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Chaparrí o los osos de Lambayeque

Desde hace más de una década, en una reserva privada comunal se protege y estudia al único oso sudamericano

Chaparrí o los osos de Lambayeque

(Foto: Monitoreo con cámara trampa)

Chaparrí o los osos de Lambayeque

Tierra de osos. En toda la zona abunda el oso de anteojos. Su seguimiento con cámaras trampa y la protección del área permiten que encuentren alimento, agua y la seguridad que garantiza su supervivencia. (Foto: Monitoreo con cámara trampa)

MARTA MEIER MIRÓ QUESADA @Meiermq

La Reserva Ecológica de Chaparrí, Lambayeque, es un área de conservación privada donde, desde hace 12 años, se desarrolla un programa de monitoreo de fauna silvestre, con énfasis en el amenazado oso de anteojos (‘Tremarctos ornatus), el único oso de Sudamérica y el único también del hemisferio sur (recordemos que en África no existen).

MIRA LAS FOTOS: Capturando la vida en la Reserva Ecológica de Chaparrí

COMUNIDAD CONSERVACIONISTA
“Hace más de una década, la Comunidad Campesina Muchik Santa Catalina de Chongoyape dio los primeros pasos en la gestión de la Reserva Ecológica de Chaparrí”, nos explica Heinz Plenge Pardo, hijo del principal impulsor de la iniciativa, el reconocido fotógrafo Heinz Plenge.

Plenge Pardo recuerda que “por esa época se logró fotografiar osos de anteojos por primera vez en la historia, usando las llamadas cámara trampa. Las fotos confirmaron la presencia de una importante y singular población de la especie en la reserva; y así, inesperadamente, Lambayeque se convirtió en tierra de osos”.

El nombre de la reserva se adoptó de la espectacular montaña Chaparrí, que domina el paisaje. “Esta formación fue sagrada para los antiguos mochicas y aun hoy para los chamanes”, explica.

En toda esa zona abunda el oso de anteojos, especie siempre amenazada por cazadores y traficantes de pieles.

Chaparrí es un buen ejemplo de cuánto pueden lograr las comunidades, en alianza con el sector privado, para la conservación y recuperación de especies, la creación de empleos y generación de ingresos para la población local a través del ecoturismo. Es un modelo de conservación comunal y al mismo tiempo un centro de investigación de los ecosistemas del bosque seco del norte y sus especies. La protección del área permite que a lo largo del año los osos encuentren alimento, agua y seguridad, lo que garantiza su supervivencia.

EL UCUMARI
En diversos rincones de los Andes a esta especie se le conoce como ucumari: hay quienes sostienen que es la unión de las palabras ‘uku’ (interior, profundo, alma) y ‘mari’, que alternando la ‘m’ por la ‘w’ sería ‘wari’ (autóctono, primitivo). Las investigaciones de la Dra. Clide Valladolid indican que, en Ayacucho, ‘ucumari’ dejó de significar ‘oso’, para ser, simplemente, ‘ser fabuloso’.

En Chaparrí los osos son constantemente avistados y sus costumbres conocidas a fondo por el constante monitoreo con cámaras. La especie es fundamental como dispersor de semillas y polinizador, contribuyendo a la regeneración de los bosques de los diferentes pisos ecológicos que habita.

LOS ANTEOJOS
Una franja de pelaje claro (entre beige y blanco amarillento) rodea sus ojos y hocico a modo de anteojos; otra franja se extiende sobre su pecho. Tales marcas son únicas en cada oso y permiten identificarlos con facilidad al monitorearlos.

Es la única especie de oso que entrelaza hojas, palitos y ramas para construir una especie de nido en lo alto de los árboles para descansar; en ellos, además, las hembras dan a luz a sus oseznos. En la zona de Chaparrí toda una comunidad se encarga de que nada ni nadie los dañe.