10:40 | Venezuela y sus socios se empeñan en expandir un esquema socialista
Por Carlos Novoa Shuña
América del Sur vive un momento clave de su historia. La región se ha convertido en una suerte de ajedrez político en el que diversos actores mueven sus fichas estratégicamente.
Sin duda, el protagonista de la actual coyuntura del bloque subregional es la Venezuela de Hugo Chávez, quien por estos días aplica en su país su proyecto político llamado socialismo del siglo XXI. Junto con Ecuador y Bolivia, Venezuela forma un trío de países que comparten criterios ideológicos, los cuales buscan expandir por el resto de la región. ¿Cómo afecta esta situación a Sudamérica?
Para Farid Kahhat, profesor de Relaciones Internacionales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Sudamérica vive momentos cruciales debido a problemas entre dos grupos bien marcados. “Existen dos tríos de países en conflicto. Ecuador-Colombia-Venezuela, así como el Perú-Bolivia-Chile. Creo que los conflictos del primer trío son más graves porque allí se involucra el posible uso de la fuerza. Por un lado, se destaca el apoyo que daría Chávez a las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), así como la presunción de que Ecuador no hace mucho para combatirlas.
De otro, la presencia estadounidense en bases colombianas permitiría a Bogotá contar con información de inteligencia con lo que podría repetir el ataque contra bases de las FARC en territorio ecuatoriano como el año pasado”, sostiene Kahhat.
El segundo trío tiene otro tipo de problemas, además del que corresponde al tema limítrofe entre Chile y el Perú.
“Lo que ha pasado es que Chile ha buscado cambiar el escenario del 2004. Bolivia le exigía a Chile espacio marítimo. Esta posición llevó a que los bolivianos decidan, por razones políticas, que eventualmente el gas boliviano se exporte por un puerto peruano y no chileno. Finalmente esa opción no se dio”, explica Kahhat.
“En ese contexto, Chile, para paliar las demandas bolivianas en foros internacionales y no ser visto como el Goliat que abusaba del David andino, cambió de posición y, con Michelle Bachelet en la presidencia, por primera vez no excluye de la agenda ningún tema, incluido el de la mediterraneidad boliviana”, añade.
Esa es una de las razones por las que el gobierno de Evo Morales trata todos los temas concernientes a la demanda boliviana de acceso al mar de manera reservada. Ahora Bolivia ya no toca ese punto en foros internacionales.
CONFLICTO IDEOLÓGICO
Para el analista internacional Francisco Belaunde Matossian, las tensiones en Sudamérica contrastan con la vocación integracionista de Unasur (Unión de Naciones Suramericanas) porque existe un conflicto ideológico en la región.
“Es evidente que existe un intervencionismo chavista porque el presidente venezolano tiene un proyecto expansionista. Hay una lucha ideológica entre el socialismo que propugnan Ecuador-Bolivia-Venezuela con otros países”, opina Belaunde.
Otro internacionalista, Fabián Novak, dice que el entorno regional es complejo para el Perú y Colombia, pues apuestan por un sistema democrático, moderno, de libre mercado. “Bolivia, Ecuador y Venezuela apuestan por modelos de desarrollo, desde mi punto de vista, trasnochados. Estos países tienen un claro autoritarismo, con recortes de libertades ciudadanas, una mirada negativa ante la libertad de prensa o sectores de la oposición”. Novak añade que estos países utilizan el aparato judicial como elemento de represión a la oposición política y en algunos “esto se mezcla con reivindicaciones indigenistas, lo que es tremendamente explosivo porque generan odio”.