“Quisimos traer la guerrilla al Perú para hacer una revolución”

Alaín Elías recuerda que consiguió sus pasajes a Cuba en 1962 a través del entonces líder izquierdista Alfonso Barrantes

“Quisimos traer la guerrilla al Perú para hacer una revolución”

Alaín Elías conoció a Fidel castro en 1962 en Cuba. (Foto: El Comercio / Reuters).

En 1962, cuando tenía 22 años, Alaín Elías viajó a Cuba a entrenar militarmente para formar luego un movimiento armado en el Perú. Ese propósito fracasó en Madre de Dios y tuvo como consecuencia la muerte del poeta Javier Heraud. En esta entrevista, realizada antes de la muerte de Fidel Castro, recuerda esa época.

 

► —¿Para qué viajó a Cuba?

Fui específicamente a entrenarme. Nada de becado, ellos llegaron mucho después. Yo era muy amigo de Alfonso Barrantes. Y él en algún momento me dice: “¿Oye, quisieras ir a entrenarte?”. Por supuesto, le digo. Porque él estaba en contacto con Luis Felipe Angell, Sofocleto, al que Prado le había botado a la mujer. Entonces él se había ido a Cuba y trajo pasajes. Me dieron los pasajes en la pileta de San Marcos. Había conseguido, digamos, unas becas para ir allá.

► —¿Cuánto tiempo estuvo entrenando?

Estuvimos desde febrero de 1962 en distintos campamentos hasta después de octubre, luego de la crisis de los misiles. Ahí fue donde el poeta Rodolfo Hinostroza se arrepintió y quería salirse. 

► —¿No es acaso cierto que los que fueron a estudiar no podían salir? 

Totalmente falso... tras la llegada de los becados, Fidel los visita. Y de ese grupo sale uno y dice: “Fidel, ¿cuándo nos enseñas a manejar un fusilico?”. “¿Ustedes quieren manejar?”, preguntó. “Sí, gritaron”. Entonces, al día siguiente les dieron una mochila y los llevaron a la Sierra Maestra a dar una vuelta, y los que querían regresar se regresaban. 

► —¿Cuál era el objetivo final de ese entrenamiento?

El objetivo era hacer una revolución. De los becados hubo un grupo que se animó y el resto se quedó a estudiar.

►—¿Y cuándo deciden venir al Perú?

Tras la crisis de los misiles.

► —¿Se enteraron de que en Cuba había ojivas nucleares?

No nos enteramos de nada, estábamos en un campamento y de repente EE.UU. amenaza con un bloqueo. Fue una semana sumamente tensa. Día y noche Cuba se movilizó. 

► —¿Cómo ingresan al Perú?

En octubre del 62 salimos y teníamos que dar una vuelta enorme porque todo estaba bloqueado. Partimos a Canadá, luego a Alemania, de ahí hasta Italia, Francia, España, Dakar, Río de Janeiro, Santa Cruz y La Paz.

► —¿Hasta cuándo se quedan en Bolivia?

Entre noviembre del 62 y marzo del 63. 

► —¿Cuál era el plan?

Inicialmente entrar por el Altiplano. Teníamos el apoyo del Partido Comunista de Bolivia. Se había comprado el armamento y los equipos. Al final, se decidió entrar por la selva. 

► —¿Tenían real capacidad para enfrentarse a las FF.AA.? 

Cuando estás decidido, la voluntad dice que sí. Si podríamos ganar o no, pues el destino dijo que no. 

► —¿Y qué pasa luego?

Llegamos a Puerto Maldonado. Fuimos a comer a un restaurante. De ahí sale un infidente a decir que Hugo Blanco y sus guerrilleros estaban en la zona. Y cae la policía, que nos quiere llevar acusándonos de contrabandistas. Íbamos a la comisaría y empezó un tiroteo. No sé quién lo inició. 
 
► —¿Qué vino después?

Era de noche. No nos dimos cuenta de que había muerto un sargento por una bala que le disparó uno de los PIP [Policía de Investigaciones] con una calibre 32, que nosotros no teníamos. Escapamos, se dispersó el grupo. Al día siguiente, 15 de mayo, hubo otro tiroteo. Estábamos en una carretera, y pasa un campesino montado en un buey, nos ve y nos delata. Entonces viene un jeep y se estaciona cerca. Empiezan a disparar. Intentamos cruzar el río, que tenía como 400 metros de ancho. Ya nos faltaría 50 metros, pero los policías ya estaban en una canoa, intercambiamos disparos. Me hieren y a Javier Heraud lo matan.

► —Usted terminó en prisión.

Sí, en 1964. 

► —¿Qué piensa ahora?

¿Sirvió de algo esa circunstancia? Yo creo que sí, y pienso que esto produce el golpe de Velasco. Entonces, lo que hubiéramos pretendido hacer lo hicieron Velasco y los militares. 

► —¿Sigue pensando lo mismo de Fidel que en ese entonces?

Todo cambia. Solo Dios y los imbéciles no cambian. Pero Fidel ha sido un líder planetario. 

► —¿Fidel debió dejar el poder antes?

No se puede hablar de lo que no pasó. 

► —¿Qué opina en la actualidad del régimen? 

Creo que ellos necesitaban endurecerse para sobrevivir. Es una islita rodeada por una potencia mundial. Y cuando cayó la Unión Soviética, Cuba ya había pasado la fase más dura. 

 


Tags relacionados

Fidel Castro

Cuba