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A 35 años de "La Profecía": ¿qué pasó con Damien, el protagonista?

Conoce qué fue de la vida del pequeño que encarnaba a este diabólico personaje y de los niños más representativos de las películas de terror

MARÍA PÍA BARRIENTOS (@pia_barrientos)
Redacción online

El 25 de junio de 1976 ‘La Profecía’ fue estrenada en Estados Unidos. Han pasado 35 años desde que la aterradora película de Richard Donner vio la luz (o la oscuridad) pero su aterrador impacto sigue impreso en nuestras susceptibles mentes.

Un número continúa desatando más atroces pesadillas: 666. Los ojos de un pequeño aún nos estremecen. Su nombre: Damien. Su origen: diabólico. Su legado en el oscuro mundo del terror: inigualable. ¿Pero quién fue y en qué se convirtió el ingenuo niño que encarnaba al mismísimo anticristo?

Su nombre es Harvey Stephens. Él fue el elegido. Tenía tan solo 4 años (cuando fue elegido para el papel) y una gran misión: interpretar a la encarnación del mal. A los 6 años el niño inglés debutó en la pantalla grande. La naturalidad con la que se metió en la piel del inefable Damien dejó perplejo al mundo entero, hizo que los niños de entonces (1976) no sean vistos de la misma manera y en definitiva fue una de las principales razones del gran éxito que tuvo el filme.

Su frialdad y la manera en la que se regocijaba cuando las más terribles cosas le sucedían a la gente de su alrededor le valieron el ser nominado a un Globo de Oro como Mejor actor debutante, galardón que, sin embargo, no se llevó.

Pero personificar al hijo adoptivo de Robert (Gregory Peck) y Katherine Thorn (Lee Remick) no fue tarea fácil. Para el papel, Stephen tuvo que pintar su rubilindo cabello de negro, ya había llegado la oscuridad.

Contrario a lo que se podía pensar, el rodaje no supuso un gran trauma para el menor, quien en una reciente entrevista afirmó que al ser tan pequeño no se daba muy bien cuenta de las cosas. Harvey no actuó en las dos secuelas de la película que luego se hicieron, ya que cuando se rodó “La profecía II” aparece un niño de 13 años y Stephens tenía tan solo 8 años en aquel momento. En tanto, “La profecía III” muestra a un anticristo adulto.

El siguiente rol del pequeño fue en la película para televisión “Gauguin Savage” (1980), protagonizada por David Carradine. Después de eso, el niño se alejó completamente del mundo de los reflectores. Hoy uno de los más aterradores personajes es un hombre tranquilo y de familia. Ya tiene 40 años y desde el 2004 trabaja como promotor inmobiliario, tras desempeñarse en el mercado bursátil londinense.

En el 2006 volvió por un momento a sus orígenes. Realizó un pequeñísimo papel en el remake de “La Profecía”, donde interpretó a un camarógrafo. Hoy tiene un hijo y una vida normal, lleva el pelo rubio y ya no es ‘el diablo’. Pero él no fue el único emblemático infante que nos trajo el mundo del horror.

LA REALIDAD HECHA TERROR
Existen veces en las que la realidad supera a la ficción, en las que el terror sale de la pantalla y se instala en la vida misma. La suya parece una historia sacada de la películas. ‘Poltergeist’ vio la luz en 1982. Escrita por Steven Spielberg y dirigida Tobe Hooper (aunque muchos afirman que en realidad esta fue prácticamente dirigida por Spielberg, quien en ese momento se encontraba rodando “E.T”) la película narraba la historia de la familia Freelings, la cual vive en una casa aparentemente normal.

Todo cambia cuando Carol Anne, interpretada por Heather O’Rourke, contacta a los espíritus que hay en la casa a través de la televisión. En definitiva Heather se llevó todos los aplausos.

Su rostro angelical y sus expresivos ojos azules cautivaron, ella era la antítesis del mal, la pureza hecha niña, una pequeña asediada por los espíritus, que deseaban llevársela a su dimensión. Pero el destino le había preparado un futuro cruel. La pequeña murió en 1988, luego de actuar en las tres películas de la saga (la última fue estrenada el mismo año de su muerte). Tenía 12 años.

Heather sufrió un paro cardíaco y un shock séptico, los cuales habrían sido provocados por una obstrucción intestinal que en su momento no fue correctamente diagnosticada. Posteriormente se dijo que la causa del mal sería un defecto de nacimiento, la niña habría padecido la enfermedad de Crohn. Pero esta no fue la única muerte trágica que hubo entre los actores de la saga.

La actriz Dominique Dunne (quien interpretaba a Dana, la hija mayor de los Freelings) murió al ser estrangulada por su novio en 1982 (el mismo año que se estrenó la primera película de la saga). Jualian Beck, el reverendo Kane en la segunda parte de “Poltergeist”, falleció de un cáncer de estómago en 1985. La película fue estrenada un año después.

Will Sampson, quien encarnaba a un brujo llamado Taylor (en Poltergeist II) y que afirmaba ser un chamán en la vida real, murió en 1987 por complicaciones en un transplante de corazón y pulmón. ¿Pura coincidencia o satánica maldición?

POR LA SENDA OSCURA
Regan se contrae, se agita, se incrusta un crucifijo en sus partes pudendas, se contorsiona, vomita una extraña sustancia de color verde y profiere una industrial cantidad de improperios. Regan está poseída por el mismísimo demonio.

Su intérprete, Linda Blair, tenían tan solo 14 años cuando protagonizó ‘El exorcista’ (1973), en definitiva una de las películas más conocidas del género de los gritos. Linda recibió una nominación al Óscar a Mejor actriz y el premio Globo de Oro a la mejor actriz de reparto de 1974. Pero tal vez el papel transtornó a Blair. Linda no pudo controlar a los demonios que vivían dentro de ella.

A los 15 años, Linda Blair inició una relación sentimental con el cantante australiano Rick Springfield, mucho mayor que ella. Poco después se fueron a vivir juntos. Luego, su popularidad amainó. La joven empezó a actuar en películas de televisión. Después protagonizó una secuela de la película que la llevó al estrellato. Sin embargo “El Exorcista II: El Hereje” (1977) resultó un rotundo fracaso.

Linda empezó a subir de peso. Los productores de Hollywood la rechazaban. En 1977 fue arrestada por posesión y distribución de cocaína y anfetamina. La actriz fue condenada a tres años de libertad condicional. Luego tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico por presentar problemas de salud mental. ¿Su celebrado papel la marcó?

Sin embargo hoy, a sus 52 años, Linda parece haber encontrado la estabilidad. Vive tranquila y ha aprecido en algunos roles en series de televisión. Al parecer, Linda superó a sus demonios.

SEXTO SENTIDO
“Veo gente muerta”, confesaba un tierno niño asediado por los más temibles fantasmas. La interpretación de Haley Joel Osment en “Sexto sentido” (1999) estremeció, y principalmente generó un sentimiento de compasión por la terrible situación que le tocaba atravesar a este pequeño. Tenía solo 11 años y su increíble actuación le valió nominaciones al Óscar y al Globo de Oro, entre muchos otros premios. Su camino parecía marcado por el éxito.

Tras protagonizar películas como “Inteligencia Artificial” (2001) de Steven Spielberg, su carrera pareció decaer. En el 2006, tras chocarse en su auto, Osment fue detenido por conducir ebrio y por posesión de marihuana. Sin embargo, parece haber sentado cabeza. Este niño grande fue a la universidad y hoy intenta reiniciar su carrera en el cine. Veremos si lo logra.

LA LUZ EN LA OSCURIDAD
Pero no todas las historias de estos niños actores están marcadas por el escándalo. En 1980 el genial Stanley Kubrick dirigió una de las mejores películas de terror de todos los tiempos: ‘El resplandor’.

El increíble Jack Nicholson protagonizó el filme con maestría, pero tuvo que compartir los aplausos con alguien más: el pequeño Danny Lloyd, de tan solo 7 años.

En su triciclo, Danny (también se llamaba así en la película) recorría los desolados pasillos del siniestro hotel Overlook. Dos gemelas macabras aparecían y en el momento desaparecían (las niñas eran una especie de representación de una de las más reconocidas imágenes de la genial fotógrafa Diane Arbus), Danny veía ríos de sangre, imágenes bizarras, terribles, pero no era como la mayoría de los pequeños de las películas. Danny era inteligente, sagaz y tenía un gran don. Redrum, Redrum (La palabra ‘ Murder’, asesinato en inglés, volteada), gritaba la voz que habitaba en su interior, el niño que vivía en su oreja, Danny sabía que su padre quería matarlo. Danny tenía el resplandor.

Danny fue elegido entre 5000 niños para el papel esta obra maestra de Kubrick. Nunca había actuado antes, pero, al igual que su personaje, tenía el don. Después de “El resplandor”, el buen Danny actuó en una película para la televisión, “Will: la autobiografía de G. Gordon Liddy” (1982). Luego decidió que la actuación no era lo suyo. Hoy Danny es profesor de ciencias y vive tranquilamente.

Convulsionadas o tranquilas, pero siempre fascinantes. Historias marcadas por el éxito etéreo, momentáneo, pasajero. Y aunque tal vez ninguno de ellos tenga una gran carrera en el cambiante mundo hollywoodense, hay algo que podemos asegurar: cada uno de ellos es un ícono.

Y para ti, ¿cuál es el más emblemático papel infantil de las películas de terror?