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Soldado acusado de filtrar WikiLeaks pasó su cumpleaños en un tribunal

Bradley Manning podría pasar el resto de su vida en prisión si es que las audiencias determinan que vaya a juicio

Soldado acusado de filtrar WikiLeaks pasó su cumpleaños en un tribunal

Poco tiene hoy que celebrar Bradley Manning. El soldado estadounidense acusado de filtrar documentos militares secretos a Wikileaks pasa este sábado su 24 cumpleaños en la audiencia que determinará en los próximos días si se le somete a un juicio militar que podría mandarlo el resto de su vida en la cárcel.

El Manning al que pudieron ver los periodistas que siguen la audiencia en Fort Meade, la base militar cerca de Washington donde se realiza la vista preliminar para decidir si habrá juicio o no, dista mucho de la foto de aquel joven tímido pero sonriente que posaba orgulloso en su uniforme militar que se publicó en todo el mundo al conocerse su detención.

EL JOVEN EN JUICIO
Por segundo día consecutivo, Manning compareció hoy ante la vista vestido de uniforme de camuflaje, visiblemente delgado y con unas gruesas gafas cubriendo buena parte de su serio rostro.

Sentado en la mesa de la defensa entre dos de sus abogados, Manning comentaba con éstos el progreso de la vista –dedicado hoy a escuchar a los primeros testigos de la acusación– y hacía anotaciones breves en un cuaderno.

La casualidad ha querido que la primera oportunidad de ver a Manning desde que fuera detenido en mayo de 2010, acusado de haber sacar informaciones y documentos secretos de computadoras durante su destino como analista de los servicios secretos del Ejército en Irak, y de entregárselos a la plataforma Wikileaks, coincida con su cumpleaños.

EL TERRIBLE ENCIERRO
Manning es muy joven –hoy apenas cumple 24 años– pero los últimos 18 meses pasados en prisiones militares le han hecho mella.

Tras pasar casi un año detenido en la base militar de Quantico, Virginia, bajo durísimas condiciones que llevaron a diversas organizaciones como Amnistía Internacional a poner el grito en el cielo por su situación, Manning fue trasladado en abril a una cárcel militar más moderna, en Fort Leavenworth, Kansas.

Su situación mejoró de inmediato: de estar en una celda de aislamiento y “pudriéndose”, según relató él mismo en una carta filtrada a medios, con medidas que lo obligaron incluso a dormir sin ropa y sin sus gafas cuando sus vigilantes determinaron que corría el riesgo de suicidarse, Manning pasó a estar en una prisión en la que puede compartir comidas y espacios con otros reclusos durante varias horas al día.

Ese mismo abril, una comisión determinó que se hallaba mentalmente sano para enfrentar los cargos por 22 delitos –que implican alta traición– que ahora podrían derivar en su juicio.

SE SALVÓ DE LA PENA DE MUERTE
Aunque un asesor legal del Ejército aseguró hoy a la prensa que sigue el caso en Fort Meade que en ningún caso se pedirá la pena de muerte para Manning, el joven soldado se enfrenta, eso sí, a la cadena perpetua.

Algo que haría que éste cumpleaños que hoy “celebra” incluso no sea tan malo como los que le pueden esperar en el futuro.