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Abimael Guzmán a 20 años de la captura: Fujimori no sabía de operación Victoria y al enterarse brindó con champán

Los valerosos policías del GEIN ganaron la gratitud eterna de los peruanos, pero también padecieron recelos y postergación. Aquí la tercera parte de la historia

Abimael Guzmán a 20 años de la captura: Fujimori no sabía de operación Victoria y al enterarse brindó con champán

ROCÍO LA ROSA (chiolaro)
Redacción online

Lea la PRIMERA PARTE: El camino hacia el gran golpe
Lea la SEGUNDA PARTE: Así fue la captura del siglo

El ex director de la Dircote, Antonio Ketín Vidal, contó hace dos días que ni el ex presidente Alberto Fujimori ni su otrora mano derecha, Vladimiro Montesinos, sabían el día y la hora en que se iba a capturar al genocida Abimael Guzmán. “Fue un secreto por necesidad”, afirmó.

Eso explica por qué ese 12 de setiembre de 1992 Fujimori se encontraba pescando en la selva y Montesinos llamaba a Vidal para preguntarle si era cierto lo que informaba la televisión “¿o estaban ‘cojudeando’?”.

Sin embargo, hoy Kenji Fujimori negó que ese día su padre haya estado de pesca como ha contado la prensa en los últimos años. “Estábamos en el grupo 8 a punto de partir a un viaje a provincia cuando un oficial le dio la noticia a mi padre, ¿qué fue lo primero que hizo él? Abrió una botella de champán y brindó por eso, había sido un duro golpe”, fue su versión en entrevista a Canal N.

EL VIDEO FILTRADO
Instantes después de su caída los peruanos vimos a Guzmán en la pantalla de nuestro televisor. Era un video casero que había grabado la policía y que se filtró después a la prensa.

“Y si uno muere las ideas se quedan en los demás, eso no se va a borrar”, le decía el genocida a Ketín Vidal mientras se tocaba la cabeza.

Este último ha contado que Alberto Fujimori ordenó la destitución de Benedicto Jiménez, cerebro del GEIN, al suponer que fue el responsable de la difusión de esas imágenes.

Las investigaciones, según dijo, revelaron que fue el hoy general en retiro, Marco Miyashiro, quien llevó la copia de la cinta a la embajada de Estados Unidos, tal vez como una muestra de agradecimiento por su apoyo.

Por esta razón Miyashiro no recibió la parte de la recompensa que el gobierno de Fujimori entregó a los captores. Paradójicamente, este general fue convocado por Keiko Fujimori para su reciente campaña presidencial.

LA IRRUPCIÓN DEL SIE
Unas dos horas después de la captura de Guzmán el jefe de la Dircote se encontraba en su oficina de la cuadra 11 de la avenida España. En ese edificio también permanecía detenido el genocida. Cerca de las 10:30 p.m. irrumpió en el lugar el coronel Alberto Pinto Cárdenas, entonces jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), y recientemente excarcelado.

Se presume que por órdenes de Vladimiro Montesinos este fue a pedir que le entreguen al senderista para llevarlo al Pentagonito por razones de seguridad. Vidal se negó y al día siguiente recibió en sus oficinas a Fujimori, quien recibió un completo informe de la denominada Operación Victoria y según versiones periodísticas jamás le mencionó que Guzmán debía ser reubicado.

LA DESACTIVACIÓN DEL GEIN
El coronel en retiro, Benedicto Jiménez, ha contado que ni él ni otros miembros del GEIN aparecieron en el video de la captura junto a Ketín Vidal por motivos de seguridad. Ellos pensaban, y con toda razón, que tras esta importante hazaña el grupo de inteligencia iba a permanencer e incluso a reforzarse. Se equivocaron.

El comando policial sacó del grupo a Miyashiro y al año siguiente a Jiménez. Para 1995 el GEIN ya no existía y lejos de aprovechar sus capacidades, sus miembros fueron a parar a distintas unidades.

Jiménez reveló anoche en un programa de televisión que del millón de dólares que el Estado peruano ofrecía como recompensa por la captura de Guzmán, el GEIN recibió US$800 mil, mientras que los otros US$200 mil “los manejó” Ketín Vidal, de quien está distanciado. Lamentó también que muchos de los agentes perdieran su dinero tras depositarlo en CLAE.

En los últimos días, a propósito de los 20 años de la captura, varios miembros del GEIN han contado a los medios que tras el certero golpe sus carreras se vieron truncadas. Muchos de ellos tuvieron que esperar más de diez años para poder ascender.

Ayer durante el homenaje que les hizo el Congreso el ministro del Interior, Wilfredo Pedraza, ofreció revisar sus casos y convocarlos nuevamente para que apoyen en la lucha antiterrorista en el Vraem.

“A cierta edad, uno no piensa en volver, pero en términos de análisis estratégicos sí”, ha respondido Jiménez.