Fue construida para defender a Portsmouth de los ataques del ejército de Napoleón. Tiene nueve suites, tres restaurantes, sauna y piscina
Un antiguo fuerte naval inglés ha dejado atrás los años en que su misión era ser un bastión defensivo de Portsmouth (Gran Bretaña) y se ha convertido nada menos que en un hotel en el que se llevan a cabo bodas y exclusivos eventos especiales.
Spitbank Fort fue ideado en 1860 para proteger a la ciudad de los ataques del ejército napoleónico. En 1982, el Ministerio de Defensa Británico decidió venderlo y luego de pasar por varios dueños y usos finalmente fue adquirido por la empresa Clarenco para convertirlo en un lujoso hospedaje.
El hotel cuenta con nueve suites con capacidad para dieciocho personas, las cuales están decoradas con alfombras de cuero, muebles y candelabros. Además posee tres restaurantes, tres bares, piscina, biblioteca, gimnasio, sauna y hamacas en la cubierta.
Dada su estratégica ubicación en el estrecho de Solent, frente a Portsmouth y la isla de Wight, los huéspedes de este hotel solo pueden llegar a él en barco.
Según explica Europa Press, el precio por noche para los dieciocho huéspedes es de 5.500 euros (alrededor de 7.000 dólares) solo por el alojamiento.