Curules con candado: alistan ley para evitar cambios de bancada

Comisión de Constitución del Congreso debate este martes el proyecto. Fujimorismo plantea que no haya excepciones a la norma

Curules con candado: alistan ley para evitar cambios de bancada

Proyecto ley plantea que congresistas renunciantes no puedan formar una nueva bancada o adherirse a una ya existente. (Víctor Aguilar/El Comercio)

Gino Alva

La prematura renuncia de Yeni Vilcatoma a Fuerza Popular ocurre en un momento clave: la Comisión de Constitución se alista a debatir esta semana un proyecto de ley para sancionar a los congresistas que abandonen las bancadas que los llevaron al Parlamento. 

La iniciativa del fujimorismo, presentada en agosto por Edwin Vergara, plantea que aquellos legisladores que se aparten del partido por el que fueron elegidos estén impedidos de crear nuevos grupos parlamentarios y de sumarse a alguno ya existente. Tampoco podrían presidir comisiones ni asumir cargos en la Mesa Directiva.

La propuesta de Fuerza Popular no contempla atenuantes: no hay excepciones a la regla, ni por motivos ideológicos ni por cuestiones éticas. Por ello, ha encontrado reparos en los otros cinco partidos representados en la Comisión de Constitución.

En busca de llegar a un consenso, en la comisión se creó un grupo de trabajo encargado de evaluar la propuesta y, eventualmente, mejorarla. Este lo integran Miguel Castro (Fuerza Popular), Yonhy Lescano (Acción Popular) y Oracio Pacori (Frente Amplio).

Castro ratificó el proyecto de su colega de bancada. Pero Lescano y Pacori elaboraron una propuesta alterna: quienes renuncien por razones justificadas no deben ser sancionados. Así, buscan separar a tránsfugas de disidentes, trazar una frontera normativa entre justos y pecadores.

“Lo que propone el fujimorismo es muy peligroso. No tienen el deseo estricto de luchar contra el transfuguismo, sino mantener a los congresistas con los que han llegado. No consideran ninguna causal válida para renunciar. Eso rompe toda lógica: o sea, así yo tenga razón para irme, me castigan. No, pues”, dijo Lescano a El Comercio.

Concretamente, Lescano y Pacori plantean que las sanciones propuestas por el fujimorismo son justificadas en caso de que los parlamentarios renuncien por “motivaciones económicas u otros beneficios”, pero no “en los casos de manifiesto cambio de ideología o línea política [del partido]”.

El principal inconveniente es que es bastante subjetivo identificar un cambio ideológico. Legislar sobre las convicciones es una tarea compleja. “¿Cómo puedes medir objetivamente eso? Todo renunciante podría alegar que es un disidente. Cualquier definición que hagas va a ser muy difícil aplicarla a la realidad”, advirtió a este Diario Eduardo Dargent, doctor en Ciencia Política por la Universidad de Texas.

En el proyecto fujimorista no hay posiciones intermedias. “Es muy fácil renunciar, decir que tu bancada se apartó de su línea política y que por eso tienes libertad para irte y armar tu partido. Esa postura es facilista y solo fortalece los intereses personales. Y este no es un tema de Yeni Vilcatoma. Si te sientes seguro en tu partido, ¿por qué tanto miedo? [...] Pertenecer a una bancada es como firmar un contrato: hay reglas y ninguna institución funciona sin normas”, enfatizó Castro en conversación con El Comercio.

—Síndrome Gana Perú—
En el período anterior, el Partido Nacionalista llegó al Congreso como la primera fuerza política con 47 escaños. Cinco años después, el grupo político que llevó a Ollanta Humala al poder abandonó el Legislativo con 27; es decir, perdió el 43% de su representación.

Cuando le tocó ser oposición, el humalismo también sufrió una dolorosa gran transformación: empezó el gobierno de Alan García (2006-2011) con 45 crules y acabó con 25; en otras palabras, el 45% de sus parlamentarios lo abandonó en un quinquenio.

Para Dargent, el fujimorismo ha visto en esa experiencia un riesgo que no quiere correr. “Creo que notaron un peligro para el futuro y quieren reducir las posibilidades de que les ocurra. Es lógico: si incrementas los costos de salirte de una bancada, reduces las posibilidades de perder miembros”, explicó.

Pero el politólogo argumentó que el antídoto contra las renuncias tiene otra naturaleza: “El proyecto podría ser útil. Pero si alguien quiere pelearse con tu bancada, puede hacerlo sin necesidad de irse. La solución es construir una candidatura presidencial fuerte. Si el liderazgo de Keiko sigue sólido, pocos querrán irse y esta norma será una anécdota. No puedes generar fidelidad por decreto”.

—Historia inconclusa—
La Comisión de Constitución, presidida por el fujimorista Miguel Torres, empezará mañana el debate de las propuestas. Aunque la mayoría de Fuerza Popular en el grupo de trabajo les permite elevar su proyecto al pleno –en el que tienen 72 de los 130 votos– sin trabas, Castro adelantó que optarán por el diálogo. Al parecer, la discusión todavía no está agotada.

 

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