, y no solo es discriminación de parte del hombre, sino de la mujer. Hay mujeres que han vivido en un entorno machista y cuando ven a una mujer surgir, ser independiente, buena administradora, a veces también eso crea muchos celos.

Alessandra Denegri, modelo

Ser mujer en el Perú es vivir con miedo y, lo que es peor, acostumbrarse a él. Miedo a que te insulten, a que te toquen, a que te peguen, a que te maten. Nos hacen sentir culpables mientras abusan de nosotras. Ser mujer en el Perú significa que el Estado, la Iglesia y el “Hombre" tienen más poder sobre tu cuerpo que tú. Ser mujer en el Perú significa tener que esforzarte más por un trabajo para terminar ganando menos que un hombre. Me duele ser mujer en este país.

Me duele, pero también amo ser mujer. Amo mi cuerpo cíclico. Amo ser dueña de mis pensamientos y de mis palabras. Amo haber visto nacer movimientos como "Ni una menos" y que mis sobrinas vivan este momento. Amo haber nacido en un país lleno de mujeres poderosas que me inspiran y me dan fuerza. Ser mujer en el Perú no es fácil, pero tengo esperanza.

Mabela Martínez, musicóloga

Lo bueno: la mujer peruana es una tremenda inspiración. Tenaz, incansable, solidaria, hábil, sensible. Y a pesar de tener tanto en nuestra contra, somos en gran parte, la fuerza que mueve al país.

Lo malo de ser mujer en el Perú es que pertenecemos a un país bajo en el ránking de igualdad de género, con un machismo latente que tomará años para erradicar y para reeducar a las nuevas generaciones. Es un tema de civismo. Ojalá las nuevas iniciativas no sean sepultadas por mentes obtusas y anacrónicas.

Diana Foronda, música

Lo mejor de ser mujer en el Perú es que de alguna manera te crea carácter para luchar, salir adelante y lograr tus sueños. Te crea una coraza que, poco a poco, a medida que vas creciendo, va creciendo contigo. Si eres mujer en el Perú, puedes ser exitosa en cualquier lugar del mundo.

Y lo peor, la ignorancia que hay en algunos sectores que creen que las mujeres no podemos hacer ciertas cosas, que no podemos pensar igual que un hombre. Eso es lo peor: que te subestimen por ser mujer.

Sonia Goldenberg, periodista

Lo mejor es que, cualquiera que sea tu condición social, ser mujer en el Perú te obliga a ser más luchadora.

Lo peor de ser mujer en el Perú son las altas tasas de feminicidio, de violencia doméstica, de violaciones, que se enfrentan con leyes arcaicas que, encima, te obligan a tener el hijo de tu violador.

Mónica Sánchez, actriz

Lo bueno de vivir en un país como el Perú para las mujeres es que con tantas condiciones en muchos casos de hostilidad, discriminación, machismo y de obstáculo, nos vuelve mujeres más fuertes, más resilientes, más creativas, más empeñosas en la conquista de nuestros sueños y objetivos tanto a nivel privado como público. Nos vuelve más empáticas y solidarias, en general, porque es un país complejo, donde no solo las mujeres vivimos en desventajas de muchas índoles.

Lo malo y el riesgo de un país como el Perú es que termine agotando las fuerzas, que una mujer termine diluyéndose y peor aun convirtiéndose en todo aquello que se supone quisiéramos no ocurra: ser una versión femenina de machismo, de la violencia, ser alguien que puede perpetuar patrones de conducta en sus hijos con un tipo de crianza. Creo que lo malo es darnos por vencidas o ni siquiera darnos cuenta que estamos encarnando todo aquello que quisiéramos cambiar.

María José Caro, escritora

Me encantaría poder decir que ser mujer en el Perú es sinónimo de ser libre, pero ese es un ideal del cual todavía estamos muy muy lejos. Partiendo de algo cotidiano, salir a la calle ya nos expone a una serie de peligros o situaciones incómodas. ¿Qué hace una mujer sentada sola en la banca de un parque? ¿Qué hace sola en la barra de un bar? Nos encontramos en un punto de inflexión y quizá lo único positivo es que hoy, como mujeres, somos más conscientes de que es una lucha que nos toca a todas por igual. Es muy triste saber que si esta misma pregunta fuese dirigida a un hombre, se podría responder por oposición: Lo mejor de ser hombre en el Perú es no tener que pasar por lo que pasan las mujeres.

Claudia Maurtua, vocalista de Ni Voz ni Voto.

Lo mejor: La creciente posibilidad de ser independiente, emprendedora y exitosa bajo medios propios. Aplaudo el beneficio que tenemos las madres trabajadoras mediante acceso a una licencia por maternidad y período de lactancia.  Aplaudo el reconocer a figuras femeninas peruanas sinónimos de éxito y liderazgo mundial.  Desde mi experiencia personal, el ser capaz de demostrar fortaleza,  decisión y perseverancia a través de la música y transmitir el ejemplo.

Lo peor: El encontrarse aún con estereotipos, discriminación, rechazo y violencia que vienen de tiempo atrás,  de una sociedad que viene cambiando de mentalidad, pero que depende de todos, hombres y mujeres, cambiar por completo. El lidiar con la inseguridad en las calles y el luchar constantemente contra el estigma de la figura débil.  ¿De cuántos casos escuchamos a diario? Es preocupante.

Patricia Barreto, actriz

A comparación de otros países, como algunos del Medio Oriente, las mujeres tenemos la oportunidad de elegir qué queremos hacer y podemos expresarnos libremente. Pero a la misma vez, nos sentimos desprotegidas frente a la violencia social. Hay una gran falta de respeto y consideración por nuestra imagen que debe tener origen en no ser conscientes de lo que somos. Muchas mujeres no hemos roto los parámetros mentales que tenemos gracias una educación antigua que no se amolda a las nuevas corrientes de pensamiento. No quiero decir que somos machistas sino tradicionales. Felizmente, cada vez hay más de nosotros que están superando esas barreras.

Carolina Dabdoub, periodista

Lo mejor de ser mujer en nuestro país es que, juntas, hemos demostrado que podemos alzar nuestra voz y hacernos escuchar como en la marcha #NiUnaMenos del 2016. Luchadoras y creativas, tenemos un papel activo en nuestra sociedad y lo hacemos valer.

Pero nacer mujer en el Perú implica enfrentar estereotipos. En pleno siglo XXI, aún nos ven como “el sexo débil”. Tenemos menos oportunidades laborales, trabajamos más y nos pagan menos. Lo peor es que hasta es peligroso: Perú ocupa los primeros lugares por feminicidio en Latinoamérica y la mujer peruana no puede decidir sobre su propio cuerpo. 

Daniella Saettone, música

Para mí, lo más difícil de ser mujer en el Perú es la sensación de no tener derechos o autonomía sobre mí misma, sobre mi cuerpo o lo que quiero ser y hacer. No me siento representada ni defendida por el Estado, en los espacios públicos e incluso en los privados. Y si me planteo qué es lo mejor de ser mujer en el Perú, sigo en la búsqueda de esa respuesta (quizás esta sea la de ser retada a ser resiliente).

Paloma Noceda, congresista y campeona mundial en motonáutica

Para que una mujer demuestre que es buena en algo, tiene que ser la mejor. A mí me ha pasado en el deporte: hasta hoy a mis compañeros les cuesta aceptar que les ganaba. Lo peor de ser mujer en el Perú es ser víctima de desigualdades en todos los ámbitos y sufrir agresiones a nivel físico, psicológico, sexual y económico, así como vejaciones de desconocidos en las calles. Lo mejor de ser mujer en el Perú es su espíritu emprendedor, su versatilidad, su fortaleza, esa capacidad que tiene para atender varios temas a la vez en diferentes roles (mujer independiente, madre de familia, esposa, deportista, empresaria, ejecutiva o política) y sobresalir con su auténtico liderazgo femenino.

Muss Hernández, artista plástica

Lo mejor es que estamos viviendo un momento de transición. Antes todo se callaba, no se discutía, pero ahora hay un despertar. Las cosas están cambiando porque la gente se hace preguntas importantes como quiénes son. Pero este giro también ha generado una crisis, como la que nos hizo marchar en Ni una menos. Hoy vemos algo que hace 20 años era impensado: la gente tienen voz y opinión, hay políticos con puntos de vista diferentes que están debatiendo, lo que es muy importante porque los problemas solo se pueden resolver si nos expresamos. Nuestros hijos van a ser más abiertos de mente que nuestros abuelos.

Ana de Orbegoso, artista plástica

Lo peor de ser mujer en el Perú es que sigue siendo un gran reto luchar por nuestros derechos porque muchas veces luchamos entre nosotras. Mujeres y hombres hemos sido educados en un sistema machista y religioso creando prejuicios y estereotipos que rigen la “verdad”. El sentido común, la tolerancia y el respeto al prójimo son dejados de lado imperando reglas antiguas que fueron creadas en épocas de mayor represión. La realidad es que sigue habiendo desigualdad laboral, violencia física y sexual y hasta muerte. Y todo nace de la educación, la que nos dan en casa y en los colegios. Nuestro resultado sigue siendo una estadística con bajos porcentajes.

Lo mejor de ser mujer en el Perú . . .

Francesca Brivio, actriz y comunicadora

Lo bueno de ser mujer en el Perú es que hay mucho por hacer y por qué luchar. Tenemos que trabajar bastante con las niñas y niños, educarles, hablarles sobre el feminismo, que no es otra cosa que buscar la igualdad entre hombres y mujeres en derechos, en lo social y en lo cultural. Que ni una niña o mujer piense que no es capaz de hacer lo que quiera, que sea libre para escoger lo que quiera ser y de la manera en que lo quiera ser. 

Lo malo es que para serlo, tenemos que ser valientes y no libres, como nos gustaría.

Michelle Alexander, productora

Lo peor que nos puede suceder es la terrible desigualdad en campos como el familiar, profesional, cultural y muchísimos más. En el mundo de la televisión, que es en el que me desenvuelvo, es algo bastante común. Por ejemplo, hay muchas menos camarógrafas o técnicas. Puedo entender que esto sucedería antes, cuando los equipos eran más pesados, pero la tecnología ya ha cambiado y todavía hay desigualdad. Gracias a mi familia, nunca sentí que por ser mujer era inferior al hombre, algo que es muy común en el país. Es por eso que puedo decirles a todas las que conozco que crean en ellas mismas, que se amen, que se sientan con iguales derechos y oportunidades.

Luciana León, congresista

Lo bueno: somos mujeres con coraje. Nuestra voz está empezando a ser escuchada y la sociedad está comprendiendo que cualquier problema nos involucra a todos los peruanos por igual.

Lo malo: la violencia contra la mujer. Hoy el 70% de mujeres es víctima de violencia física, psicológica y/o sexual. Además, hasta ahora la brecha salarial entre mujeres y hombres que desempeñan el mismo puesto es de más del 30%. Las peruanas somos aún vista como menos profesionales y valiosas que los hombres. Una mujer trabaja en promedio 76 horas a la semana, 9 más que un hombre.

Maricruz Arribas, artista plástica

¡Me encanta ser mujer! ¡Nunca me sentí menos en mi país por ser mujer! Tenemos que invertir en educación para darle a la mujer una autoestima fuerte.

Lo peor para mí es ver el machismo oculto en las propias mujeres, no importa su clase social ni su nivel cultural, ¡eso me enferma! Nosotras las mujeres somos las que transmitimos el machismo en nuestro medio, es loco y patético.

Lilia Mayorga, directora de Comunicaciones e Imagen Institucional del Centro de Desarrollo Étnico (Cedet)

Lo mejor es que tenemos una mirada diferente, una sensibilidad distinta. Pero muchos piensan que por ser mujeres no podemos enfrentar algunas situaciones y se nos minimiza. Además, las afroperuanas enfrentamos tres tipos de discriminación: por ser mujeres, afro y pertenecer a una condición socioeconómica baja. A estas se le puede sumar una cuarta si es que somos lesbianas. A la mujer negra se le estereotipa y se le considera para ciertos oficios. Somos buenas cantantes o deportistas, pero en el ámbito académico no estamos representadas. Es por eso que luchamos por reivindicar nuestros derechos y hoy saldremos a marchar.

Natalia Salas, actriz

A pesar que el país tiene un gran porcentaje de personas con pensamiento machista, siento que cada vez la plaza de la mujer en la misma, va adquiriendo poder y fuerza. Amo ser mujer y amo que cada día el empoderamiento femenino en el Perú vaya creciendo.

Ya pasaron las épocas en las que "necesitábamos" a un hombre para todo, ¡ojo! es lindo tener la compañía y el cariño de uno, pero de un tiempo a esta parte es más por decisión que obligación que decidimos caminar con alguien.

No creo en los fanatismos, ni en las bandas, ni en las etiquetas, creo en el ser humano y el derecho que tiene cada uno de ser y expresarse. Y en general creo que lo estamos consiguiendo.

Agradezco por la evolución de mi país. Feliz día de la mujer.

Karina Rivera, animadora

Creo que en la actualidad las mujeres hemos logrado demostrar y causar admiración en los hombres y también a nosotras mismas como mujeres por todos los logros obtenidos con el paso del tiempo, ya que anteriormente éramos consideradas sólo como objeto sexual y amas de casa, lo cual dio un giro sorprendente logrando en la actualidad desempeñar cargos importantes, incluso hasta de gobernar un país.

Teresina Muñoz, periodista

Lo mejor, pese a todo: tener la oportunidad de ser creativa y desarrollar una inmensa capacidad para salir adelante. Saber, además, que gracias a la solidaridad que caracteriza a una gran mayoría de peruanos, siempre habrá una mano de la que agarrarse en cualquier circunstancia difícil.

Lo peor: Dejar la escuela porque sus padres solo pueden enviar a un hijo y privilegian al varón. Quedar embarazada a los 12, 13 o 14 años. Morir en manos de su pareja. Morir dando a luz. Dejarse engañar por un hombre o por otra mujer y terminar convertida en una esclava sexual. Ser violada por un familiar.

Lorena Salmón, creadora de Queseasmuyfeliz

Lo mejor de ser Mujer en el Perú es ser mujer en el Perú en este momento. Me gusta sentirme parte de una comunidad, cada día más engrandecida, fortalecida y activa. Estamos más unidas que nunca. Nos protegemos y respaldamos, no nos quedamos calladas, no tenemos miedo.            

Ante la adversidad, en una sociedad milenariamente machista como la nuestra; somos incondicionales, fieles, apasionadas y sabemos dar la batalla. Y esa sensación de respaldo - inmediato, seguro, cómodo- es lo que más valoro de ser mujer aquí y ahora.

Lo peor de ser mujer en el Perú es vivir en un país en el que el número de víctimas de feminicidio no disminuye, al contrario se agranda. En un país que nos exige tomar las calles para reclamar nuestro derecho innato sobre  nuestro propio  cuerpo y sobre nuestra  propia vida.

Martha Galdós, cantante.

Lo mejor es ser parte de un despertar femenino inminente que ha conllevado a un empoderamiento integral de la mujer tanto a nivel económico como deportivo, cultural y social. La mujer cobra mayor protagonismo y habla fuerte en los medios, más allá de patrones establecidos. Nos mueve la fuerza del amor antes que sólo los intereses exclusivamente económicos.

Lo peor lo interpreto como un gran reto. Enfrentamos aún rastros de machismo, desconexión espiritual y por ende una ilusoria carencia de amor por uno mismo. A través de una educación donde prevalezcan los valores centrados en el amor, el respeto, el compromiso, la honestidad, de que somos existencias sagradas que podemos generar una abundancia coherente y crear una sociedad sana. 

Sitka Semsch, diseñadora

La mujer peruana me inspira mucho. Somos fuertes, luchadoras y con coraje. ¡Guerreras! Lo mejor de ser mujer en el Perú es sentir que soy parte de ese grupo.

Lo peor de ser mujer en el Perú es sentirse muchas veces relegada por una sociedad aún un poco machista.

Muki Sabogal, actriz

Lo mejor de ser mujer en el Perú es que muchas normas legales nos protegen y favorecen como la ley 30364 o la ley 26644, las cuales buscan salvaguardar nuestra integridad.

Lo peor es que casi todas necesitaremos de ellas porque el abuso hacia la mujer -sea físico, psíquico, moral o sexual- es diario y porque en una sociedad predominantemente machista como la nuestra todos somos cómplices en la indiferencia al guardar silencio. Se nos desea como objetos sexuales o madres, y debemos esforzarnos el doble para realizarnos como personas.

Natalia Majluf, directora del MALI

¿Qué es lo mejor y lo peor de ser hombre en el Perú? ¿Alguien ha hecho antes esa pregunta?

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