Biohacking: humanos se colocan chips para mejorar sus funciones

¿La era de los ciborgs ha llegado? Somos hace un informe sobre la tendencia a modificar el cuerpo con partes electrónicas.

Biohacking: humanos se colocan chips para mejorar sus funciones

Chereshnev, en la Cumbre Latinoamericana de Analistas de Seguridad de Kaspersky Lab. Su mano izquierda tiene incrustado un chip. Foto: Difusión

Hace dos años, el ruso Evgeny Chereshnev se implantó un chip NFC en la mano izquierda que le permite realizar cosas curiosas como abrir algunas puertas a distancia, desbloquear alarmas o su smartphone y marcar asistencia en su trabajo solo con un pase de su extremidad. Chereshnev, que se desempeña como director de medios sociales de la firma Kaspersky Lab, se hace llamar así mismo un ciborg, un organismo cibernético, es decir la comunión de la carne con la tecnología. “Es absolutamente necesario que vayamos pensando escenarios de una potencial fusión de los hombres con las computadoras. Esto va a ocurrir en el futuro cercano”, dice el analista de seguridad a la revista Somos.  

El chip que se implantó Evgeny es del tipo NFC (near field communication) similar al que se usa en las tarjetas del banco, del bus, hoteles y cualquier otro sistema que necesite una contraseña para abrir una cerradura electrónica. El dispositivo es tan pequeño como un grano de arroz y lo mejor es que no suena cuando entra al supermercado o pasa por el aeropuerto. Se trata de un micro dispositivo hecho de un material hipo alergénico que no es rechazado por el organismo. Almacena 880 bytes de información.

El tema de los implantes de chips se ve futurista, pero no es nuevo. Los humanos lo vienen aplicando en animales desde hace décadas para rastrear sus movimientos. En personas, la historia es distinta. Esta semana el diario El País publicó un informe sobre la creciente comunidad de biohackers, gente que experimenta en el campo del cuerpo humano con sendos implantes de tecnología. Existe una comunidad de este tipo llamada Dangerous Thing que promete implantar un chip RFID al que desee al precio de 100 dólares. Ya ha varios cientos de estos en el mundo. También es conocido el caso de una empresa en Suecia que instaló chips en sus trabajadores para que puedan acceder a servicios como marcar tarjeta al ingresar u operar la impresora.

Lee el artículo completo en la edición de hoy de Somos.  

 


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