Vía riesgosa: la Carretera Central necesita urgente mantenimiento

El trayecto más afectado une Jauja, Concepción y Huancayo

Vía riesgosa: la Carretera Central necesita urgente mantenimiento

Por: Raúl Mayo Filio

La falta de mantenimiento y el exceso de carga que llevan los camiones han ocasionado que la Carretera Central , una de las vías más importantes del país, se deteriore. (Ver infografía ).

De por sí, muchos son los factores que hacen de la Carretera Central una vía riesgosa: es angosta, tiene demasiadas curvas cerradas y es constantemente afectada por los fenómenos climáticos que obstaculizan el tránsito seguro de los viajeros. Entre ellos se cuentan las neblinas, las lluvias y las nevadas. Todas estas condiciones resultarían menos peligrosas para el paso de vehículos si a la vía se le diera un mantenimiento constante o si existiesen rutas alternas que la descarguen en algo del flujo de automóviles y ómnibus que circulan por ella.

Desafortunadamente esto no ocurre, según comprobó este Diario durante un recorrido realizado hace dos semanas. La vía tiene una mala señalización, carece de puestos de auxilio policial y de salud y presenta baches en varios tramos .

Si se tienen en cuenta todos los hechos descritos, no es de extrañar la ocurrencia casi diaria de accidentes, especialmente en el tramo Lima-Huancayo. No obstante, muchos de estos son ocasionados por el exceso de velocidad o temerarias maniobras que ejecutan los conductores para esquivar los huecos.

Luis Lecca Vergara, jefe zonal de Provías, confirmó que la parte más crítica de la Carretera Central en Junín son los 40 kilómetros que unen Jauja, Concepción y Huancayo. Allí la carpeta asfáltica ha desaparecido en muchas partes.

TRABAJOS SECUNDARIOS
Respecto de toda la vía, Lecca Vergara señaló que desde el pasado 23 de febrero la empresa colombiana Conalvías S.A., ganadora de la licitación, asumió la reparación y mantenimiento de la Carretera Central, que se ejecuta en tres tramos: puente Ricardo Palma-Matucana-La Oroya; La Oroya-Jauja-Tarma y Jauja-Huancayo. Sin embargo, durante el recorrido se vio que solo se habían limpiado las cunetas. No había señalización ni reparación del asfalto.

Sin duda, el excesivo peso de ómnibus y camiones también hace daño a la vía. A través de esta se transportan 80 millones de toneladas de carga al año. Y se estima que este volumen se incremente en cuatro millones más en los próximos tres años.

Según el presidente de la empresa ferroviaria Central Andina, Juan de Dios Olaechea, el Estado subsidia el tránsito pesado que es uno de los factores por los que se destruye la carretera.

“Los camiones de seis ejes están prohibidos en cualquier parte del mundo, pero aquí permiten que transporten mineral y productos de empresas transnacionales que ganan millones y que no retribuyen en nada para la conservación de la vía”, indicó.

Ante ello, Olaechea propuso la construcción del túnel trasandino, que con una inversión de US$ 400 millones comunicaría de forma directa Lima con Huancayo. A través de este se podrían transportar hasta 120 millones de toneladas de carga al año, dice. Ello a menor costo de lo que se gasta por carretera y sin afectar la vía, como sucede en la actualidad.

Los puntos más dañados en la Carretera Central se encuentran en los tramos Tarma-La Merced e Izcuchaca-Huancavelica. Esta última vía, a pesar de tener menos de tres años de asfaltada, ha sufrido hundimientos a lo largo de 5 kilómetros.

En la vía Tarma-La Merced, desde Yanango hasta la garita de peaje, cerca de San Ramón, el río Tarma ha erosionado la carretera en varios puntos. Solo se han colocado cintas de plástico para que los carros no sufran accidentes en una pista cada vez más angosta, debido a los derrumbes.

POR EL HUAICO
El puente Yanango es un problema difícil de solucionar. Hace diez años un huaico destruyó el enorme viaducto de doble pista y en su reemplazo se colocó una estructura provisional solo para carros pequeños. Sin embargo, es usado por camiones y ómnibus, pese al aviso de que solo soporta un peso de 36 toneladas.

Los huancavelicanos esperaron 160 años el asfaltado de los 76 kilómetros de la carretera Izcuchaca-Huancavelica, cuyas obras concluyeron en diciembre del 2007, pero actualmente la carpeta asfáltica ya se ha hundido en varios tramos.

EN PUNTOS
Según expertos, carreteras como la Central deben ser rehabilitadas cada siete años, lo cual ocasiona un alto costo para una vida útil muy corta.

Otros 800 kilómetros de vías de la región Junín se encuentran en mal estado debido a las fuertes lluvias. En su mayoría son tramos afirmados o trochas.

El tramo Huancayo-Huancavelica tiene tres partes: De Izcuchaca a Palca (30 kilómetros); de Palca a Sachapite (60 kilómetros); y de Sachapite a Huancavelica (15 kilómetros).

La rehabilitación del tramo se produjo hace tres años. En aquella ocasión, el propio presidente de República Alan García Pérez inauguró la vía.