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Antes de Sofi y Kina hubo otros peruanos que llegaron a lo más alto

10:26 | El Comercio hace un repaso de los también campeones mundiales: Alejandro Olmedo, Felipe Pomar y Jenny Lidback

Por Mauricio Gil Ballón

Están lejos, pero siempre hay formas de acercarlos. Tres peruanos que se convirtieron en los mejores en su deporte. Tres que tuvieron claro su hoja de ruta y que ahora miran atrás y comparten su visión del mundo, de su pasión y sus logros. Tres historias, tres campeones.

UN HOMBRE CON ESTRELLA
Tardó dos semanas en llegar a su destino. Había decidido entregarse a la aventura. Mucho tiempo atrás, a los 5 años, había cogido por primera vez una raqueta. Era el recogebolas de su padre, quien era el profesor de tenis en el Club Internacional de Arequipa. Observaba las lecciones y ensayaba los movimientos. Su familia no tenía mucho dinero y vivía dentro del club, en un pequeño espacio que le habían brindado. Jamás creyó que esos dos cuartos en Arequipa pudieran expandirse tanto. “El mundo es muy pequeño. El tiempo pasa tan rápido que yo no sé por qué hay gente que piensa en matarse”. Por eso, Alejandro Olmedo, con 16 años, zarpó solo del Callao hacia La Habana; después tomó un avión hacia Miami y un ómnibus para cruzar todo Estados Unidos. La travesía terminó en California, al otro lado del continente.

“Yo creo en el destino. Si crees y lo persigues, alcanzas tu sueño. Mi vida fue así”. Cuando llegó a Los Ángeles solo le quedaban 80 dólares, y la desilusión de saber que le habían mentido. “Stanley Fischer, un entrenador estadounidense que fue al Perú, dijo que me había conseguido una beca en la University of California. No fue así. Yo recién conseguí una en la University of Southern California tras ganar el Pacific South West”. Es que el arequipeño no claudicó. Como recuerda, pasaba los días jugando tenis, no tenía otra conexión con el mundo que ese deporte. En ese torneo venció al australiano y campeón Lu Hoad. Olmedo tenía 17 años y fue como si hubiera sido un resorte que se distiende. Sería campeón universitario. Haría suya la ensaladera de la Copa Davis en 1958, y el año siguiente ganaría el Abierto de Australia y Wimbledon. Le llamaban “The Chief” (“El Jefe”).

“Fue increíble. Todos me respetaban porque era el mejor de todos”. Hoy, a los 73 años, es el embajador del Beverly Hills Hotel. Jugó y enseñó a Charlton Heston, Katharine Hepburn y Anthony Queen. Vive con su labrador Depoy y lee constantemente la Biblia, su libro favorito. “Tuve mucha suerte. Dios siempre me ayudó”.

EL DESIGNIO DEL MAR
Al abuelo de Felipe Pomar se lo tragó el mar. Se lo llevó en una playa del norte, cuando intentó rescatar a una mujer que se ahogaba. “A ella la salvaron. Mi abuelo simplemente desapareció”. A pesar de que la muerte signó su vida familiar, no pudo evitarlo. Gradualmente, desde que cambió la natación por el surf a los 15 años, Pomar se enamoró del mar. Él debía domarlo. Pitty Block, quien fue alumno de Carlos Dogny, uno de los pioneros de la tabla en el Perú, le pasó la posta. El agua salada reemplazó poco a poco la sangre aventurera heredada de su padre, quien hacía automovilismo y practicaba cacería. Ganó su primer torneo de ola grande tres años después de hacer su primer fondeo. Pero la marea de Lima era muy baja para sus deseos y Hawái poseía mayor dosis de adrenalina.

“Tuve la suerte de que me mandaran a estudiar a California. Pero eso solo era un puente para lo que yo en verdad quería”. Solo duró cuatro meses en Los Ángeles. Pomar empezó a dormir en su carro varios meses para ahorrar el dinero que sus padres le enviaban para el hospedaje. Así compró un pasaje para esa isla de volcanes y olas monstruosas, majestuosas. Se inscribió en un pequeño college mormón para justificar su estadía en Hawái. Y esperó. “Era el invierno de 1963 cuando vi aquellas olas enormes y monstruosas en Sunset Beach. Pensé que mis dos amigos con los que estaba se iban a matar. Aquella vez no pude entrar al agua”, cuenta. El mar había vencido, como con su abuelo. Incluso pensó en retirarse del surf. Fue a la psicóloga y se dio un plazo de un año. Así fuera ilusorio, vencería el miedo y domaría al océano. “Me programé mentalmente. Al final, lo logré. Pero aunque te sientas el rey del mundo, el mar siempre se encarga de ponerte en tu lugar”.

Aquella vivencia acuática la trajo al Perú en 1965. Los otros 50 surfistas, peruanos y extranjeros, no pudieron con él. Pomar ganó el Campeonato Mundial de tabla que se hizo en Punta Rocas aquel año, con neblina y olas de cuatro metros. Tras su retiro en 1969, se casó y se dedicó al negocio inmobiliario en Hawái. Hoy tiene 65 años. “Aún me levanto muy temprano y corro de dos a cuatro horas diarias. Felizmente, mi esposa no es celosa del mar”.

EL CIRCUITO SOLITARIO
La revelación fue precoz. Jenny Lidback lo supo a los 14 años: su vida sería el golf. “Era una adicta a ese deporte. Dormía, hablaba y comía golf”. Su árbol genealógico también la ayudó a tomar el impulso. Su abuelo fue uno de los fundadores de Lima Golf, y sus padres siempre estuvieron cerca del “green”. Comenzó tres años antes de la vital decisión, cuando vivía en Brasil con su familia. Y la hizo efectiva al mudarse a Estados Unidos, donde ganó una beca en la Louisiana State University. Antes ya había conquistado los campos norteamericanos y se convirtió en la mejor del ránking universitario. “Era bien maquinita”. Su dependencia a los campos abiertos, la individualidad del golf y su habilidad le dieron la entrada al LPGA profesional en 1989, para luego ganar el Major Championship de Canadá en 1995. Su pasión siempre fue acompañada por la soledad.

“Lo mejor de ganar ese torneo fue que mis padres estuvieron ahí para verlo. He tenido una vida solitaria. Estuve casada con el golf y nada me iba a parar. Me gustaba depender solo de mí para ganar o perder”.

Los campeonatos siempre la alejaron de casa, donde pasaba un promedio de 15 semanas al año. Recién ahora, después de su retiro en el 2003, está recuperando el tiempo perdido con sus padres: se mudó cerca de ellos en Atlanta. A los 46 años es profesora sustituta de secundaria, vive sola y se dedica a su jardín. “Mientras estaba en el circuito, siempre pensaba que quizá no me iba a poder casar y formar una familia”, recuerda Jenny.


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    Comentarios(15)

    Olmedo no debería estar en esa lista porque nunca jugó y ganó algo para el Perú, todo lo hizo representando a otro pais, se pueden poner mil excusas, pero esa es la realidad.

    Y porqué no ponen en su lista al MEJOR DELANTERO DE TODOS LOS TIEMPOS : PIZARRO, que fué campeón y goleador en la Copa Libertadores, en la Champions League, y con la Selección, aparte de haber jugado en el Milan AC, Liverpool, Manchester United, Barcelona y Real Madrid. Te amo Pizarro.

    osea manyas, falto yo (Malazo Pizarro)

    Otro peruano de leyenda es Julio Granda, quien en el ajedrez, llegó a ser campeón mundial infantil, campeón panamericano y continental, actualmente ha vuelto a los top 100. Lo que sorprende en Julio es su talento innato para jugar el ajedrez, como si todas las construcciones teóricas de las aperturas no fuesen necesarias en él. Cómo dijo el GM argentino Felgaer mientras vas jugando con él puedes alimentarte y llenarte la panza, porque sufre a mares Julio en la apertura, pero si sale de ella ya sabes, por lo menos mueres alimentado. El Estado peruano no es muy propenso a reconocer este tipo de talentos, aún no es tarde Julio Granda va renaciendo y todo se puede esperar...

    No conozco la historia de Olmedo al detalle, para saber si jugó por el Perú o no. Pero es peruano, se hizo desde abajo y surgió ya estando en Estados Unidos (cosa que jamás hubiera conseguido aquí), y por eso pienso que igualmente debe ser reconocido.
    Hace unos años visité Los Angeles, y mi abuela sabía que Olmedo trabajaba en el Beverly Hills Hotel, además que ella lo conocía de vista porque iba al mismo club en Arequipa. Así que fuimos al hotel, y preguntamos por él en recepción, diciendo que éramos peruanos y que sabíamos que trabajaba ahí y que queríamos conocerlo. Nos recibió muy amablemente, conversamos un rato, y cuando le preguntamos si le enseñaba a alguna estrella de Hollywood, nos contó que era el instructor de Anthony Quinn. Muy buena persona Olmedo, se hizo desde abajo, ganó importantes torneos y ahora es instructor de tennis de uno de los hoteles más reconocidos y clásicos de Beverly Hills, pero sigue siendo sencillo y nos recibió sin conocernos. Saludos

    Me parece muy mezquino no reconocer los logros de Olmedo, a Kina Malpartida le han dado los laureles deportivos cuando compitio como Australiana, siendo su titulo de mucho menor jerarquia si lo comparamos con un campeonato de Wimblendon o de un Abierto de Australia, ya es tiempo de reconocer a Alejandro Olmedo y se le deberia otorgar DE INMEDIATO los laureles deportivos. En su epoca fue el mejor tenista del mundo.

    adolfo suarez perret,,,,laviejafuevariasvecescampeon deamerica y tambien campeon mundia detres bandas

    ADOLFO SUAREZ P.,LA VIEJA ES EL MEJORBILLARISTADEPERU Y CAMPEON DELMUNDO,,,VARIAVECESCAMPEON DEAMERICA

    Que desubicado el comentario de Miguel,la nacionalidad peruana,jamas se pierde,el que haya defendido los colores de USA,fue circunstancial.
    Los grandes exitos del cacique Alejandro Olmedo,contribuyeron enormemente a la difusion del tenis en el Peru.
    Le ruego al Sr.Mauricio Gil Ballon,que haga una semblanza de nuestro gran campeon de Billar a 3 Bandas,el extraordinario ADOLFO SUAREZ PERRET,que dio tantas glorias al Peru.

    Discrepo de la opinión de Miguel acerca de Alejandro Olmedo. Ningún peruano logró tan meritoria posición y nadie le quita su peruanísima nacionalidad.

    Otro gran y destacado deportista fue Johnny Bello, el mejor nadador peruano de todos los tiempos aunque no ganó medalla olímpica, pero sí le ganó a Luis Alberto Nicolao, argentino poseedor del récord mundial de 100 metros mariposa. Muchísimas medallas en Sudamericanos y esto no fue producto de la casualidad o de un golpe de suerte.

    Sus méritos son el resultado de su tenacidad, sacrificio de muchos años y eso es lo que más valor le confiere a Johnny.

    No seamos mezquinos con El Cacique Olmedo y ojalá aparezcan muchos más como él.

    Desde Panamá, viva el Perú !!!!!!!!!

    ALEX OLMEDO, LO UNICO QUE GANO PARA ESTADOS UNIDOS FUE LA DAVIS, LOS DEMAS TORNEOS DE GRAND SLAM LOS GANO PARA EL PERÚ, EL MISMO LO RECONOCIO.

    Coincido,
    Olmedo ganó jugando por EEUU y quizá no hubiera destacado de otra manera. Pero una vez que tuvo nivel no quiso representar al Perú y nunca quiso volver a vivir acá. Seguro que no reniega de su nacionalidad, pero amor al Perú no creo que tenga. Y ojo que eso no se muestra con palabras si no con hechos.

    Increible lo q dice el senor Miguel, como quitarle meritos a Don Alejandro Olmedo!!! es increible q exista gente asi en nuestri pais, el senor Alejandro Olmedo si bien gano la copa Davis jugando para USA cuando gano Wimbledon representaba al Peru y si el senor Miguel tuviera un poco mas de informacion iria a la pagina oficila de Wimbledon y veria q en el anio 1959 cuando don Alejandro gano el torneo aparece su nombre y al lado su nacionalidad peruana....por favor!! yo tengo 29 anios y si bien jamas vi al senor Olmedo soy un fanatico del tenis y se q don Alejandro ha sido el unico latinoamericano en ganar wimbledon en mas de 100 anios de historia y es mas cuando el gano el torneo se lo gano a una leyenda de este deporte el australiano Rod laver un monstruo del tenis.....por favor tendria q informarse mejor la gente antes de emitir comentarios tan despectivos....grande don alejandro y yo creo q junto a la medalla de oro del senor Edwin Vasquez son los logros mas grandes de algun peruano en deporte individual en toda la historia!! son ofender a Kina y Sofia pero la verdad es q ganar una medalla de oro en las olimpiadas no tiene igual y ganar Wimbledon es algo asi como una medalla de oro tambien, no tiene par!!!

    En el mundo del deporte o profesional aunque no estés en Perú y por variadas situaciones. Un peruano no deja de ser peruano. Por mas colorado que uno sea a tal punto que te llamen gringo o por mas moreno o mestizo o criollo o peruano puro, si hemos nacido en Perú y nuestra familia tambien, entonces seremos peruanos, en el extranjero siempre seremos extranjeros y es innato, brota de nuestras entranas, tal igual como reconocemos a nuestros padres.
    Que alegría es conocer parte de la vida de estos deportistas, lamentablemente son tanpocos en Perú, pero con todo por mas que vallamos al extragero y nuestro gobierno escaso en recursos no nos apoye, el ganar y destacar pese a lo limitado de nuestro entorno seguiremos honrrando nuestra patria aunque sea únicamente por el viento y el piso que nos sostuvo.
    Viva el Perú y si en algo ahora gozamos de beneficios com partamos con los que carecen asi demos oportunidades a otros como en el pasado alguien nos lo dio.

    Felicitaciones por refrescarnos la memoria, pero también sería bueno una nota sobre Edwin Vásquez.