01 de octubre del 2014 15 °C

La clave contra la desnutrición viene desde el frío

En la lejana Rosaspata se ejecuta con éxito un programa contra el hambre infantil, con ayuda de Unicef

La clave contra la desnutrición viene desde el frío

Pobladores en pleno control de salud de los niños. (Foto: Jaime Quispe)

Hace solo seis años en Rosaspata no sucedía nada extraordinario: como todas las comunidades andinas del Perú, la prioridad de las autoridades era convertirse en centro poblado, exigir al gobierno mejorar la electrificación y aumentar el agua para sus sembríos. 

El hambre también era un problema de todos los días. “Se tenía un índice alto de desnutrición y las mujeres no controlaban la salud ni el crecimiento de sus hijos. La condición de los menores era deplorable. Ahora, gracias a la población, se cambió el orden de prioridades y lo que se observa es calidad de vida”, dice José Coronel, responsable de Unicef en Ayacucho.

EN DETALLE
El cambio en Rosaspata llegó desde el momento en que todos sus habitantes cambiaron de preocupación: descubrieron que primero debían enfrentar la desnutrición crónica infantil y la problemática que la rodea. 

“Hemos elaborado nuestra propia ley comunal: todos los que vivimos en Rosaspata sabemos que si no cumplimos en hacer el control de nuestros hijos, alimentarlos bien, podemos ser sancionados, por eso hemos mejorado la atención a los menores de hasta 3 años”, explica Maximiliano Flores, promotor de salud del programa de Vigilancia Comunitaria, el cual cuenta con el apoyo de Unicef y de la población, que ha cedido un local destinado a rutinas de estimulación temprana.

Las cifras grafican los resultados por cuenta propia. Solo entre el 2008 y el 2014, la desnutrición infantil se redujo del 42% al 31%, los controles prenatales pasaron del 30% al 75% y las mujeres incrementaron sus controles médicos y se interesaron en planificar su familia. Los exámenes de Papanicolaou solo los pasaba el 8% y esa cifra aumentó a 50%.

Con el hambre y las enfermedades lejos de sus preocupaciones, el programa permitió dar prioridad al desarrollo social y humano de toda la localidad: hoy Rosaspata tiene el título de centro poblado, posee un colegio  y sus calles cuentan con luz. 

“Ahora nos toca mejorar la calidad de agua y lo vamos a conseguir, nos falta mucho para llegar a 0% en desnutrición crónica pero estoy seguro de que lo haremos”, dice Maximiliano.

LA LEY COMUNAL

 -A diario se recoge información sobre los pobladores que no contribuyen a disminuir la desnutrición y no controlan el crecimiento de sus hijos. 

 -Se informa al respecto a la Subgerencia de Desarrollo Social o la Defensoría del Niño y el Adolescente de la Municipalidad Distrital de Vinchos.


-Hoy culmina la campaña Buena Onda, cuyo objetivo es recaudar fondos para que Unicef continúe su labor a favor de la infancia. Más información en www.buenaondaperu.org.