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¿Es verdad la historia de “Rasguña las piedras"?: 6 mitos sobre Charly García

En el día de su cumpleaños número 60, conoce (o recuerda) las más fascinantes historias de del rockero

¿Es verdad la historia de “Rasguña las piedras"?: 6 mitos sobre Charly García

MARÍA PÍA BARRIENTOS @pia_barrientos
Redacción Online

Charly, el genio, el loco, el hombre que contra todo pronóstico y a pesar de los excesos cumple hoy 60 años. El músico imparable del que mucho sabemos y poco comprendemos. Tal vez para entenderlo sea necesario conocer, recordar y desentrañar algunos de los mitos y anécdotas que rodean su nombre, uno que ya es leyenda.

1. RASGUÑANDO MEMORIAS
Una de las incógnitas más fascinantes gira en torno a “Rasguña las piedras”, uno de los temas más conocidos de “Sui Generis”.

“Charly estaba desolado. El amor de su vida había muerto. Sin embargo, la noche del entierro, el argentino tuvo un sueño apocalíptico: veía a la mujer de su vida gritando desesperada. Presa de la locura. Tras despertar, el cantante fue inmediatamente al cementerio donde yacía su amada y luego de armar un escándalo consiguió que exhumaran el cuerpo, encontrándose con una escena que parecía sacada de un cuento de Edgar Allan Poe: la tapa del cajón estaba repleta de arañones, sangre y uñas. Su novia había sido enterrada viva. Tenía catalepsia. Desolado, Charly escribió “Rasguña las piedras””, me contó un imaginativo galán de turno hace años. Me pareció fascinante. Sin embargo, esta increíble historia es falsa.

Otra versión indica que el tema habla sobre el golpe militar del 76 en Argentina y cuenta la trágica historia de los muertos y desaparecidos, de los detenidos que tenían que escuchar por horas cómo eran torturados los demás. Sin embargo, realmente esta canción fue compuesta un par de años antes del golpe. Felizmente, en 1993, el mismo Charly aclaró, en una entrevista a Felipe Bianchi, la verdad sobre su canción.

“¿Es cierto que escribiste “Rasguña las piedras” en homenaje a una novia que tenía catalepsia?”, le preguntó el periodista. “No tengo la menor idea de a quién se le ocurrió eso. De verdad. Incluso hay más versiones. También dicen que la muerta era mi hermana. ¡Boludeces! Es un mito. Ni catalepsia ni nada. La canción es pura fantasía poética y la hice un día cualquiera. Estaba viviendo con María Rosa Yorio en una pensión y ella fue a comprar papas o algo así. Cuando volvió, la canción estaba lista”, explicó el músico.

2. EL OÍDO DE CHARLY
Tenía solo 8 años. El músico Eduardo Falú estaba en su casa, interpretando algunas piezas, cuando Charly notó algo extraño. “La quinta cuerda de su guitarra está desafinada”, le dijo el genio a su mamá. Tras algunas pruebas, los presentes ratificaron lo dicho por el genio. Charly tenía oído absoluto.

El oído absoluto es un extraño don que muy pocos tienen. Entre los conocidos artistas con esta característica destacan Michael Jackson y Mozart. ¿A qué se refiere esto? A la habilidad de identificar una nota por su nombre sin la ayuda de una nota referencial o ser capaz de producir exactamente una nota solicitada (cantando) sin ninguna referencia.

3. CANCIÓN PARA SU MUERTE
Según cuenta una historia que ya suena a leyenda, en 1971 García fue enviado al servicio militar, cosa que no le gustaba nada, por lo que decidió oponerse y hacer todo lo posible para escapar. En el segundo mes de servicio, tras insultar a un oficial, el intérprete de “Say no more” fue enviado al sur de Argentina, donde, gracias a las influencias de su madre, al final no fue. En cambio, lo trasladaron al llamado Campo de Mayo.

Tiempo después el músico decidió que tenía que salir de allí, fingiendo primero locura y luego enfermedad. Luego decidió recurrir a opciones más arriesgadas, así que se intoxicó con pastillas, por lo que fue enviado al hospital. Tras recuperarse, el argentino escribió la emblemática ‘Canción para mi muerte’ sobre esta experiencia. Sin embargo, nada parecía ser suficiente para que lo retiraran del servicio militar. Ante situaciones extremas soluciones extremas, dicen.

Un día García decidió hacer algo tremendo: tomó el cuerpo inerte de un oficial caído y, en una silla de ruedas, lo sacó a pasear. “Lo vi muy pálido”, dijo cuando lo sorprendieron. Tras ser sometido a múltiples exámenes psicológicos, fue declarado maníaco-depresivo, con personalidad esquizoide, obteniendo así, a inicios de 1972, su baja y su pase a la ansiada libertad.

4. EL TERROR DE LA PRENSA
Según los periodistas que han tenido el honor de conocerlo, Charly es un entrevistado difícil y hasta agresivo. Aquí el testimonio de la peruana Denise Arregui, quien hace años lo entrevistó.

“Lo esperé 12 horas. El pata estaba con 40 whiskys en la cabeza, medio alterado, agresivo como siempre. Finalmente lo tuve al frente, le hice 4 o 5 preguntas que estuvieron muy bien respondidas, hasta que asumo que la cagué. A Charly García no le puedes hablar de otros músicos y menos de otros músicos de su país. Le pregunté algo de Cerati o de Fito Páez y me dijo: ‘Nena, ¿vos qué estás haciendo, vos me estás preguntando por otro músico que no sea yo?’ Me intimidó totalmente. Me mandó al diablo y me dijo ‘te vas’”, contó la actriz durante una entrevista publicada en el espacio del bloguero Henry Spencer. Definitivamente una historia digna de contar.

Sin embargo, figuras de la talla de la diva argentina Susana Gimenez también temblaron cerca al artista. Una vez la ‘Su’ le dijo: “Estás más gordo”, ante lo que el irreverente García le contestó: “Vos también”.

5. DEMOLIENDO HOTELES
Las historias de hotel del explosivo artista son tan variadas como sorprendentes y entre ellas resalta por supuesto la vez en la que se aventó del piso 9 del hotel Aconcagua, en Mendoza, hacia la piscina.

“Cuánto tiene la pileta”, gritó Charly García desde lo alto de la terraza de su habitación. “Tres metros de hondo”, le respondió uno de los trabajadores del lugar. Sin embargo, antes de escuchar que esta recién estaba siendo llenada, el rockero se aventó a la nada. Pero dicen que hombre precavido vale por dos, por lo que antes de ejecutar su feroz hazaña, el artista aventó un muñeco de madera, el cual se desnucó al chocar en el borde de la piscina. Luego arrojó un muñeco inflable del conocido gato Silvestre que cayó al centro del acuoso blanco del buen Charly, quien luego decidió experimentar la cuestión por sí mismo.

Según el trabajador antes mencionado, este cayó sentado, casi de espaldas. Luego, sonriente y feliz, se lució ante cámaras nadando como si nada hubiera pasado.

Tiempo después, en el 2008, García protagonizó otro incidente en Mendoza que tuvo un final menos feliz. Tras llegar a su habitación con dos mujeres y varias copas de más, el músico habría tenido un altercado con uno de los miembros de su grupo. Luego salió de su suite y comenzó a correr por el pasillo con un extinguidor en las manos, con el que, prácticamente, demolió el hotel.

Tras el escándalo dos patrulleros y una ambulancia llegaron al lugar y el cantante fue inmovilizado y trasladado al hospital y luego a un policlínico, donde pasó algunos días sedado y en observación.

6. ME QUITÓ LA NOVIA, SE LA QUITÉ YO
Aunque no es más que un rumor, muchos afirman que Charly García y su antiguo compañero de Sui Generis, Nito Mestre, se pelearon porque el segundo le quitó la novia a su amigo del bigote bicolor. Sin embargo, años después Charly habría hecho lo propio con su buen amigo Andrés Calamaro, solo que aquella vez la cuestión era algo peor, porque el “Salmón” estaba casado con la damicela que su maestro le arrebató. Se dice que García se fue a vivir en España con Mónica García, la esposa, desde 1992, del intérprete de “Sin documentos”. Desde aquel suceso, ambos no se pueden ver ni en pintura.

Irreverente, explosivo, casi demencial. Así es Charly García. Un ícono de los tiempos modernos, pero especialmente un hombre que siempre hizo lo que quiso, cuando quiso y como le dio la gana.