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Perú

Lunes 05 de noviembre del 2012 10:01

Arequipa: aventura en el valle del Colca

Este destino permite la práctica de experiencias relacionadas con la aventura y la naturaleza. Algunas son manejadas por las comunidades
Arequipa: aventura en el valle del Colca

IÑIGO MANEIRO

Si preguntamos por el Colca, lo primero que nos van a decir del tercer destino más importante del Perú es la Cruz del Cóndor. Este mirador es el lugar para observar a estas aves y las profundidades de ese accidente natural, que en esta parte alcanza los 1.200 metros. Esto pasa con otros destinos ricos en recursos para vivir experiencias diversas, pero que se circunscriben a un solo aspecto, un ejemplo claro de ello es Nasca y sus geoglifos.

Colca es mucho más que los cóndores volando bajo el cielo azul. De hecho, hay lugares donde podemos contemplar a esas aves como la bahía de San Fernando, o el valle de Sondondo, en Ayacucho, uno de los sitios con la mayor concentración de esta ave.

PARA TODOS LOS GUSTOS
La geografía del Colca permite la práctica de deportes de aventura diversos y para todos los niveles de exigencia, desde niños hasta especialistas. Existen paseos a caballo por ambas márgenes del cañón, desde donde se contemplan las 16 hermosas iglesias de los siglos XVI y XVII que se encuentran a lo largo del valle y que han sido restauradas por la Cooperación Española.

Hay caminatas de pocas horas por caminos rurales y que se pasa junto a los campos de cultivo de los lugareños, o mucho más exigentes como la que corona el Mismi, el lugar donde nace el río Amazonas, o la que, tras 12 días de viaje acompañados de llamas y arrieros locales, se llega a las playas de Arequipa o a la ciudad del Cusco. Así se emulan antiguos recorridos comerciales hechos por los antepasados habitantes del Colca. Otras descienden a las profundidades del cañón, como la conocida caminata a El Oasis.

Sibayo quizá sea el pueblo más bonito de todo el valle. En él, los comuneros se han organizado para ofrecer una excelente experiencia de turismo rural, abriendo sus casas para acoger a los turistas. Además, ofrecen actividades de agroturismo, canotaje y bicicletas por las partes altas del Colca. Muy cerca a Sibayo se encuentra una cueva con petroglifos de los primeros pobladores que llegaron al Colca. Junto a ellos se levantan unos enormes farallones, los Castillos de Callalli, que son el escenario para la práctica de la escalada en roca, con más de 50 vías abiertas, creadas por la empresa Mono Blanco Aventura. Circuitos de escalada y caminatas que atraviesan bosques de piedra y aguas termales. En estas partes altas, algunos operadores organizan excursiones de observación de aves y pesca de trucha en lagunas.

A todo ello se suma la enorme cantidad de senderos para la práctica de la bicicleta de montaña. Recorridos suaves por las calles de los pueblos y el propio cañón, donde la naturaleza, la geografía, su gente y el arte popular que desarrollan se unen para ofrecer experiencias que van más allá del vuelo de los cóndores que coronan nuestras cabezas.

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