Príncipe de Holanda podría no despertar nunca

Juan Friso quedó en coma luego de ser sepultado por un alud cuando esquiaba durante sus vacaciones en Austria

Viernes 24 de febrero de 2012 - 01:42 pm
Accidentes, Aludes, Coma
El príncipe Friso posa junto a una de sus hijas, Luana. (AP)

Viena (EFE). El príncipe holandés Juan Friso, quien fue sepultado por un alud cuando esquiaba fuera de pista, puede que no despierte nunca del coma en que se encuentra, explicaron hoy los médicos que le tratan en un hospital de Innsbruck, la capital del tirol (región alpina trilingüe) austríaco.

Los 20 minutos que pasó sepultado bajo la nieve sin oxígeno tras la avalancha que le sorprendió la semana pasada en una estación de esquí austríaca, unido a un periodo de reanimación cardiaca de 50 minutos, han ocasionado “daños cerebrales graves” al príncipe holandés, según dijo el jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de traumatología del hospital de Innsbruck, Wolfgang Koller.

“Está claro que la falta de oxígeno ha causado un daño cerebral grave en el paciente”, explicó Koller, quien agregó que “en este momento, no se puede predecir si alguna vez recuperará la consciencia”.

“Teníamos la esperanza de que las bajas temperaturas hubieran protegido hasta cierto punto el cerebro. Pero esta esperanza no se ha cumplido”, sostuvo el profesional de la salud en una comparecencia de ocho minutos ante la prensa en la que no aceptó preguntas.

El médico explicó que no fue hasta ayer, jueves, cuando se pudo hacer una tomografía sin poner en peligro la vida del paciente de 43 años.
El diagnóstico presentado hoy se basa en esa tomografía y en otras pruebas neurológicas, agregó Koller.

EL ACCIDENTE
El accidente se produjo el pasado viernes cuando Juan Friso, el segundo hijo de la reina Beatriz de Holanda, y un acompañante esquiaban fuera de pista en la estación de la localidad austríaca de Lech, en una zona donde se había avisado de un alto riesgo de avalanchas.

El acompañante, un empresario hotelero austríaco, al que le une una gran amistad con el príncipe, pudo salvarse de la avalancha al activar un “airbag” especial contra aludes.

Un dispositivo de localización por satélite que llevaban los accidentados permitió a los equipos de rescate encontrarlos con rapidez y trasladarlos en helicóptero al hospital.