Castañeda, OAS, Río Verde y el by-pass: cinco puntos del caso

Desde que se anunció que by-pass de 28 de Julio se construiría con dinero de Río Verde, la obra ha sido duramente cuestionada

Castañeda, OAS, Río Verde y el by-pass: cinco puntos del caso

El alcalde Luis Castañeda durante inspección del by-pass de 28 de Julio. Para su construcción se canceló Río Verde. (Foto: Dante Piaggio / El Comercio)

El 17 de marzo del 2015, Luis Castañeda Lossio anunció la primera obra propia de su tercera gestión: la construcción de un by-pass en la Av. 28 de Julio. Para financiarla, utilizó un fideicomiso de US$ 74 millones que consiguió tras anular el proyecto Río Verde, el cual buscaba recuperar la ribera del río Rímac.

Desde entonces, la obra municipal ha sido blanco de graves cuestionamientos -desde la falta de estudios previos, sobrecostos en su ejecución y caos vehicular en la zona- que en los últimos días se agudizaron con la difusión de conversaciones de WhatsApp que revelarían la intención de eliminar Río Verde incluso antes de que Castañeda asuma funciones.

A continuación, un repaso de las críticas más importantes en torno a la obra:

1.- PLAGIO EN LA BASE

El estudio de interferencia de vías, uno de los que sustentaba el by-pass de 28 de Julio fue plagiado de un blog de alumnos de la Universidad de Piura. Ante la denuncia, tanto la Municipalidad de Lima como la constructora OAS admitieron la copia pero acusaron a una tercera empresa, Transalvi, a la cual se le pagó S/.20 mil.

Sin embargo, el 14 de mayo El Comercio reveló que el gerente general de Transalvi E.I.R.L. era el ingeniero Yenan Santiago Alvarado Villanueva, quien trabajó en la Gerencia de Transporte Urbano (GTU) desde el 2004, durante las dos gestiones previas de Luis Castañeda. El funcionario mantuvo su cargo hasta por lo menos, la primera semana del 2015. Un mes después, en febrero de este año, su empresa presentó el estudio de interferencia de vías para la obra del by-pass de 28 de Julio, a pesar que la ley de incompatibilidad funcional (Ley 27588) se lo impedía.

2.- PLANEADO DESDE EL 2014

Al analizar el estudio plagiado también se encontró que la toma de datos (conteo de flujo vehicular) se hizo el 12 diciembre del 2014, cuando Castañeda no asumía la alcaldía y, se supone, Yenan seguía trabajando para la gestión de Susana Villarán.

Meses después se conoció que en la Declaración de Impacto Ambiental del proyecto del by-pass figuraba “el plano de especies arbustivas” realizado bajo la supervisión de OAS también en diciembre del 2014.

3.-  SIN ESTUDIOS TÉCNICOS       

En mayo de este año, la Defensoría del Pueblo indicó que el by-pass de 28 de Julio se construyó sin haber tenido el expediente técnico completo. De esta forma el organismo respaldaba un informe realizado por la Contraloría General de la República, de mayo del 2015, en el que se concluía que el expediente técnico del proyecto, hecho por OAS y la Municipalidad de Lima, no reunía las condiciones exigidas por el Estado. Entre los documentos faltantes figuraban: estudio topográfico, diseño de pavimento, diseño de viaductos, conclusiones del estudio de señalización y seguridad vial, presupuesto, y cronograma de ejecución de obra. También faltaba la firma profesional en documentos como el estudio de impacto ambiental.

A esto se suma la denuncia de la IDL-Reporteros que reveló un sobrecosto de un millón 197 mil soles debido a que el cerco, césped y pintado de sardineles del ‘by-pass’ de 28 de Julio costó hasta tres veces más que el precio del mercado.

4.- CONVERSACIONES DE WHATSAPP

El portal IDL Reporteros difundió las conversaciones vía WhatsApp que tuvieron entre octubre y diciembre del 2014 la ex gerenta de Promoción de la Inversión Privada de la Municipalidad de Lima Giselle Zegarra (funcionaria durante las dos primeras gestiones de Luis Castañeda) y el entonces presidente de la constructora brasileña OAS, José Adlemário Pinheiro Filho, conocido como Léo Pinheiro.

En dichas conversaciones se revela que ella ya coordinaba la anulación de Río Verde y concertaba reuniones entre el presidente de OAS y Castañeda Lossio. “Lucho me pide que no lo firmen. Mañana me reúno con Fracassi [Leonardo Fracassi, alto funcionario de OAS]”, le dijo Zegarra al presidente de OAS el 24 de octubre del 2014. El contrato por Río Verde nunca se firmó.

5.- OAS, EL MONORRIEL Y LOS PANAMERICANOS

Tras las conversaciones sobre Río Verde también aparecieron otros temas que involucran al alcalde de Lima.

Antes de ser apresado el 14 de noviembre del 2014 por el escándalo de Lava Jato, Leo Pinheiro también habló con Giselle Zegarra sobre la posibilidad de construir un monorriel en Lima como el que se había implementado en Sao Paulo. Este era uno de los proyectos que anunció Castañeda durante su campaña.

La última conversación entre los dos personajes ocurrió dos días antes de que la policía brasileña detuviera al presidente de OAS. Ahí, aparte de felicitar una negociación exitosa de la constructora en el Perú, se habló de implementar trabajos para los Juegos Panamericanos del 2019 con viaje a Río de Janeiro incluidos.

Para el abogado Julio César Castiglioni, especialista en temas municipales, si bien Giselle Zegarra no era funcionaria pública cuando se llevaron a cabo estas negociaciones, podría haber incurrido en delito de tráfico de influencias. Esto no deja a la Municipalidad de Lima libre de cuestionamientos.

“El contrato que obtuvo ella como consultora a inicios del 2015 con la Municipalidad de Lima tendría que ser evaluado porque suena a que habría estado dirigido a su favor", dijo a El Comercio.