"Nos hemos acostumbrado a aceptar los abusos de empresas exhibidoras"

Joven actriz de ‘Las malas intenciones’, Fátima Buntinx, pide “no estar en desventaja” frente a las películas extranjeras

"Nos hemos acostumbrado a aceptar los abusos de empresas exhibidoras"

ENRIQUE PLANAS

CinePlanet Alcázar. Lunes 24 de octubre. Función de las 4:50 de la tarde. La pequeña actriz Fátima Buntinx, acompañada por su madre, la artista plástica Susana Torres y un grupo de amigos, hace cola frente a la boletería. Al llegar y pedir las entradas para la cinta ‘Las malas intenciones’, la dependiente (Andrea C. dice su brillante solapín de plástico) dice que todos pueden pasar menos la niña. Sorprendida, su madre pregunta la razón. “Es que la película tiene un contenido muy brusco”, dice la empleada del cine sin parpadear. Tras ella, la pantalla plana que promociona la cartelera emite la escena de una película de terror apta para mayores de 14 años, al igual que la cinta de Rosario García-Montero, aunque en la cinta nacional la sangre no salpica cuando el golpe de un hacha secciona el brazo del protagonista. La empleada es enfática: “La ley dice que no entra”. Y Fátima le dice a su mamá: “¿Por qué puedo ver una película en la que a un hombre le cortan un brazo y no en la que yo salgo?”.

Susana Torres decidió entonces esperar con su hija fuera de la sala a que sus amigos vieran la película. Tomaron un café juntas. Luego pasaron por una librería cercana y le compró el guion de “Las malas intenciones”, que acaba de publicarse y que tiene una foto de Fátima en la portada. Por la compra del libro les regalaron un pase doble para ver la película. ¡Una película que no pueden ver!

“Todos nos hemos acostumbrado a aceptar los abusos de las empresas exhibidoras. Uno no pide que al cine le den ventajas por ser peruano, pero simplemente busca no estar en desventaja ni que lo maltraten. Pero ellos solo buscan que un estreno nacional pase rápido para que entre otra película extranjera”, lamenta la artista.

EN APOYO DE GARCÍA-MONTERO
La directora Rosario García-Montero acudió esta semana al Ministerio de Cultura para denunciar el maltrato que sufre su película al entrar a la segunda semana de exhibición comercial, cuando “Las malas intenciones” registra ya 10 mil espectadores. Este portafolio, a través de su dirección de Industrias Culturales, dirigió el lunes una carta a la Asociación de Exhibidores, comunicándoles su sorpresa al conocer, entre otras cosas, que los horarios de exhibición del premiado filme se han reducido dramáticamente. “No cuestionamos que el cine sea para ustedes un negocio y como tal debe regirse por las leyes del mercado. Pero el trato dado a esta película, como a otras cintas peruanas estrenadas en los últimos años, pareciera confirmar que no les interesa en absoluto el desarrollo de nuestra cinematografía y más bien quisieran obstaculizar su llegada al público”, señala la misiva, antes de demandar la reprogramación de la película en su tercera semana de exhibición.

Ayer al mediodía, la ministra de Cultura, Susana Baca, reafirmó enfáticamente ante la prensa local su apoyo a la directora nacional: “Si un sector de los artistas se siente vulnerado en sus derechos, el Ministerio de Cultura debe tomar partido por ellos”, dijo.

Además de la drástica reducción en los horarios de exhibición, el ministerio criticó las cancelaciones de algunas funciones de la cinta, el retiro de la propaganda de la salas, además de la increíble prohibición de la propia protagonista a ver la película en compañía de su madre. “No pedimos un trato privilegiado, pero sí un trato digno. Esa es la posición firme del ministerio”, señaló Christian Wiener, director general de Industrias Culturales y Artes.

Hasta el cierre de esta edición, la empresa Cineplanet aún no ha declarado sobre el caso.

OPINIÓN
Cuando decimos que demandamos a los exhibidores a reponer ‘Las malas intenciones’ en los horarios de su primera semana de exhibición es porque queremos hacer que se entienda que el esfuerzo del ministerio para apoyar el cine no puede ser menospreciado por los empresarios que no tienen ninguna sensibilidad. Por los cineastas nosotros demandaremos mil veces para que se les considere en el sitial adecuado. Nuestra institución tiene tan pocas posibilidades de ejecutar acciones que, cuando vemos algo como esto, no nos queda otra palabra ni otra actitud que demandar”.
JAVIER LUNA. VICEMINISTRO DE CULTURA

Minientrevista
“LA GENTE EMPIEZA A APRECIAR EL CINE PERUANO”
¿Cómo ves la reacción del público a “Las malas intenciones?
Veo que la gente ha empezado a reaccionar y a demandar que quieren ver las películas peruanas. Para mi cinta, el público ha sentido la pegada del cambio de horario. La primera semana tuvo 10 mil espectadores, lo que no está mal para un estreno sin publicidad. ¡Pero a la siguiente semana te la pasan a la 1:50 p.m.!

¿Qué ha cambiado de la primera semana a la segunda semana de exhibición de tu película?
En la primera semana se proyectó en doce cines en todos los horarios. Y en la segunda, en los mismos cines pero con solo una función, en unos a la 1: 50 p.m. y en otros a las 11 de la noche. Ponerle mayores de 14 años también es discutible. ¡En la Berlinale la mitad del público eran niños! Aquí te ponen en un horario infantil y luego te dicen que los niños no entran. Creo que la taquilla no es el único elemento para apoyar una película. La diversidad de oferta es lo que hay que defender.

¿Qué tan respaldada te sientes con el Ministerio de Cultura?
Esto ayudará a mucha gente que trabaja cinco años en su proyecto para solo estar una semana en cartelera. Queremos competir de igual a igual con las cintas extranjeras. Pero que no nos maltraten.
ROSARIO GARCÍA-MONTERO. CINEASTA