César Cataño no ha podido acreditar ante la fiscalía el origen de su fortuna

Empresario investigado por lavado de activos ha dicho que fundó Peruvian Airlines con dinero obtenido por la importación de autos. Procuraduría asegura que hay indicios suficientes para denunciarlo penalmente

Miércoles 04 de agosto de 2010 - 10:02 am
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Foto archivo: Germán Falcón

Por Mario Mejía

El empresario César Cataño Porras, ex cliente de Lourdes Flores Nano, podría afrontar pronto un nuevo proceso penal. La Fiscalía Provincial Penal de Tacna está a punto de finalizar la investigación preliminar por el presunto delito de lavado de activos provenientes del narcotráfico que le abrió hace un año.

Según fuentes de la Procuraduría Antidrogas, existen suficientes evidencias para que el fiscal lo denuncie penalmente ante el Poder Judicial.

La fuente indicó que en la mencionada indagación, cuyo plazo vence este mes, el también corredor de autos no habría podido justificar los ingentes gastos que realizó para constituir la empresa Peruvian Airlines, cuyo directorio presidió Lourdes Flores.

DESBALANCE PATRIMONIAL
Fuentes del Ministerio Público indicaron que es evidente que Cataño tiene un desbalance patrimonial, aunque aún no se ha precisado a cuánto ascendería este, pues los peritos siguen analizando las cuentas de este empresario que anteriormente ya estuvo involucrado en dos procesos penales por tráfico ilícito de drogas.

Cataño, quien se cambió de nombre en 1984 (pues se llamaba Adolfo Carhuallanqui Porras), ha señalado que el origen de su fortuna es lícito y que su patrimonio creció rápidamente gracias a su negocio de venta de vehículos usados que inició en Tacna.

Según la Procuraduría Antidrogas, no se ha podido comprobar el supuesto sorprendente éxito del negocio de autos. “Cataño dice que importó 25 mil autos usados, pero en realidad habría adquirido menos de cinco mil”, indicó la fuente.

La procuraduría también sostiene que hasta el momento no se ha podido identificar en el Japón a la compañía importadora que vendía los vehículos de segunda mano a Kanagawa Corporation SAC, la empresa de Cataño.

En los próximos días el fiscal a cargo del caso decidirá si lo archiva, lo cual es poco probable por las evidencias acumuladas, o si denuncia penalmente a Cataño. Si el pedido es aceptado por el juez, se abrirá un proceso penal. De ser así, la Procuraduría Antidrogas solicitará que el caso sea visto en Lima y no en Tacna por un juzgado supranacional.

LOS ANTECEDENTES
Adolfo Carhuallanqui, ahora César Cataño, estuvo encausado en la década de los 80 en dos procesos judiciales. La policía de Junín lo acusaba de tráfico de drogas.

Durante muchos años estuvo prófugo de la justicia y se cambió de nombre. En 1994 salió de la clandestinidad y pidió a la Corte Superior de Huancayo que archivara uno de los juicios porque había prescrito el delito. La sala aceptó su pedido.

En 1995 pidió que se archive el otro juicio. Lo logró, pero después la prescripción fue anulada por la Corte Suprema. Sometido a juicio oral fue increíblemente indultado pese a que había desaparecido el expediente principal del caso.