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Laura Huarcayo y su lado espiritual: "Fui bendecida con un milagro"

Entrevista. La conductora de TV contó que la Virgen de Guadalupe salvó a Valentino de morir. Confía en que “Bienvenida la tarde” despuntará a las 3:00 p.m.

SONIA DEL ÁGUILA
Redacción Online

Su vida es tan cercana a las historias de los cuentos de hadas, es tan fantástica, que nos lleva a creer que lo imposible se hace realidad, que la realidad supera a la ficción, que los sueños sí se cumplen. La vida de éxito de Laura Huarcayo (Huaracayo según su DNI) es una historia digna de contar. Actualmente, al frente de Bienvenida la tarde, espacio de entretenimiento de Frecuencia Latina, la blonda conductora viene conquistando el horario de las 3:00 p.m.

Se inició en la pantalla chica hace 11 años, integrando el elenco de modelos del fenecido programa concurso de Raúl Romero “Erre con erre”. Cuatro años después sorprendía al debutar con su programa propio al mediodía: ‘Lima, limón’. La popularidad, la fama y las comodidades empezaron a ser parte de su vida. Pese a ello, no olvida sus raíces, ni los días en su humilde barrio de San Miguel (ubicado entre La Libertad y La Paz), tampoco su etapa escolar en el colegio nacional, “Miguel Grau”, ni sus amigos de infancia, ni sus costumbres.

SU INFANCIA
Muy pocos sabíamos que tu papá es de Puno y tu mamá, de Ayacucho.
Es verdad. Me siento orgullosa de ellos porque son personas muy trabajadoras, trabajaron en una casa de la Avenida Arequipa en Miraflores, mi mamá como niñera y mi papá como chofer. Ahí se conocieron, se enamoraron, luego se casaron.
 
¿A cuál de los dos te pareces físicamente?
A ninguno, ellos son bajitos, yo soy más alta. Mi mamá tiene descendencia española, imagino que por ese lado he salido así (blanca, alta y rubia).
 
¿Es cierto que heredabas la ropa que dejaba una de las hijas de la dueña de la casa en la que tu mamá trabajaba?
Es verdad, era una familia súper buena, mi mamá siempre los frecuenta, hemos quedado en vernos algunas veces, ojalá se concrete pronto. Siempre le preguntan a mi mamá por mí.
 
¿Frecuentas a tus amigos del colegio y de tu barrio de San Miguel?
Después de varios años, hace poco, tuve un reencuentro con mis amigos del colegio, también veo a mis amigos del barrio. Es divertido, la paso bien con ellos, en esos grupos siento gente más sincera.
 
Habiendo sido tan humilde, ahora disfrutas de una buena posición social y no solo por tu trabajo, también estás casada con un importante empresario griego, Dimitri Karagounis. ¿Soñabas con estar en televisión y casarte con un hombre tan importante?
No estaba en mis planes. Es el destino, uno va construyendo su propio destino, de acuerdo a la manera como se comporta. Como a todos, me han pasado cosas buenas, pero también malas, es parte de la vida, no sé qué pueda pasar más adelante, solo Dios lo sabe.
 
¿Crees mucho en Dios?
Bastante, cuando era chica me gustaba rezar el rosario y el credo. En el curso de religión del colegio participaba activamente. Rezaba los misterios todos los días, me llamaba mucho la atención. Soy muy devota de la Virgen de Guadalupe.

Eso explica que a Magaly le obsequiaras una botella de la Virgen de Guadalupe, cuando estaba en prisión.
Era un botella que traje de México, todos los años viajo a ver a la virgen. Es una costumbre que adopté desde que fui bendecida con un milagro.

¿Qué milagro?
Cuando estaba embarazada de Valentino tuve un momento difícil, casi pierdo a mi hijo. Tenía apenas cinco meses de gestación y empecé a hacer trabajo de parto, el médico me recomendó internarme y hacer reposo absoluto, me dijo que si nacía Valentino tenía apenas un 20% de probabilidad de vida, yo lloraba mucho, estaba asustada, con dilatadores. El día que empecé a sentir dolores fue una amiga la que me llevó a la clínica, cuando estábamos las dos solas en el carro escuchamos una voz dulce que me dijo: “Laura”. Mi amiga y yo nos miramos asustadas porque era una voz suavecita. Luego llegamos a la clínica donde me internaron, ahí tuve un sueño extraño, me veía entrando a una iglesia y escuchaba una voz que decía: “Sabes donde estás, pero nunca sabes dónde estás, siempre vienes y no sabes de dónde vienes”; luego, en la parte trasera del lugar vi a la Virgen de Guadalupe dibujada en la pared y un texto que decía “México DF”. En ese momento desperté y relacione el sueño con la voz. No me explicaba por qué me pasaba eso. A partir de ahí empecé a pedirle a ella por mi hijo; luego nació Valentino. Desde entonces, cada año viajo a México para verla y agradecerle.

¿Piensas tener más hijos?
Hasta hace dos años estaba en mis planes, pero ya no. Mis hijos están grandes, Vasiliki tiene cinco y Valentino va a cumplir nueve. Tener un bebe ahorita no me va a dejar mucho tiempo para compartir con mis hijos que ya están más grandes, creo que nos vamos a quedar con dos. Además, los disfrutamos bastante.

¿Qué diferencia existe entre la Laura que empezó en el modelaje con la conductora de “Bienvenida la tarde”?
Ahora soy más clara, más directiva y decido las cosas sin problemas, aunque en lo general soy la misma en muchos sentidos.

¿Qué no harías en televisión por ráting?
No haría algo que no me haga sentir que soy yo. No me desespero si el ráting no me va bien, lo que me gusta y busco es divertirme y pasarla bien, y si el público no me respalda, qué puedo hacer.

¿Cómo se lleva Dimitri con Valentino?
Muy bien, salen juntos, se divierten juntos y hablan de cosas de varones, que mi hijo no me cuenta a mí porque soy mujer.

SU RELACIÓN CON LA TELEVISIÓN
¿Siempre supiste que lo tuyo era estar en televisión?
No. Se dio de un momento a otro, nunca había pensado hacer televisión, pero  sucedió y me gusta.
 
¿Qué crees que Raúl Romero vio en ti para elegirte como conductora de “Lima, limón”?
Alguna vez Raúl me comentó que vio en mí el beneficio de ser madre, ya que el programa estaba dirigido a las amas de casa, también me dijo que había aprendido a contestar, que había dejado de ser tímida.
 
SU SALIDA DE “LIMA LIMÓN
A inicios de este año sorprendiste cuando anunciaste que no ibas más en la conducción de “Lima, limón. Se originaron sobre tu salida una serie de versiones. ¿Cuál fue la verdad?
Estuve mal de salud, se me complicaron varias cosas, pero además de un tema de salud, había un tema de mucho estrés. No me había dado cuenta de eso, pero cuando el doctor me ve, se da cuenta que mi enfermedad era mucho más complicada, el problema de estrés que tenía podía complicar mi mal y decide internarme. Necesitaba estar más tranquila, es así que decido salir de la TV, pero se malinterpretaron las cosas.
 
¿Se dijo que tuviste un problema con Raúl Romero?
Eso no ocurrió. Como en toda familia hubo un desgaste en la relación que me llevó a decidir dar un paso al costado. Era lo mejor en ese momento por mi salud, aunque me daba pena porque me gustaba estar en televisión, pero también tenía que pensar en mi tranquilidad.
 
¿Extrañaste la TV en estos diez meses que estuviste alejada de ella?
Al principio era como que extrañaba muchas cosas, al público, mi estilo de vida de doce años y que de un momento a otro cambió; sin embargo, empecé a descubrir cosas muy bonitas que me gustaron, como ir con mis hijos a lugares donde antes no podía ir. Reforcé mucho la seguridad de mi hija (Vasiliki), era tímida y ahora es más extrovertida y segura, aprovechaba cuando la llevaba al colegio para hablarle y darle seguridad.
 
¿Cómo te llegó la propuesta para volver a la televisión?
Fue hace un mes. No estaba preparada para volver, pero como era un tema de historias que a través de ellas muchas mujeres se podían sentir identificadas, me gustó. Además se trataba de hacer televisión, que es algo que me gusta mucho.
 
¿Habías recibido otras propuestas antes?
Hubo dos propuesta más, pero ninguna me convenció, lo mío es el entretenimiento, y tenían que ver con otras cosas.
 
SU NUEVA TRAVESÍA TELEVISIVA
En “Bienvenida la tarde” te acompañan Carlos Vílchez con su personaje de ‘Charlotte’ y Alfredo Benavides. ¿Qué tal es compartir la animación con ellos?
Hemos hecho un grupo bien simpático, en los cortes también nos divertimos. A Carlos Vílchez lo conozco como si fuera mi hijo. Siempre hemos tenido contacto, nos queremos mucho y nos entendemos tanto que muchas veces nos comunicamos solo con la mirada. Con Alfredo es la primera vez que trabajo, pero siento lo mismo, realmente la pasamos bien, hay mucha química entre nosotros.
 
¿Eres consciente de que las 3:00 p.m. es un horario bastante complicado, teniendo en cuenta de que las telenovelas que se emiten a esa hora ya tienen un público cautivo?
Todos éramos conscientes de que nos podía ir bien o mal, pero decidimos asumir ese reto. Sabíamos que íbamos a algo nuevo, es difícil, poco a poco iremos dándole al público lo que quiere. Mientras tanto, sentimos que el público está contento, ya hemos regalado 40 mil soles de premios. Me siento feliz, bien, a medida que pase el tiempo iremos afinando detalles.
 
¿Qué te parece el “Lima, limón” de ahora, con Johanna San Miguel al frente?
Te soy sincera, no tengo tiempo para ver el programa, pero yo le tengo mucho cariño a “Lima, limón” siempre le voy a desear lo mejor.
 
¿Qué es lo que más rescatas de estar en televisión?
El cariño de la gente. Me gusta cuando la gente me cuenta sus cosas en la calle, cuando estuve afuera me encontraba con personas que me decían cosas increíbles. Una vez una chica me dijo que con el programa acompañé a su madre que estaba enferma y que murió. Otra me dijo que su mamá me veía en la televisión, pero poco a poco fue perdiendo la vista; entonces, preguntaba con qué ropa yo estaba. Cuando eso pasa, te das cuenta de que puedes hacer más, distraerlos, acompañarlos, sacarlos de esos momentos difíciles, y sentir que puedo ayudar de esa manera, es una gran satisfacción. Me siento muy dichosa de poder hacerlo.