Anciana se volvió rostro de ‘indignados’ tras ser atacada con gas pimienta

Dorli Rainey, de 84 años, fue agredida mientras participaba en una marcha en Seattle

Jueves 17 de noviembre de 2011 - 09:30 am
Seattle, Indignados, Protestas en Nueva York,  Protestas en Seattle
Dorli Rainey, de 84 años, no dudó en salir a apoyar a los 'indignados' de Seattle en las protestas. (AP)

Seattle (AP). Una mujer de 84 años en Seattle se convirtió rápidamente en un rostro del movimiento nacional de los ‘indignados’ después de ser rociada con gas pimienta durante una marcha.

Una foto de Dorli Rainey de ayer por la noche con la sustancia química irritante y con el líquido que se emplea para contrarrestar su efecto goteando de su barbilla (al parecer, leche) recibió una difusión amplísima poco después, convirtiéndose en una de las imágenes más sorprendentes de las protestas que se han efectuado en diversas ciudades del mundo.

‘INDIGNADA’ Y SOLIDARIA
“Es una imagen grotesca; no soy tan fea en realidad”, dijo Rainey en una entrevista.

La foto la muestra con una bufanda y un saco mientras dos hombres la ayudan. Uno de ellos sostiene la cabeza de la mujer en sus brazos mientras se alejan del área.

Rainey dijo que viajaba en un bús por el centro de la ciudad cuando escuchó helicópteros y pensó: “Más vale que vaya a mostrar solidaridad con Nueva York”.

Los manifestantes del movimiento Ocupemos Seattle se habían reunido el martes por la noche después que la policía en la ciudad de Nueva York desalojó a la gente que protestaba en un parque de Manhattan desde hacía tiempo.

Los activistas de Seattle estaban bloqueando las calles del centro. Rainey dijo que la policía le advirtió al grupo que tenían que retirarse de allí.

“Recogieron las bicicletas de ellos y comenzaron a empujarlas contra nosotros y a confinarnos en un espacio muy pequeño, y luego empezaron a rociar aerosol pimienta”, afirmó.

GAS PIMIENTA “CONTRA DESOBEDITENTES
Los agentes de Seattle hicieron múltiples advertencias verbales y sólo utilizaron el aerosol pimienta contra la gente que se “negaba a obedecer una orden legal para dispersarse o que estaban participando en un comportamiento agresivo hacia los agentes”.

Seis personas fueron arrestadas. Rainey, una ex maestra escolar bien conocida en los círculos políticos locales, dijo que ella no estaba entre ellas y que seguirá participando en el movimiento. “Soy muy ruda, supongo”, afirmó.