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PPK: “Diría que hemos volteado la página con el diálogo”

El mandatario sostiene que tras el “entendimiento” con Keiko Fujimori, y con los proyectos de infraestructura que están en marcha, “el año entrante será muchísimo mejor”

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(Foto: Rolly Reyna / El Comercio)

(Video: Carlos Hidalgo / El Comercio)

Entrevista al presidente Pedro Pablo Kuczynski

El diálogo con Keiko Fujimori

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La autocrítica del presidente

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El futuro del Gabinete Ministerial

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La reactivación económica

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Caso Odebrecht

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Por: Erick Sablich Carpio / Sebastian Ortiz Martínez

Horas antes de que se conociera la orden de prisión preventiva para Ollanta Humala y su esposa Nadine Heredia, el presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) fue cauto al referirse al caso de su inmediato predecesor en su entrevista con este Diario. Más tarde, ese mismo día, manifestó su tristeza por la situación del ex presidente y su esposa e indicó que esperaba que el proceso judicial se resuelva con rapidez y transparencia. PPK se muestra optimista sobre la relación del Ejecutivo con el Congreso de mayoría fujimorista luego de su encuentro a principios de la semana con la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori. “Hemos volteado la página”, afirma con tono tranquilizador.

— Tras el diálogo con Keiko Fujimori, ¿puede decir que hay una tregua con Fuerza Popular?
Fue un muy buen diálogo, vimos una larga lista de temas, uno por uno y ella hizo buenas sugerencias de cómo abordar la reactivación económica, cómo enviar un conjunto de medidas legislativas correctivas que son importantes. Por ejemplo, está el tema de las expropiaciones que se había quitado de uno de los decretos legislativos que dimos y ellos explicaron que su postura respondía a un problema con las comunidades nativas. Y yo le dije que eso está perfectamente bien, pero que entre Pativilca y Chimbote no se trata de eso [posibles conflictos de la norma con los derechos de las comunidades nativas], sino de expropiaciones a gente que está negociando el precio y tratando de sacar más y no queremos parar la construcción de gran infraestructura por razones de forcejeos comerciales. Luego hablamos del tratamiento de las aguas servidas en el Perú, del proyecto del lago Titicaca, que está atracado y está yendo a paso lento, a mi juicio, en Pro Inversión.

— Usted afirmó que cada dos semanas, el Congreso le bajaba un ministro. ¿Tras el diálogo con Keiko Fujimori puede decir que el nivel de tensión con el Parlamento disminuirá?
Hubo dos ministros que salieron en dos semanas, efectivamente. Diría que hemos volteado la página con el diálogo. Contribuye también la salida del contralor luego de estas grabaciones, cuyo origen se desconoce. Todo esto se aclaró.

— ¿Se llegó a abordar expresamente en la conversación el tema de bajar la crispación política?
Sí, absolutamente. Se habló de mejorar el clima para las inversiones y el clima para las inversiones está afectado por diversas cosas. Ahí mostramos unos cuadros en los que se ve cómo los ingresos del gobierno han caído fuertemente en los últimos tres años y cómo los gastos corrientes en burocracia han subido vertiginosamente. Explicamos que esto tiene que empezar a cambiar, porque necesitamos políticas fiscales responsables. Eso tomó una buena parte de la conversación. Pepe Chlimper estuvo muy activo en esa parte de la conversación y ella [Keiko Fujimori] también.

— ¿Se va a establecer un ‘teléfono rojo’ entre usted y Keiko Fujimori?
No, es muy fácil comunicarse, eso de todas maneras se puede hacer. A mí no me gustan los teléfonos rojos, porque muchas veces no funcionan, un teléfono simple es lo que se necesita [ríe].

— ¿Existió algún tipo de autocrítica o reflexión en la reunión?
Se empezó afirmando que se dijeron cosas que, de repente, no se debieron decir y [dimos] un borrón y cuenta nueva. Creo que esa parte anduvo muy bien.

— Usted habló de un “perdón médico” para el ex presidente Alberto Fujimori. ¿De qué depende un eventual indulto? ¿Solo lo firmaría si la junta médica lo recomienda?
No quiero hablar del indulto. Ese es un tema médico y humanitario, hay procedimientos y estamos estudiando eso en el tema de su salud y nada más.

— Álvaro Vargas Llosa indicó a este Diario que su padre, Mario Vargas Llosa, le dijo en España a usted que espera que no quede en la historia como el presidente que indultó a un sentenciado por violación a los derechos humanos. ¿Tomará en cuenta esa opinión?
Fue una conversación privada, muy amena y no se centró en ese tema. Él [Mario Vargas Llosa] tiene sus opiniones que son bien conocidas por todos y nosotros vamos a escuchar a mucha gente, pero sobre todo a los expertos en temas médicos.

— La ministra de Justicia, Marisol Pérez Tello, dijo que los que han recibido indultos en este gobierno antes pasaron por una prueba de polígrafo. ¿Esa medida se establecerá para todos los casos?
Ese es otro tipo de indulto, aquí estamos viendo un caso humanitario y médico. Esto depende exclusivamente de las opiniones médicas y no de polígrafos. Si a alguien le late el corazón muy rápido, no se necesitan polígrafos para saberlo.

— Al cierre de su primer año de gestión, ¿cuál ha sido su mayor logro y, por otro lado, la principal deuda de su gobierno?
Eso lo voy a explicar en el mensaje a la nación, creo que hay muchas autocríticas por hacer. La primera es haber pecado de optimismo, pensar que se podía recuperar la economía rápidamente. No nos dimos cuenta del inmenso aumento en los procedimientos burocráticos. Hemos calculado que entre 80 mil y 250 mil funcionarios adicionales fueron añadidos en el Gobierno Central durante los anteriores cinco años. Por otro lado, nunca pensamos que el escándalo de corrupción Lava Jato iba a llegar a estas costas con tanta fuerza. Todo el mundo sabía que Odebrecht y otros contratistas tenían un papel muy fuerte en las obras aquí, pero después vinieron problemas inesperados, como el gasoducto del sur, cuya garantía se tuvo que ejecutar, o como el proyecto Chavimochic, que tuvo que suspender las obras hasta que viniera otro contratista. En Olmos, nunca pensamos que un juez iba a impedir su venta. Y tampoco pensamos que el fenómeno de El Niño costero iba a ser tan fuerte, tan fuerte en el norte y en algunas zonas cercanas a Lima. Son subestimaciones y siempre hay que manejar el riesgo, siempre hay que ponerse en el peor de los casos y lo peor pasó.

— ¿A su gobierno le faltó pericia política para encarar a un Congreso en el que la mayoría estaba en manos de la oposición?
Lo que nos pasa a nosotros es que con el sistema electoral que tenemos en el Perú, donde se elige al Congreso en primera vuelta, hay el riesgo de tener un gobierno dividido y eso es lo que ha pasado. Si vemos, por ejemplo, a Francia, donde yo creo que Macron es un genio político, él ha podido elegir a su Congreso después de que lo eligieran a él. Si eso hubiera ocurrido en el Perú, tendríamos un Congreso más o menos dividido en dos, en vez de eso tenemos un Congreso dividido en seis y no es fácil manejar eso.

— ¿Evalúa que políticos o técnicos de otros partidos ingresen al Ejecutivo? ¿Un Gabinete de ancha base?
Esta idea de que el Gabinete es lo que oxigena la política es equivocada, viene del siglo XIX en Francia, de la Cuarta y de la Quinta República. Cambios de Gabinete de manera permanente atrasaron mucho el desarrollo de Francia. Creo que los ministros deben conocer su ministerio, deben trabajar bien en su sector y esto de que no son políticos, yo creo que no es una crítica válida. Lo que sí es una crítica válida es que muchas veces los ministros no están suficientemente en el campo y, por eso, en las inundaciones [provocadas por El Niño costero] asignamos un ministro a cada región afectada. Eso ayudó un montón. Ahora lo vamos a volver a hacer y es una sugerencia de Keiko, además. Es una buena sugerencia.

— ¿Eso significa que no habrá ningún cambio en el Gabinete?
Siempre puede haber uno que otro cambio, ya hubo tres cambios, pero ese no es el tema central de 28 de julio.

— ¿Piensa fusionar los ministerios de la Mujer y de Desarrollo e Inclusión Social?
Es algo que se ha pensado, porque antes era un solo ministerio. Hay que ver si ayuda, a mí me gustaría, pero esto es a mediano plazo y se requiere de una ley del Congreso para fusionar [los despachos] de Mujer, Familia e Inclusión Social. Tendría una abreviación media rara, Mufadis.

— Considerando la importancia del MEF en la reactivación económica, ¿no será complicado que Fernando Zavala dirija en simultáneo la PCM y el despacho de Economía?
El primer año del premierato ha sido reorganizar un poco el gobierno, eso ya está en marcha y yo creo que es perfectamente factible ser ministro de Economía y al mismo tiempo primer ministro. De repente es una situación que no se dará durante los cuatro años que quedan [de gobierno], pero ciertamente por un año es perfectamente factible. No es la primera vez que se ha hecho. En la época de Fernando Belaunde, Manuel Ulloa tuvo los dos puestos durante dos años y medio. No sé si ese sea el mejor ejemplo que se puede dar, pero por lo menos hay precedentes.

— Tras un año en ambos cargos, ¿qué preferiría usted: que Zavala se mantenga en la PCM o se dedique exclusivamente al MEF?
En realidad la PCM y el MEF son casi lo mismo, porque si uno simplifica el gobierno, la economía es el 60% del manejo, la seguridad y la educación es el otro 40%. Es decir, el primer ministro de todas maneras tiene que estar sentado en el caballo económico. Ha habido distintos casos, en los que hubo ministros de Salud, de Defensa y de Agricultura que han sido primeros ministros. El cargo de premier es bien especial del Perú, muy pocos países tienen eso. Francia, Rusia y China lo tienen, pero aquí es más bien el coordinador del Gabinete y el presidente también tiene que meter su cuchara, ocuparse. Por ejemplo, ahora con la reconstrucción, yo me subo a un avión e iré a ver los proyectos, me encanta hacer eso, yo no tengo problema en hacer eso, el primer ministro no es el que hace todo.

— El Congreso ha nombrado una comisión que evaluará si el señor Nelson Shack es idóneo para ser el nuevo contralor. ¿Espera que se apruebe su nominación antes de 28 de julio?
Hemos sugerido a Nelson Shack y el Congreso tomará su tiempo y verá si le convence o no. Shack ha trabajado en el Ministerio de Economía y Finanzas en la época de Alberto Fujimori y también cuando fui ministro de esa cartera. Es una persona muy conocedora de los temas fiscales y financieros. También ha sido director de Presupuesto [del MEF] y asesor del Banco Mundial durante 10 años. Que el Congreso decida, yo no me voy a meter ahí, yo ya di el nombre.

— ¿Confía en que Estados Unidos entregue a Alejandro Toledo?
Absolutamente, pero Estados Unidos es un país del debido proceso. Entonces, el hecho de que alguien diga que le pagó plata no es suficiente para un juez americano, tiene que haber un examen cruzado y para las extradiciones hay un procedimiento que estamos siguiendo al pie de la letra. Y este es: 1. Departamento de Estado. 2. Departamento de Justicia. 3. La corte relevante en el lugar de residencia de la persona, esa corte parece ser la del distrito del norte de California, que es San Francisco. Nuestro abogado no es el que presenta ante la corte [el pedido de extradición], es el fiscal del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Entonces, primero tenemos que convencerlos a ellos, estamos haciendo todo lo que requiere Estados Unidos. Lo que pasa es que toma tiempo. [El proceso para extraditar a] Martinelli, el ex presidente de Panamá, tomó dos años y medio y el abogado que lo logró es el abogado [el estudio Foley Hoag] que nos asesora a nosotros.

— El ex presidente Ollanta Humala se ha declarado un perseguido político. ¿Fue justo el pedido de la fiscalía para que le dicten 18 meses de prisión preventiva?
Mire, ese es un tema judicial, yo no voy a entrar en eso.

— Todos los ex presidentes vivos del Perú tienen problemas con la justicia: Fujimori está preso, Toledo está prófugo, Humala con un pedido de prisión preventiva, García investigado y Morales Bermúdez reclamado por la justicia de Italia. ¿Cómo afecta eso a la institucionalidad y a la democracia?
Todo esto lo vamos a superar, por lo menos las cosas se ventilan, tenemos una prensa libre, este es un país democrático, los jueces tienen libertad y los fiscales también. Lo que no se puede hacer es una persecución pública. Por ejemplo, se nos dice que “el presidente debe declarar sobre Toledo”, supongamos que yo empiezo, ahí sí se puede transformar en un perseguido político. Si yo comienzo a decir, supongamos, que “está bien o no que el señor Humala y la esposa estén presos”, eso sí sería una persecución política. Pero todo está en manos de la justicia. Y en el caso del general Morales Bermúdez, ese es un caso viejísimo de algunos ciudadanos italianos que se sintieron maltratados por la dictadura argentina y de coletazo lo meten a él. Yo creo que él no tiene nada que ver en esto, esa es mi opinión personal.

—“La decepción es el crecimiento económico bajísimo”—

— ¿Cuáles son las medidas concretas y de urgencia para reactivar la economía?
Lo primero que tenemos que hacer es emprender las obras que estaban atracadas por diversos temas burocráticos y legales. ¿Cuáles son esas? Chinchero, que es una obra mediana y que va a tomar tiempo, porque el contratista [Kuntur Wasi] ganó una licitación y el contrato, financieramente, tenía problemas serios. Rehacer todo eso va a tomar tiempo. Sí se podría realizar el movimiento de tierras en los próximos meses. El gasoducto del sur pasó también por lo mismo, nosotros ya ejecutamos la garantía, tenemos que volver a comenzar. Hay un factor muy positivo en este proyecto: la Corporación Nacional de Petróleo de China ha encontrado inmensas reservas de gas. Y tenemos dos proyectos grandes que vienen de atrás: uno es el aeropuerto Jorge Chávez, ya estamos a punto de firmar un acuerdo con LAP para la segunda pista del nuevo terminal; y el otro es la línea 2 del metro de Lima, que es un proyecto inmenso.

— ¿Kuntur Wasi llevará a arbitraje al Estado peruano por Chinchero?
Es posible que nos lleven a un arbitraje, pero creo que podremos defendernos muy adecuadamente. A mí lo que me interesa es que se haga el proyecto. Si vemos los grandes proyectos en la historia del Perú, todos han tenido controversias. Por Mantaro en los 60 casi se cae un gobierno. El Banco Mundial dijo que era un pésimo proyecto, que no se debía hacer y la mayoría de editorialistas lo cuestionaban, bueno, ahí está Mantaro y funciona bien. Camisea es otro proyecto que estaba bañado en controversia y sin embargo cambió el panorama energético del Perú. Entonces, aquí hay obras controversiales, pero nadie duda de que el Cusco necesita un nuevo aeropuerto, ya estamos en 3,5 millones de pasajeros [en el Cusco] y estaremos en 7 millones pronto; el aeropuerto del Callao está en 12 millones de pasajeros y pronto estará en 18 millones de pasajeros. La línea 1 [del metro de Lima] también está bañada en controversia por posible corrupción, pero se pensaba que iba a haber 300.000 pasajeros diarios y hay 700 mil. Entonces, hay que pensar a futuro.

— ¿Evalúa la posibilidad de subir los impuestos ante la caída de la recaudación tributaria?
Yo no quiero subir impuestos, pero lo que sí quiero es que el Estado cobre lo que le corresponde. Ha habido un relajamiento tremendo con el IGV, todo el mundo sabe que uno va a un restaurante, se conversa y no se entregan boletas ni facturas. En el Consejo de Ministros esta semana vimos que en mi época de ministro de Economía era 50% lo que se cobraba y ahora es el 40%, ha decaído brutalmente y no es tanto la evasión, es que en el gobierno anterior se relajó el sistema de retenciones y detracciones e inmediatamente ha bajado la recaudación.

— De su primer año, ¿cuáles son las políticas públicas o medidas que lo dejan más satisfecho?
Este es un gobierno muy abierto. A veces nos critican por hablar demasiado, pero aquí no se esconde nada. Ello es quizá un contraste con gobiernos anteriores, en los que se manipulaba un poco a los medios y cosas así. La decepción es obviamente el crecimiento económico bajísimo, pero un 1,5% de la caída del PBI viene de los aludes y del escándalo de corrupción Lava Jato. Si tuviéramos ese punto y medio estaríamos creciendo a más del 4%, que sería el mejor crecimiento de América Latina. Aún con el 2,8% [proyectado para este año] sigue siendo el mejor, porque el barrio está ‘superdepre’. Estoy absolutamente seguro de que con este entendimiento con Fuerza Popular y con su lideresa, y con los proyectos que tenemos en marcha, el año entrante será muchísimo mejor. Lo importante para el Perú es crecer fuerte para generar trabajo y empleo. Vamos a llegar a un 4% o 5% en los próximos dos años.

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