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A propósito de actor de "La pequeña maravilla", los niños estrellas que cayeron en desgracia

El recordado ‘Jamie Lawson’ vive bajo un puente. Aquí casos similares de carreras que brillaron y se apagaron con igual rapidez

A propósito de actor de "La pequeña maravilla", los niños estrellas que cayeron en desgracia

MARÍA PÍA BARRIENTOS @pia_barrientos
Redacción Online

Una estrella pequeña, pero tan brillante que hay que mirarla con lentes oscuros. Pasan los años. Hollywood aprieta. Les quita el brillo, les corta las alas. Algunas estrella se apagan, otras se cuidan. Algunas se marean por tanto destello en el Hollywoodense firmamente. Aquí sus tristes historias.

DE PEQUEÑO MARAVILLA A INDIGENTE
Jerry Supiran tenía 7 años cuando decidió (o tal vez decidieron por él) dedicarse a la actuación. A los 9 años apareció en un capítulo de la serie del momento: “La familia Ingalls”, sufridísima leyenda de la televisión que hoy ya huele a naftalina.

A los 12 fue elegido para representar al niño por el que quizás recuerdes de quien estoy hablando: el adorable Jamie Lawson, el hermanísimo de la robotizada Vicki (quien ahora es enfermera en Colorado). Del astuto niño al que un día sus padres le dijeron que tendría que tener por hermana a una androide creada por su padre, hombre que creaba vida sin necesitar siquiera fecundación. Del travieso que tenía que padecer por el acoso de la insufrible Harriet y que gustaba de encerrar a su ‘hermana’ en el clóset. Pero a los 16 años culminó la serie que lo convirtió en un ícono infantil. Su fama se desvaneció y él no volvió a hacer un trabajo actoral que al menos hoy se recuerde.

Este viernes primero de junio, su nombre volvió a las portadas mundiales. Hizo su tristemente célebre reaparición gracias al portal “Av Club”. Había caído en desgracia. Hoy, según el mencionado medio, vive debajo de un puente luego de que su novia, una ‘stripper’, le robara el poco dinero que le quedaba de su época de fulgurante astro celestial, dígase estrella. O por lo menos eso es lo que él asegura. Afirma que trabajó como mesero, viviendo medianamente tranquilo con los ahorros que la fama le dejó: 500.000 dólares. Sin embargo afirma que la stripper a la que hizo su novia y su publicista, un hombrecillo que le prometió buenas ofertas laborales, lo dejaron sin vestigios de sus buenas épocas económicas y lo empujaron a la mera indigencia. ¿Será que, tras este estallido mediático que hoy leemos hasta en el lejano (para Jerry) Perú, Supiran podrá recomponerse?

2. NIÑO PERFECTO, VENDEDOR DE TAPPERS
Danny Pintauro debutó en la televisión estadounidense a sus tiernos 6 años. Un año después su rol en la cinta “Cujo” (de 1983) lo catapultó a la fama. Su papel y su magnetismo inmediato fueron aplaudidos y notados por avispados caza talentos y empresarios de televisoras. A los 8 años consiguió el papel por el que hoy lo recordamos: el adorable y educado Jonathan Bower de “¿Quién manda a quien?”. El jovencito al que le pusieron de hermana a la hoy sexy, y en aquel momento más fresca y libre, Alyssa Milano. Sin embargo, en 1992, ya con 16 años, se le cayó el castillo de naipes. La serie protagonizada por Tony Danza, por quien muchísimas babeábamos precozmente, fue cancelada.

Cuando tenía 18 años optó poner su carrera, la cual iba progresivamente en bajada, en pausa para ir a estudiar actuación a la universidad: la prestigiosa Stanford. Después de ese momento poco se supo de él. En 1997 anunció que era homosexual. En todos estos años solo tuvo 3 brevísimas apariciones en series poco trascendentales. A comienzos de este año volví a verlo, cuando “US Magazine” publicó una historia sobre él: ahora vende tappers de la marca Tuppeware.

Hoy, en una pequeña búsqueda a través de Twitter, encontramos que la única cuenta que figura con el nombre del actor en la página de microblogging tiene solo 202 seguidores y 4 tuits. No estamos seguros si esta es la cuenta real del actor, pero al menos presume serlo. “Antiguo niño estrella, con equipaje, viviendo ahora en Los Ángeles y viajando por ahí vendiendo Tuppeware”, se lee en la descripción. Comentarios a Soleil Moon Frye (Punky Brewster), quien ostenta una carrera actoral bastante más activa que la de Pintauro, o a Alyssa Milano, a quien felicita por haber dado a luz, se hacen viejos sin haber sido respondidos nunca.

Otro de los ‘tuits’ llama la atención: el primero de ellos. “Esta bien, está bien. Finalmente renuncié, solo porque me muero por ver que dice Charlie Sheen”, se lee. ¿Charlie Sheen tendrá idea de quien es Danny Pintauro?

CUANDO LA HISTORIA TUVO FIN
“Un pequeño rompecorazones acabó con su vida”, tituló la revista “People”, sin siquiera mencionar su nombre para presentar la nota, al informar sobre su suicidio en 2003. Sus amigos sabían que no la pasaba bien, dijo “People”. Que estaba cansado de “la tranquilidad” extendida en la que se encontraba su carrera, que estaba solo, que tomaba demasiado, que les dijo que quería matarse. Nadie hizo nada. Probablemente no creyeron que iba en serio o tal vez no les importó lo suficiente. Jonathan Brandis se ahorcó con una soga. Un amigo suyo llamó al 911 después de encontrar su cuerpo sin vida. Tenía solo 27 años. Nació en el mismo año que Danny Pintauro. Habían pasado 13 años desde que participó en uno de sus papeles más recordados; el papel principal de “La historia sin fin 2”.

Brandis llegó a actuar con Bruce Willis, Chuck Norris y Alec Baldwin. Tuvo varios papeles en películas de gran presupuesto, en varias series, en ambiciosas producciones y encarnó a un Johnny Quest de carne y hueso. Sin embargo, nada de lo que hizo tuvo un éxito apoteósico y su carrera se fue apagando, aunque no llegó a desvanecerse por completo. Jonathan era guapo y talentoso. Salió con la bella Tatyana Ali (Ashley en “El príncipe del rap”).

La última película que hizo era su proyecto más grande en años: “Puerto Vallarta Squeeze”, una cinta con un presupuesto de más de US$10 millones. Esta fue estrenada un año después de su muerte.

LOHAN Y SU VIDA LOCA
No le faltó talento. No le faltaron adeptos. Le sobraron fanáticos que adoraban su belleza, niñas que soñaban con parecerse a ella, ofertas de trabajo y millonarios sueldos. Lindsay Lohan se sumó a la lista de jóvenes princesas de Hollywood y de grandes promesas a los 12 años, cuando interpretó a dos gemelas traviesas en la divertida “Juego de gemelas”, cinta que parece llena historias tristes, si le sumamos a la de Lohan la de Natasha Richardson (madre de la idénticas Annie y Hallie en el filme), quien falleció al romperse el cuello esquiando en Nueva York.

Los años pasaron y llegaron más éxitos, como un disco con buenas ventas y comedias adolescentes como “Chicas Pesadas” y “Freaky Friday”. Lindsay incluso actuó con glorias como Meryl Streep (en “A pairie Home Companion” (2006). Sin embargo, tal y como a su personaje en “Golpe de suerte”, su buena estrella de pronto se desvaneció. Es que Lindsay empezó a vivir frenéticamente.

Alos 15 años comenzó a salir con el chico de moda. Aaron Carter. Luego el romance terminó y se inició su guerra fría mediática con la chica con la que se disputaba el trono a musa juvenil: Hillary Duff. Siguió actuando en películas exitosas y luego Wilmer Valderrama (Fez en “That’s 70’s Show”) apareció en su vida. El idilio duró un año. Sus juergas locas empezaron a llenar portadas. Su amistad con Paris Hilton. Su posterior enemistad con Paris Hilton por, presuntamente, haberle robado el novio (Stavros Niarchos).

Sus problemas con las drogas se hicieron conocidos. En 2007 todo explotó. Lindsay Lohan fue arrestada por manejar en estado de ebriedad y por posesión de cocaína. Entró a rehabilitación por primera vez. La prensa la acosaba. Ella corría. Después volvió a sentarse en el banquillo, volvió a romper las reglas, empezó a salir con una mujer, la metieron a la cárcel, volvió a rehabilitación, violó la libertad condicional.

Lindsay Lohan empezó a quedarse sin trabajos. Nadie la quería, sus películas no funcionaban. Los tabloides la despedazaban. Hoy parece volver a buscar su norte tras superar (al menos por ahora) sus problemas legales. Tras posar desnuda en “Playboy” por US$1 millón de dólares, tras ser elegida para interpretar a Elizabeth Taylor en una película de televisión. Lindsay Lohan parece haber vivido un puñado de vidas en tan solo 25 años. ¿Hay camino de regreso?