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El caníbal de Miami creía mucho en Dios, aseguran su novia y su madre

Pareja cree que a Rudy Eugene lo drogaron sin que se de cuenta o le hicieron brujería

El caníbal de Miami creía mucho en Dios, aseguran su novia y su madre

La mañana del sábado, antes de que protagonizara titulares en todo el mundo por devorar la cara de otro hombre, Rudy Eugene o ‘el caníbal de Miami’ tomó una Biblia y besó a su novia. Cuando lo vio hurgando en el ropero a las 5:30 a.m., dijo que iba a encontrarse con “un compadre”. No dijo el nombre del sujeto ni a donde iba.

La besó en los labios y le dijo “te amo”. Dejó el departamento en el condado de Boward, La Florida. Tras pedirle que se cuidara, la mujer volvió a dormir, según contó en diálogo con el “Miami Herald”. Pensó que era inusual que deje la casa tan temprano, pero no quiso presionar al hombre al que siempre llama “mi bebe” o “corazón”.

Más tarde, Eugene llamó a su celular avisando que el carro se le había malogrado. “Volveré a casa, pero será tarde. Te llamaré”. Eso fue lo último que Eugene le dijo a su novia antes de morir.

Al mediodía sintió ansiedad y se fue a buscar en su carro a Eugene, pensando que estaría detenido en el camino.

“Estaba muy preocupada y le dejé mensajes en el celular”. Se sorprendió al escuchar en las noticias la historia del hombre desnudo en la calle fue muerto por la policía por ‘comer’ a mordiscos el rostro de otro. “De locos”, pensó, sin imaginarse que se trataba justamente de Rudy, su pareja. Mientras llamaba y preguntaba a amigos si es que conocían su paradero, recibió una llamada de la familia de Rudy. “Está muerto”. Empezó a gritar y gemir. “Estaba histérica”, confesó al medio citado. Más tarde, le informaron que al hombre que llamaban el ‘canibal de Miami’ o también ‘el Zombi de Miami’ era su novio. No lo podía creer y entró en ‘shock’.

El ‘monstruo’ que describían todos los medios no era el hombre que ella conocía, dijo. Fumaba marihuana a menudo e incluso quería dejarla, pero no hacía los esfuerzos suficientes. “Era dulce y de buenas maneras”, asegura.

La teoría de la novia de Eugene es la siguiente: lo drogaron sin que él se de cuenta. Otra explicación que plantea es que “le hicieron un vudú”.

Ella, que prefiere no revelar su identidad, cuenta cómo conoció Eugene. “Era lindo. Lo conocí en una calle mientras había tráfico. Le grité mi número y me llamó. Hubo química de inmediato”.

Eugene trabajaba en una lavandería de autos y quería su negocio propio. Leía la Biblia a menudo. La cargaba a dondequiera que fuese. “Creía mucho en Dios”, cuenta, y además “repetía versos de la Biblia” a sus conocidos. La madre de Rudy, por su parte, reveló a la policía que poco antes del espeluznante episodio su hijo habló con ella y la amenazó de muerte. “No sé qué le inyectaron”, dijo. Pese a esto, contó que su relación con su hijo era cálida y cercana.