Vicentico asegura que no sabe si Los Fabulosos Cadillacs volverán a reunirse otra vez

Entrevista exclusiva al vocalista del mítico grupo argentino, quien vendrá al Perú como solista para el III Festival Claro

Vicentico asegura que no sabe si Los Fabulosos Cadillacs volverán a reunirse otra vez

Por: Alberto Revoredo

No es común encontrar a alguien que diga que, desde chico, siempre tuvo claro lo que quería hacer en la vida. Menos aun, que tenga la pasión y el talento para cosechar, casi sin buscarlo, un rabioso éxito en esa faceta. Gabriel Fernández, Gabi para sus amigos y Vicentico para los demás, es uno de esos tipos. Él lo sabe, pero lo toma con la sencillez del que no tiene que vender nada. Y aunque haya cambiado las desgarbadas chaquetas para enfundarse un suntuoso traje, su discurso sigue siendo directo y honesto, lejos de la mentira y la hipocresía.

Vicentico, quien trabaja por estos días en un nuevo disco como solista, llega a Lima para el Festival Claro, concurso que premia a artistas que recién se inician, así como él lo fue alguna vez. En la escuela, su hermano mayor tocaba la guitarra y se la pasaban armando y desarmando bandas. La cosa empezó a funcionar lejos de las aulas, cuando conoció a un tipo que había nacido en el mismo hospital que él, apenas un día después. Un chico que tocaba el bajo y que tenía un Cadillac 57. Así se hicieron llamar inicialmente, como el auto del Sr. Flavio, Cadillacs 57. Más tarde, con Sergio Rotman y las otras incorporaciones se convertirían en Los Fabulosos Cadillacs. Tenían entre 16 y 19 años. Y tras permanecer así por más de 25 años, hoy no puede asegurar si se volverán a juntar.

“Nosotros, para hacer las cosas, creamos señales que son un poco extrañas para ser explicadas. Tienen que ver con algo muy interno que solamente nosotros podemos compartir. Eso puede hacer que el año que viene tengamos ganas de grabar un disco, o puede ser que no lo hagamos hasta dentro de diez años. Y no te estoy mintiendo en nada de lo que te estoy diciendo. El tiempo lo dirá”, asegura el cantante.

De momento esboza la sonrisa que le dan la tranquilidad de los años y la suerte de poder vivir desarrollando su lado creativo, cuando quiere y como quiere. Esposa, hijos, sosiego y vacaciones largas. “Sé que solo tengo una vida y la quiero vivir del modo que me gusta”. Envidiable claridad.

Podría decirse que el 2002 fue un año clave en tu carrera. Ese año los Cadillacs cierran un ciclo y tú sacas tu primer disco en solitario. ¿Fue algo planeado o tuvo que ver con el contexto?
Te diría que las dos cosas a la vez. Me vida era demasiado planeada y a la vez uno se va adaptando a lo que le va pasando en el momento. Si bien decidimos que con los Cadillacs parábamos de tocar, aunque haya sido con bastante tiempo de anticipación, a mí no me quedaba mucha opción, o hago música o me aburro, así que no me fue difícil tomar esa decisión. De otro lado, están las cosas que tenía ganas de hacer, de probar.

¿Las composiciones de tu primer disco como solista era un material que estabas preparando para los Cadillacs?
No funcionó así. No siento que sea lo mismo componer canciones para una banda que para un cantante. Tengo bastante desarrollado el oficio de componer canciones, porque me gusta mucho. Me entretengo más pensándolo de modo diferente, es más llevadero.

Dos de los temas que más sonaron comercialmente de dos de tus discos, tanto del “Vicentico” como “Los rayos”, fueron ‘covers: “Algo contigo”, de Chico Novarro, y “Los caminos de la vida”, de Omar Geles. ¿Le atribuyes eso a algo en particular?
Fue una coincidencia. Tuve mucha suerte, porque las dos son grandes canciones, de compositores impresionantes; pero también a la vez fue suerte de que funcionarán así y que hayan dado justo con el gusto de la gente.

Tanto en “Los rayos” como en “Los pájaros” hay una participación del guitarrista peruano Lucho González, que ha colaborado con muchos músicos en Argentina. ¿Ustedes tienen una relación de amistad o es meramente laboral?
Primero, él es un maestro de la música, de los grandes músicos que trabajan acá. Y después hay una relación de mucho respeto y mucho cariño. No puedo decir que sea mi amigo, porque no lo veo todos los días, pero me lo cruzo muchas veces porque vive cerca de mi casa y lo adoro, es un genio.

¿Incluirás temas del disco nuevo en tu presentación en Lima?
Sí, probablemente. Estoy ensayando con la banda nueva que tengo y en principio estoy armando con ellos una lista de temas. En general siempre espero llegar a la ciudad, me fijo en el lugar que voy a tocar y todo y allí armo la lista de temas que me parece que pueden funcionar y que sean agradables para nosotros y para la gente.

Tal vez por eso las dos últimas presentaciones de los Cadillacs en Lima hayan sido tan distintas. La primera a estadio lleno, tocando los temas más conocidos de la banda, y la otra en Acho, un concierto musicalmente más selecto en cuanto a los temas. ¿Con cuál te quedas?
Me quedo con los dos, no porque no pueda decidirme, sino porque cada concierto es así, cada concierto es diferente. En los dos la pasé muy bien. El primero fue muy entretenido para nosotros, disfrutamos mucho de tanto quilombo y algarabía. Y el segundo como vos decís fue otra cosa, y que también es muy disfrutable. Para nosotros, fue muy relajante el segundo. Después de una gira tan grande ese concierto fue muy bonito.

¿En tu caso, qué fue lo que te hizo volver con los Cadillacs?
Básicamente el deseo inmenso de compartir de vuelta un par de años con mis amigos de toda la vida. Es una experiencia inolvidable. Hacer música con amigos de siempre, y que eso encima tenga la repercusión que tiene, y que todo sea como fue, no tiene la verdad ningún tipo de precio, ningún tipo de comparación con nada que nos haya pasado en la vida, en la vida laboral quiero decir.

Imagino que te van a pedir temas de los Cadillacs el próximo sábado, ¿eso lo tomas bien o te pone de mal humor?
¿Cómo me va a poner de mal humor? La música es para estar bien, no hay lugar para el enojo. Lo que podría llegar a pasar es que no tenga ganas de tocar “esa” canción, porque no es el momento adecuado, y toque otra. Tampoco me interesa hacer demagogia ni nada por el estilo, pero estamos hablando de música, no de política.

MÁS INFORMACIÓN
LUGAR: Jockey Club del Perú.
DIRECCIÓN: Av. El Derby s/n, puerta 1, Surco.
DÍA Y HORA: Sábado 18, 8 p.m.
ENTRADA: Desde S/.31, en Teleticket de Wong & Metro.