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27 de mayo del 2012 | 18 °C
En el debate organizado por El Comercio ganó la ciudadanía, que tiene ahora más herramientas para decidir responsablemente por quién votar
El esperado debate municipal organizado por El Comercio cumplió su objetivo de acercar y conocer las propuestas de los candidatos a la alcaldía metropolitana.
En un formato ordenado, adaptado a los estándares de la televisión e Internet, el debate fue seguido en vivo por miles de personas a través de la plataforma on line de El Comercio y por Canal N de televisión. Minuto a minuto, recogimos y difundimos comentarios de los cibernautas, en un esfuerzo máximo de simultaneidad e interconectividad propio del diálogo contemporáneo, que esperamos haya atendido adecuadamente la necesidad de los electores de información oportuna y completa.
A eso apuntamos. En un Estado moderno de derecho los medios de comunicación son el motor de la esfera pública, en permanente interacción con la esfera política, como lo explica el pensador alemán Jurgen Habermas. Aunque su teoría tiene un acento ético y normativo, subraya que corresponde a la prensa asegurar un nivel básico de racionalismo, argumentación, debate y pluralismo, para garantizar la alternancia democrática.
Y así lo señaló nuestro director, Francisco Miró Quesada Rada, al inaugurar el debate, rindiendo merecido homenaje al dos veces presidente del Perú Fernando Belaunde Terry, quien convocó elecciones municipales en su primer gobierno y restituyó la libertad de prensa en el país ni bien empezar su segundo período.
En el debate participaron los seis candidatos que, de acuerdo con la última encuesta de El Comercio elaborada por Ipsos Apoyo, tienen mayor preferencia. Así, Lourdes Flores, Álex Kouri, Susana Villarán, Humberto Lay, Fernando Andrade y Luis Iberico explicaron sus propuestas para resolver los principales problemas que agobian a Lima Metropolitana: seguridad ciudadana, transporte, caos y urbanismo y saneamiento y medio ambiente.
Muchas propuestas son similares y difieren solo en matices. En seguridad ciudadana, el énfasis estuvo en el liderazgo, la prevención, el papel de las juntas vecinales y la coordinación con la Policía Nacional y las entidades vinculadas con la desarticulación, juzgamiento y reclusión de bandas criminales y pandillas.
Sobre el transporte, los temas cruciales siguen siendo la construcción –o no– de un sistema subterráneo, de alto costo, así como la manera de reorganizar el sistema de transporte público y de taxis, totalmente saturado, inseguro y contaminante. Hace falta aquí restaurar el principio de autoridad para tomar las decisiones severas, como retirar miles de vehículos obsoletos.
En lo concerniente al caos urbano, las invasiones han promovido un crecimiento insoportable de la ciudad. Las propuestas van desde la creación de varios focos urbanos, en un esfuerzo máximo de desconcentración, apoyado en el esfuerzo público y privado, hasta el apoyo al emprendedurismo, pasando por el tratamiento que se debe dar a la Costa Verde, el acceso a los bolsones de pobreza y el déficit de medio millón de viviendas de la capital.
Respecto del saneamiento y medio ambiente, un tema polémico fue la municipalización, o no, de Sedapal. Otros asuntos que motivaron discrepancias fueron el tratamiento de las cuencas de los ríos Chillón, Rímac y Lurín, y el énfasis en crear nuevas áreas verdes y bosques, que en algunos casos se superponen al espacio donde crecerá urbanísticamente la ciudad.
Un tema transversal, apoyado por todos los candidatos, fue el de la transparencia y la lucha contra la corrupción. Habrá que tomarles la palabra y esperar planes concretos, empezando por actualizar día a día las páginas web de la administración edilicia.
Un debate dinámico y enriquecedor que, por cuestiones de tiempo, dejó algunos temas en el tintero. De cara a las elecciones del 3 de octubre los y las candidatas tendrán que seguir difundiendo y profundizando sus planes para la ciudad, desde estas y otras páginas, así como del resto de plataformas informativas.
En este debate ganó la ciudadanía, que tiene ahora más herramientas para decidir responsablemente por quién votar. Fue al mismo tiempo un ejercicio de civismo y educación donde primó la cortesía entre contendores y no los agravios.
El Comercio agradece profundamente a los participantes, panelistas y ciudadanos que siguieron este debate, y reitera su compromiso con la defensa del sistema democrático, los intereses de los y las ciudadanas, y de la libertad de expresión. Este círculo virtuoso permite debatir asuntos trascendentales para la alternancia del poder y garantizar, como en este caso, una mejor calidad de vida para quienes tenemos por hogar a Lima.