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Sepa qué fue de la vida de los actores de "¿Quién manda a quién?"

Vuelva a recordar al conquistador Tony Danza, la gran Alissa Milano, la persistente Judith Light (Angela), el sorprendente Danny Pintauro y la recordada Mona

Sepa qué fue de la vida de los actores de "¿Quién manda a quién?"

(Agencias/YouTube)

Por Pedro Canelo

Cuando aún veía la TV con devoción de apóstol incondicional, cuando mis días transcurrían al ritmo de los capítulos de una serie televisiva, siempre esperé lo mismo. En mi palpitante mente colapsada por las más afiebradas ideas escribía guiones paralelos para todo lo que consumía en mis tardes-noches de fervoroso chico-zapping. Mis finales tan perfectos como accidentados nunca se cumplían hasta que me encontré con Tony Micelli y Angela Bauer. “¿Quién manda a quién?” se llamaba aquella producción y yo fui muy feliz viendo cómo se cumplían mis deseos imposibles a través de la pantalla. La jefa se enamoraba del amo de llaves y se daban los besos que yo esperaba, en el momento que yo esperaba y en el lugar donde yo lo imaginaba. Suficiente. El guionista sabía quién mandaba en esa serie. Ni Tony ni Angela. Mandaba el público. Y el público era yo.

Tony Danza nunca dejó de bailar. Y el baile que yo más esperé también se hizo realidad. Con Angela bien juntos, vestidos de gala los dos, sin casarse pero con el aura matrimonial a su alrededor. ¿Recuerdan ese capítulo? Esperé muchos besos en TV como buen adolescente apresurado y urgente que fui, y siempre apagué el televisor pensando en que la cámara lenta no funciona cuando los latidos se aceleran. Hay que correr y cerrar los ojos. Pero los guionistas de esas series ochenteras eran mezquinos, creían que era suficiente con poco. Tantas veces Kevin se quedó solo abrazando a Winnie o Zack Morris regresando a casa sin haber bailado con la diosa Kelly. En “¿Quién manda a quién?” todo era más evidente, simple y atractivo. Hasta con las calientes historias de la octogenaria Mona se cumplía eso de “piensa mal y acertarás”. Este sitcom no ocultaba nada y a mí eso me gustaba mucho.

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