20 de septiembre del 2014 17 °C

“El Puma” rugió para sus fieles fanáticas en Lima

Cantante venezolano José Luis Rodríguez hizo delirar a su público, pese al paso de los años, en su primer concierto en la capital

Por: Alonso Ramos

Con tantas estrellas internacionales que llegan para deleitar al público juvenil, las mujeres maduras tuvieron su revancha con José Luis Rodríguez “El Puma”. En su primer concierto en nuestro país, el cantante venezolano rugió para el beneplácito de sus fanáticas que colmaron las instalaciones del Centro de Convenciones del Hotel María Angola, en Miraflores.

A sus 67 años, “El Puma” mantiene una vitalidad que ya muchos artistas quisieran para sí. Sin un gran despliegue físico sobre el escenario y con una voz que ya denota el paso de los años, el artista apeló a una de sus mejores armas: su carisma.

“El Puma” no escatimó en tocar sus más grandes éxitos durante las cerca de dos horas que duró el concierto. Fue lo más parecido a un disco suyo de grandes éxitos. “La Fiesta” y “Voy a conquistarte” fueron sus dos primeros temas. Su dominio en el escenario lo llevó al punto de mandar a desalojar a los periodistas que lo grababan de cerca después de la segunda canción, un acuerdo previo que tuvo con el empresario que lo trajo.

MOMENTO DE INTIMIDAD
Lejos de los periodistas, Rodríguez sí se dejó querer por su público al aceptar que se le acercaran para regalarle rosas. En esa atmósfera íntima y sentado sobre una silla, el cantante habló sobre la importancia de la felicidad y el amor, para después entonar el clásico “Culpable soy yo”.

A esas alturas el público asistente, que se encontraba sentado, ya iba calentando motores. Algunas de las presentes habían optado por pararse y adorar a su ídolo, como años atrás. Temas conocidos como “Amalia Rosa”, “Amante eterna”, “De punta a punta”, “Pavo real”, “Dueño de nada”, entre otros, aumentaban la temperatura en la primera parte del show.

José Luis Rodríguez no estaba solo. Lo acompañaban cerca de diez músicos y dos parejas de baile que realizaban vistosas coreografías en los temas más bailables del artista, quien no mencionó para nada a su hija Génesis, hasta hace poco pareja de Christian Meier.

HORA DE HOMENAJES
En una segunda parte, “El Puma” tocó rancheras del trío mexicano Los Panchos y se puso a filosofar de la amistad, con un sentido muy religioso. Después realizó un breve homenaje al fallecido cantante argentino Sandro al interpretar sus clásicos como “Rosa Rosa”.

El homenaje incluía un clip con imágenes del “Gitano”, que aparecían en las dos pantallas gigantes instaladas, y un relato previamente grabado en la que daba cuenta de su admiración por el argentino.

EL FINAL
Tras ello, las fanáticas dejaron sus asientos y se acercaron al escenario para gritar y moverse al ritmo de “Baila mi rumba” y “Agárrense de las manos”. Cuando un guardia de seguridad trataba de contenerlas, un “déjala, chico” del intérprete puso las cosas en sus sitito y le dio un marco de fiesta al final del espectáculo.

Para entonces, los periodistas tenían su venia para poder encender las grabadoras cerca de él e, incluso, permitió el ingreso de cámaras al escenario. Al término del concierto, muchas de sus fanáticas lo esperaron a las afueras del María Angola para tomarse una foto o simplemente verlo de cerca.

LA ELECCIÓN
“He cumplido el sueño de mi vida”, dijo una fanática. “Soy feliz y sé que volverá pronto”, anotó otra admiradora. Ante la consulta sobre a quién preferían, si a “El Puma” o a Meier, muchas eligieron en voz alta al venezolano.

Así, con un show sin sorpresas el veterano cantante deleitó a los asistentes. Y dejó ver toda su vigencia a sus 67 años. La palabra ridículo se ve muy remota en su diccionario.