25 de abril del 2014 20 °C

Huancayo: policía desalojó a estudiantes que tomaron Universidad del Centro

Un millar de agentes participaron en la operación en la que se arrojó una lluvia de bombas lacrimógenas

Huancayo: policía desalojó a estudiantes que tomaron Universidad del Centro

(TV Perú)

El Comercio

Un centenar de estudiantes universitarios beneficiarios del comedor estudiantil de la Universidad Nacional del Centro, que mantenían tomada la ciudad universitaria, fueron desalojados por un gran contingente policial que irrumpió esta mañana en las instalaciones. Treinta estudiantes fueron detenidos y trasladados a Seguridad del Estado.

Otros treinta estudiantes fueron entregados a sus padres, en la misma ciudad universitaria y salieron caminando, mientras que los restantes 40 escaparon por la parte trasera de las instalaciones del campus, que dan al río Mantaro. No se reportaron heridos de gravedad pero algunos de los jóvenes resultaron con golpes.

OPERACIÓN EN MARCHA
El megaoperativo policial, al mando del coronel PNP Dario Galdos Bellota, se inició a las 8 y media de la mañana cuando cerca de un millar de efectivos policiales, a bordo de vehículos porta tropas, camionetas rurales llegó hasta la ciudad universitaria, que permanecía cerrada con cadenas y candado desde el 16 de mayo, por los estudiantes que reclaman mejora y ampliación del presupuesto de las raciones, además del incremento de beneficiarios de mil 500 a 2 mil 500.

Mientras en la parte posterior los policías arrojaban bombas lacrimógenas y les arrojaba agua con el vehículo rompemanifestaciones para disolver la concentración de pobladores y padres de los estudiantes que se encontraban en el lugar, grupos especializados ingresaron por diferentes lugares y sorprendieron a los que se encontraban distribuidos en diferentes pabellones.

Al registrar los ambientes se hallaron bombas molotov, bolsas conteniendo bencina con agua, así como recipientes con combustible, informó la policía.

Padres de los estudiantes y pobladores que permanecían fuera del local de la universidad solicitaron ingresar para verificar que no se habían producido heridos lo cual les fue accedido y muchos hallaron a sus hijos o parientes que estaban detenidos, luego de reconocerlos la policía dejó que se vayan. El fiscal Emiliano Ramos Alvarez estuvo presente durante todo el tiempo que duró el operativo policial.

Estudiantes que fueron desalojados y quedaron en libertad, así como los que huyeron, se reagruparon y acompañados de pobladores, sus padres y simpatizantes realizaron una marcha hasta el centro de la ciudad rechazando la intervención policial y pidiendo la renuncia del rector, Carlos Aaduto Justo, que autorizó el ingreso de las fuerzas policiales a la ciudad universitaria.