01 de agosto del 2014 15 °C

Animación: así fue el vuelo de prueba del avión supersónico Waverider

El aparato está capacitado para alcanzar una velocidad punta de 7.000 kilómetros por hora

(YouTube)

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos realizaron pruebas con un avión que alcanzaría al menos por algunos minutos la velocidad punta de 7.000 kilómetros por hora, informó hoy el diario ‘The Washington Post’ citando a un portavoz militar.

El jet Waverider X51A (“cabalgaolas”), desarrollado junto con el fabricante Boeing, podrá alcanzar seis veces la velocidad del sonido (Mach 6). Viajando a 7.000 km/h, la aeronave podría cubrir la distancia entre Londres y Nueva York en una hora.

Según el “Post”, la primera prueba empezó el martes en la base aérea militar de Edwards en California. Un bombardero B-52 voló con el jet supersónico bajo la superficie de carga ( mire la animación ).

El avión experimental se debía desprender poco después para volar por sí mismo y alcanzar hasta seis veces la velocidad del sonido. Llamado “Waverider” por su capacidad de “cabalgar” sobre las ondas de presión creadas por su alta velocidad y aumentar con ello su rapidez, la aeronave no tenía previsto volar más de 300 segundos. Después debía ser destruida de forma controlada sobre el Pacífico.

Las Fuerzas Armadas no dieron detalles sobre el éxito de las pruebas. Dos tests previos fueron interrumpidos de forma prematura por problemas técnicos.

El proyecto está a cargo de Boeing y del deparmento de investigación de las Fuerzas Armadas norteamericanas, la Darpa (Defense Advanced Research Projects Agency).

Tras ganar velocidad, el avión de forma aerodinámica alcanzaría una velocidad tal que el aire que entra por la parte delantera al interior se comprimiría fuertemente por sí solo. El combustible que haría combustión ahí dentro daría más velocidad al jet.

La llamada tecnología “scramjet” trabaja según el principio del estatorreactor, conocido desde hace tiempo. El motor necesita muchas menos piezas que una turbina tradicional. Se trata en esencia de un inyector de autopropulsión.

Los tests de ese tipo no son del todo nuevos. Un viejo modelo, el X-43, alcanzó en 2004 diez veces la velocidad del sonido (Mach 4), unos 11.000 kilómetros por hora.