El Gabinete Piñera y las relaciones con el Perú

Joseph Dager Alva. Historiador y profesor PUCP

Sábado 13 de marzo de 2010 - 12:05 am

El presidente chileno, Sebastián Piñera, ha asumido el gobierno con un gabinete integrado por varios técnicos, ejecutivos y empresarios. Seis de ellos están relacionados con el grupo Luksic y varios poseen inversiones en las áreas de su cartera. Pero no es exacta la imagen que presenta al equipo como un grupo de ‘gerentes’ desvinculados de la actividad o de partidos políticos.

Entre los 22 ministros y ministras de Piñera hay dos ex colaboradores del régimen de Pinochet: en Educación, Joaquin Lavín, que lideró la campaña por el Sí y ha sido candidato presidencial; y en el Ministerio General de la Presidencia, Cristián Larroulet, quien fuese jefe del gabinete del ministro de Hacienda Hernán Büchi en aquella dictadura. Ambos de la UDI, partido que forma la coalición de gobierno. Luego, el más importante ministro, el del Interior, Rodrigo Hinzpeter, es de Renovación Nacional (RN), el partido de Piñera.

En total hay 4 militantes de RN, 4 de la UDI y uno que ha sido antes de la DC. Son 13 los independientes, pero cuatro o cinco de ellos tienen estrecha relación con RN o la UDI, como Larraín en Hacienda y Morandé en Transportes. Además, la mayoría de subsecretarios (viceministros) exhiben trayectoria política. Para enfrentar el terrible cataclismo que ha sufrido el pueblo chileno, un gabinete que combina lo político con lo técnico se presenta como auspicioso para los buenos resultados que, al respecto, no podemos sino desear fervientemente.

En cuanto al Perú, interesan especialmente las carteras de Defensa y de Relaciones Exteriores. En la primera está Jaime Ravinet, de dilatada experiencia política, quien ya ejerció el cargo en años anteriores, y mantuvo posturas próximas a los sectores menos progresistas, lo que reafirma la importancia del sector militar en el Estado Chileno. A Piñera no le será fácil frenar la política armamentista, cuestión que no pudo lograr la Concertación. El canciller, el empresario Alfredo Moreno, podría pasar por uno de los menos fogueados en cuestiones políticas, pero es cercano a la UDI y colaboró en la campaña electoral presidencial de Hernán Büchi.

Piñera ha distinguido entre la “agenda del pasado” y la “agenda del presente” al referirse a nuestro país, y ratificaría a Alberto van Klaveren como agente ante La Haya, quien al presentar la respuesta a nuestra demanda, declaró que Chile acatará el fallo de aquel tribunal. No es vana la esperanza de que con este nuevo gobierno las relaciones bilaterales tiendan a mejorar. De hecho, ahora allá trabajarán más decididamente en la agenda de las “cuerdas paralelas” para incrementar las inversiones y el intercambio comercial. Pero, a su vez, el nuevo presidente, uno de los cuatro empresarios más ricos de su país, no ha dejado de lado el convencimiento, tan presente en su historia, de que el manejo político no puede excluir a los partidos y a las políticas de largo plazo. Habrá, pues, también continuidades y no solo cambios.