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27 de mayo del 2012 | 18 °C
Es oficialmente el único ser humano que estuvo en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki cuando Estados Unidos lanzó los poderosos ataques nucleares
Por: Mario Castro Ganoza
Corresponsal
TOKIO. En castellano la palabra “hibakusha” es solo una más de las que pueblan el intrincado lenguaje japonés. Solo la traducción a “víctima de una explosión nuclear causada por las bombas de Hiroshima y Nagasaki” pinta este término no solo con el horror de la guerra, sino con el sufrimiento y las consecuencias que conlleva el sobrevivir a la radiación nuclear.
Pocas cosas pueden ser más terribles que experimentar en la propia carne una explosión atómica. Pocas, salvo pasar dos veces por el mismo horror o lo que en japonés se conoce como “nijuhibakusha”.
Si Japón es el único país que ha sufrido un ataque nuclear, Tsutomu Yamaguchi es oficialmente la única persona sobre la faz de la Tierra que ha sido dos veces bombardeado. Es el único “niju hibakusha” del planeta. El único que sobrevivió a Little Boy (Pequeño Niño), la bomba de 13 kilotones de uranio que explotó a 580 metros sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de agosto de 1945; y a Fat Man (Hombre Gordo), que tres días después asoló Nagasaki con 25 kilotones de plutonio. Las explosiones causaron 140.000 y 74.000 muertes instantáneas, respectivamente.
La razón por la cual Yamaguchi, hoy de 93 años, sobrevivió a las explosiones atómicas fue porque cuando ambas bombas estallaron se encontraba a unos tres kilómetros de la Zona Cero. En Hiroshima, se encontraba caminando rumbo a los dormitorios de la compañía Mitsubishi donde se hospedó durante un viaje de negocios; y en Nagasaki, en los astilleros de esta misma empresa, donde trabajaba regularmente. Allí le estaba contando a su jefe sobre los estragos que había causado la primera bomba.
“Mi superior me regañó por haber regresado a la ciudad sin uno de los compañeros con los que fui a Hiroshima, y me dijo que, a pesar de las quemaduras que tenía y que cubría con vendajes, yo debería estar loco para pensar que una sola bomba había causado toda la destrucción que le estaba describiendo, ya que Tokio no había comunicado nada oficialmente. En ese preciso momento por la ventana de la oficina, volví a ver la luz cegadora, se sintió una explosión similar a la de Hiroshima, las lunas de las ventanas reventaron y volví a respirar el mismo aire caliente”, reseña Yamaguchi en una declaración a la prensa.
Producto de la primera explosión, Yamaguchi, ingeniero naval de profesión, perdió el oído izquierdo y sufrió quemaduras de gravedad en la cabeza y toda la parte superior izquierda del cuerpo. Con el tiempo, se le detectó una drástica reducción de glóbulos blancos que parece ser la causa del cáncer que actualmente lo aqueja. También perdió la vesícula y debió operarse de cataratas.
ACTIVISTA NUCLEAR
En el aspecto familiar, el sobreviviente perdió en el 2005 a Katsutoshi Yamaguchi (59), el mayor de sus tres hijos, por un cáncer causado por la radiación que recibió cuando tenía seis meses de edad. La esposa de Yamaguchi también murió envenenada por la lluvia negra que cae después de una explosión atómica.
Durante el último año, específicamente desde la conmemoración del holocausto realizada en el 2008, han fallecido más de 5.000 “hibakusha”, según datos oficiales.
Activista antinuclear desde el 2005, cuando perdió a su hijo mayor, Yamaguchi publicó en el 2006 el libro “La vida regalada”, para luego protagonizar un documental que lo llevó a sacar un pasaporte por primera vez en su vida, con el que viajó a Nueva York (Estados Unidos), donde ofreció varias conferencias a favor del desarme nuclear.
EN PUNTOS
No sería el único “nijuhibakusha”
1. A pesar de que Tsutomu Yamaguchi ha sido reconocido de forma oficial como el único sobreviviente a las dos explosiones, habría más.
2. Según datos recopilados por el Museo de la Paz de Hiroshima, existieron por lo menos 160 personas que luego de sufrir la primera explosión huyeron a Nagasaki, lo cual es lógico porque esta ciudad era la más importante de los alrededores.
3. Si la dos veces aterradora experiencia de todos ellos no ha podido ser respaldada por documentos, es debido al caos que se produjo luego de la rendición de Japón.
4. El municipio de Nagasaki aseguró recientemente que en la actualidad sobreviven por lo menos veinte “niju hibakusha” de los 34 que llegaron a contabilizar de forma extraoficial. Incluso popularmente hasta ahora se recuerda la historia de los “ocho afortunados”, es decir, ocho personas que lograron sobrevivir a ambas explosiones.