19:08 | El director de El Comercio, Francisco Miró Quesada Rada, analiza los acontecimientos ocurridos tras el golpe de Estado ocurrido en ese país
Los hechos de Honduras nos dejan las siguientes enseñanzas.
1. Que los golpes de Estado no son apoyados por la comunidad internacional. Desde ahora en adelante serán condenados y repudiados, por atentar contra el orden constitucional, el Estado de Derecho, las libertades cívicas y la voluntad popular.
2. Que existen presidentes elegidos por sus pueblos, pero luego fuerzan las situaciones políticas, las reglas del juego por las que entraron al poder y las constituciones, para reelegirse, atentando contra la legitimidad en el ejercicio del poder. Introducen formas autoritarias de conducta política que afectan la institucionalidad democrática de sus países. No dan un golpe de estado propiamente dicho, pero dan un golpe de Estado abusando de la confianza del pueblo que los eligió. Las reelecciones inmediatas son la cara oculta de la dictadura. Ello genera repudio en los auténticos demócratas.
3. Que muchos países latinoamericanos carecemos de métodos democráticos para resolver nuestras crisis. Hay que crearlos e involucrar a nuestros pueblos en este proceso. De esta manera no surgirá el virus autoritario que carcome la democracia.
A pesar de todo, la peor de las democracias es superior que la mejor de las dictaduras. Desde ahora en adelante absténganse los golpistas de toda calaña que van a tocar la puerta a los cuarteles. La democracia está globalizándose.
Francisco Miró Quesada Rada
ME PARECE CONTRADICTORIA SU OPINION.
LA CONDENA MUNDIAL¿NO LE DICE NADA?
SU OPINION ME PARECE CONTRADICTORIA.LA CONDENA MUNDIAL,¿NO LE DICE NADA?
Contundente y sin medias tintas.
En las lecciones aprendidas del ítem 2, expresa un hecho real que han ocurrido a lo largo de la historia en nuestras democracias "No dan un golpe de estado propiamente dicho, pero dan un golpe de Estado abusando de la confianza del pueblo que los eligió". Un candidato presidencial apoyado con los medios de difusión hace un sinnúmero de promesas electorales para ganar su voto, y llegado al poder hace lo contrario y no honra sus promesas electorales.
No es fácil practicar la democracia. Es un proceso perfectible que requiere del aprendizaje continuo de la tolerancia, del respeto al otro, de la conciencia de nuestra propia diferencia. Todos los seres humanos tenemos arrestos dictatoriales, probables rezagos en nuestro ADN de los tiempos cavernarios; sin embargo, es de racionales advertir estos impulsos y sublimarlos mediante el uso de los mecanismos que la democracia nos ofrece. Ese es el camino que los peruanos debemos seguir, por eso es imperativo el fortalecimiento de las instituciones. Las alternativas violentas, radicales y obtusas son, a mi juicio, manifestaciones primarias de un descontento que se tiene que canalizar a través del sufragio y las formas democráticas.
#1 | 17:41 | 04/07/2009
Rosario
Nos falta civismo, educación.
Un buen gobierno democrático necesita institucionalidad, transparencia, gobernabilidad y eso es algo que no entienden nuestros políticos ya que sólo prima sus propios intereses.