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Lunes 06 de mayo del 2013 12:41

Holanda: 48 horas en Ámsterdam

Esta ciudad, que se distingue por su apertura, es una urbe también muy romántica y tolerante que tiene una intensa vida cultural no solo en sus museos sino también en sus calles y puentes
Holanda: 48 horas en Ámsterdam

JUAN PONCE

Tengo dos días en Ámsterdam. ¿Por dónde empiezo? Quien visita esta ciudad lo primero que hace, antes de perderse entre sus encantadoras calles, es un infaltable recorrido por la obra de su más famoso artista, el que retrató mejor que nadie los paisajes de Holanda. El museo Van Gogh luce ahora renovado y exhibe la mayor colección de obras del artista que incluye más de 200 pinturas, además de sus cartas. A partir del 1 de mayo se abrió la muestra por aniversario llamada “Van Gogh at work”.

Otro museo básico de la capital holandesa es el Museo Nacional de Ámsterdam, el Rijksmuseum, que posee la más famosa colección de pinturas del siglo de oro holandés y de los grandes maestros holandeses de los siglos XV al XVII con un gran repertorio de Rembrandt y de otros artistas europeos como Fra Angélico, Piero di Cosimo, Hugo van der Goes, Pedro Pablo Rubens y Francisco de Goya.

DIARIOS DE UNA ÉPOCA
El diario escrito por la niña judía Anna Frank desde su escondite en esta ciudad durante la Segunda Guerra Mundial es uno de los más emotivos relatos que retratan el sufrimiento ocasionado por los nazis. La casa museo de Anna Frank está abierta al público y es una parada indispensable en un viaje a Ámsterdam.

VIAJE EN DOS RUEDAS
Ámsterdam es una ciudad donde el vehículo oficial es la bicicleta. En sus calles vemos a toda la población utilizando bicicletas, tanto hombres con terno o mujeres en minifalda en pleno invierno moviéndose de un lugar a otro. Para los visitantes, la mejor manera de moverse también es en dos ruedas. Es bueno saber que hay zonas de estacionamiento cercano a las estaciones de los trenes.

CIUDAD DE CANALES
Ámsterdam tiene más de 100 kilómetros de canales, 1.500 puentes que los cruzan y alrededor de 90 islas, por lo que navegar por los canales es una de las mejores maneras de ver la ciudad. Muchas de las lanchas que ofrecen este recorrido están cubiertas de vidrio. Esta es una opción también para transportarse por la ciudad ya que uno puede desembarcar en los puntos de mayor interés como museos o simplemente para una caminata por sus calles empedradas, donde se levantan casas que datan del siglo XVI y XVII. Una singularidad que descubrimos en sus canales son las piscinas temperadas flotantes. Una curiosa actividad para un clima bajo cero.

CUANDO CAE LA NOCHE
Definitivamente, lo mejor es descubrir la ciudad a pie. Descubrir a cada paso su arquitectura y los colores de Van Gogh retratados en sus calles. Cuando llega la noche, es hora de ir de tertulias en uno de los tantos entretenimientos para adultos en Leidseplein. La Calle del Cuero, La Calle del Pecado o sus famosos coffee-shops son puntos obligados de los turistas. Con seguridad no podrá evitar sucumbir ante la curiosidad del barrio rojo, ubicado a pocas cuadras de la Station Central y cerca de la iglesia católica apostólica de San Nicolás, ambas de enorme belleza arquitectónica como su molino de viento que conservan muy orgullosos.