MIMP y los retos para acabar con la violencia contra la mujer

La Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, destaca una mayor conciencia sobre problema de violencia contra la mujer

MIMP y los retos para acabar con la violencia contra la mujer

La Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, Ana María Romero-Lozada, ha ocupado el mismo cargo en los períodos julio del 2002 al 28 de julio del 2003 y del 19 de diciembre del 2003 al 18 de julio del 2006. (Foto: Eduardo Cavero/Archivo)

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Los casos de feminicidio, violación y maltrato han llamado la atención de muchos como no se había visto antes. Pero llamar la atención no es suficiente. Toca enfrentar el problema hasta arrancarlo de raíz.  Una tarea que nos toca a todos y todas y que, por el lado del Estado, encabeza la ministra del Sector.

— A poco más de tres meses de la marcha Ni Una Menos, ¿ha cambiado algo en el país?

Mucho. Hay una mayor sensibilidad y conciencia sobre la problemática. Si miramos la estadística, podría pensarse que estamos retrocediendo, pues hay un aumento en los indicadores de violencia contra la mujer. Todavía no ha cambiado totalmente el chip que muchos tienen para abordar el tema, pero sí existe un cambio en la percepción de la gente en el sentido que es un problema grave y que hay que abordarlo. 

— ¿Se está tomando alguna medida pensada en el largo plazo? Me refiero a algo más dirigido al cambio de chip que menciona.

Nuestra estrategia de trabajo considera lo que se venía trabajando en el MIMP, pero lo hemos integrado a lo que denominamos el círculo de protección de la mujer.  Antes, el ministerio intervenía después del golpe, como se decía internamente. Ahora, con el círculo de protección, partimos de la prevención.

— En cuanto a las acciones inmediatas, ¿qué medidas ha tomado el MIMP?

Empezamos por ampliar la capacidad de atención de la Línea 100 y los horarios de los principales centros de Emergencia Mujer. Ahora están abiertos todo el día, todos los días. Estamos creando mayores puntos de atención, acogiendo y protegiendo a las víctimas para que no retornen al ambiente hostil. Queremos brindarles la posibilidad de generar ingresos utilizando los servicios que ya existen, como la Bolsa de Trabajo que maneja el Ministerio de Trabajo que es nuestro aliado. Está comprobado que la independencia económica es un freno a la violencia y por eso queremos darles estas oportunidades.

— ¿Cuál es el nivel de coordinación con otras entidades del Estado?

Hemos tenido coordinaciones con instituciones como el Poder Judicial, Ministerio Público, Ministerio del Interior y medios de comunicación. Hay mucho interés de todos en trabajar. Desde el punto de vista legal, se está buscando unificar criterios.

—Sobre la trata—

— El Comercio ha estado en la zona de La Pampa (Madre de Dios). La existencia de trata de niñas y adolescentes es evidente allá y uno se pregunta por qué el Estado no está permanentemente.

Comparto la misma pregunta y preocupación. Estuve ahí hace mes y medio. Realmente es desgarradora la situación. Como Estado debemos tener un trabajo articulado, algo como operaciones conjuntas. No lo puede hacer solo el MIMP, se necesita la intervención de varios sectores.

— ¿Quién es el encargado de articular estas medidas?

Ese es un reto inmenso que nos hemos propuesto como ministerio.  No es un tema fácil de trabajar. Hay muchísimo dinero e intereses. Tiene que ser trabajado silenciosamente para que cualquier intento no falle.  Ha habido operaciones pero han fracasado por la gran cantidad de intereses económicos en juego. 

—Reorganizaciones—

— Considerando que usted ha declarado 3 áreas del MIMP en reorganización: el Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar (Inabif), la Dirección General de Adopciones y el Consejo Nacional para la Integración de las Personas con Discapacidad (Conadis), ¿cuáles diría que son los principales problemas que encontró en su sector?

Existía muy poca articulación a nivel interno. Una de las primeras medidas que tomé fue formar grupos temáticos. Adulto mayor, personas con discapacidad, niñas, niños, adolescentes, mujer. Hay ciertos niveles de responsabilidad respecto a cada población en diferentes unidades y no había articulación entre ellas. No se ponía a la mujer o al niño como centro y eso ya está cambiando.

— Hace unos meses la ministra Cayetana Aljovín me dijo que deberíamos aspirar a no tener un MIDIS (Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social). ¿Usted piensa lo mismo respecto al MIMP?

Debemos aspirar a que se respeten los derechos de todos por igual. A que se respete el artículo 2 de la Constitución que dice que todos somos iguales. Ojalá que sea pronto y ahí no habrá necesidad de buscar que el Estado te proteja por ser mujer.