¿Cómo salió el libro de Guzmán? Ni la Marina ni la Dircote vetaron su salida

Los manuscritos del cabecilla terrorista no son los únicos que se han convertido en libros. ‘Feliciano’, Polay y Montesinos también lo hicieron.

A raíz de la presentación del libro del cabecilla subversivo Abimael Guzmán Reynoso y de la denuncia formulada ayer contra las personas que patrocinaron su publicación, surge una interrogante que va más allá de la presunta comisión del delito de apología: ¿Cuáles son las entidades que fiscalizan, controlan, investigan y realizan seguimiento a la documentación que los integrantes de la cúpula de Sendero Luminoso (SL) elaboran y logran sacar de los penales de “máxima seguridad” de la Base Naval del Callao, Chorrillos, Castro Castro y Piedras Gordas, donde se encuentran recluidos? Fuentes judiciales y policiales señalaron a El Comercio que la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y la Marina de Guerra son los organismos encargados de supervisar y analizar la información escrita que se produce en dichas prisiones, así como de autorizar su salida. En lo que respecta al mencionado libro, se conoce que fue elaborado en base a una serie de artículos escritos por Guzmán en la prisión de la Base Naval del Callao durante los últimos años, que luego fueron retirados de este centro penitenciario por su abogado Alfredo Crespo. Posteriormente, estos manuscritos fueron ingresados al penal de mujeres de Chorrillos, también considerado de “máxima seguridad”. Allí, Elena Yparraguirre (quien viene cumpliendo una condena de cadena perpetua) se encargó de ordenarlos y compilarlos. El mismo Crespo, quien purgó 12 años de cárcel por sus nexos con Sendero, dijo a El Comercio que la documentación que sirvió para elaborar el libro fue revisada por miembros de la Marina y de la Dircote, ya que de lo contrario no hubiera logrado sacar dicho material (que consta de escritos de contenido legal, autobiográficos y hasta poemas, según el letrado) del recinto naval ni ingresarlos al penal de mujeres de Chorrillos, tal como lo hizo. Este Diario intentó comunicarse con el general PNP Víctor Fernández Noriega, actual jefe de la Dircote, para que confirme esta versión, pero el alto oficial evitó dar declaraciones sobre este tema. También llamamos por teléfono al representante que tiene la Marina en el Comité Técnico del Centro de Reclusión de Máxima Seguridad de la Base Naval del Callao (Cerec), pero no fue posible encontrarlo. Sin embargo, fuentes de la Marina señalaron que esta institución ha dispuesto “el levantamiento” de la información referida a la participación de Guzmán en este caso. La única razón que explicaría por qué los manuscritos de Guzmán salieron de la Base Naval sin problemas es que las autoridades de dicho recinto no habrían encontrado en esos documentos contenido apologético. De la misma opinión habría sido la policía antiterrorista. Sin embargo, el ministro de Justicia, Aurelio Pastor, criticó a la Dircote y la Marina de Guerra, pues —según dijo— ambas instituciones consideran que no hay apología del terrorismo en los manuscritos ni en la actividad de presentación del libro. “Hemos revisado y sí hay apología. Si ellos creen que no, yo no sé qué hacen ahí”, dijo. Se sabe que la Dircote está facultada para revisar todo tipo de información relacionada con el terrorismo, como en este caso el libro del jefe senderista. Y así lo habría hecho como parte del poco conocido Decreto Legislativo 927, que regula y especifica los beneficios penitenciarios para casos de terrorismo, las reglas de conducta que deben observar los condenados por este delito que se encuentren en libertad, y los órganos de control que tienen la tarea de supervisar el accionar de los ex internos, luego de cumplir su sentencia. En dicha norma, publicada en el 2003, se indica que tanto la fiscalía como la Dircote pueden levantar el secreto de las comunicaciones y hasta realizar seguimiento y vigilancia electrónica de los liberados (personas que cumplieron sus penas), mediante filmaciones y grabaciones de audio y video. *SEPA MÁS* *1* Los manuscritos de Abimael Guzmán no son los únicos que se han convertido en libros durante los últimos años. Todos han sido sacados de la Base Naval del Callao. *2* El senderista Óscar Ramírez Durand “Feliciano”, el emerretista Víctor Polay Campos “Rolando” y el ex asesor presidencial Vladimiro Montesinos también sacaron sus manuscritos del recinto naval gracias al apoyo que le brindaron sus respectivos abogados. “Feliciano” escribió el “Megajuicio de Sendero” en el 2006; Polay Campos “En el banquillo: ¿terrorista o rebelde?” en el 2007 (con el sorprendente prólogo del líder aprista Armando Villanueva del Campo); y Montesinos “Peón de ajedrez”, entre otros. *17* años detenido lleva el cabecilla senderista Abimael Guzmán Reinoso en la prisión de máxima seguridad de la Base Naval del Callao. *2006* fue el año en el que Elena Yparraguirre llegó al penal de Mujeres de Chorrillos, luego de haber estado recluida con Abimael Guzmán. *1.000* ejemplares de “De puño y letra” han sido impresos. En algunas librerías se restringió la venta, pues se pensó que era apologético al terrorismo.

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