Juan Illanés contó que los primeros 17 días de encierro en la mina San José fueron “una pesadilla”, pero que luego todo cambió

Juan Illanés (52), uno de los tres mineros que fueron dados de alta del hospital de Copiapó, reveló que sueña ir a Miami luego de haber estado atrapado en el interior de la mina San José durante 70 días.
“Los primeros 17 días fueron una pesadilla. Luego todo cambió”, indicó en declaraciones a la agencia AFP sobre su odisea que convocó a todo el mundo, que siguió paso a paso sus desventuras a través de videos, cartas y mensajes, desde las profundidades de la tierra.
Illanés señaló que después de que notificaron que estaban a salvo en el refugio subterráneo, las cosas se hicieron más sencillas y se sentían fortalecidos por el apoyo que recibían desde el exterior.
“Poco a poco nos fuimos organizando y sentíamos el apoyo de afuera. Ya cerca del final, lo único que queríamos era salir”, contó poco antes de llegar a su vivienda.
El minero fue recibido entre aplausos por su esposa Carmen, con quien se fundió en un abrazo, y, seguidamente, saludó una por una a las autoridades, empezando por el presidente de Chile, Sebastián Piñera.
“TENÍAMOS QUE PASAR POR ALGO ASÍ”
Illanés, quien celebró su cumpleaños en la mina, sostuvo que un accidente como el que lo sepultó junto a sus compañeros tenían que darse en Chile para que todos sean testigos de las condiciones laborales en las que viven las personas que se dedican a este oficio.
“La experiencia en la mina fue muy provechosa. (…) Todo esto es increíble. Teníamos que pasar algo así, para mostrar cómo trabajan los mineros”, añadió.
Illanés vive en Juan Pablo II, el mismo poblado que el boliviano Mamani. Uno de los barrios más marginales, paupérrimos y violentos de la ciudad de Copiapó. Un poblado habitado por migrantes al que la policía ya ni se acerca, según informó la agencia AFP.
“ME VOY A MIAMI”
“Si no tengo más remedio, seguiré trabajando de minero. Si tengo que subsistir, lo haré. Pero si puedo vivir de otra cosa, lo dejaré. Es demasiado duro”, contó.
De todas maneras quiere cumplir su sueño. “Me voy a Miami”, anunció con una gran sonrisa al saber que está nuevamente en casa y no en medio de la oscuridad de la mina San José. Ahora “necesito estar solo, tranquilo”, concluyó.