Domingo, 3 de diciembre de 2006
Del Castillo insta a los empresarios a respaldar programas de apoyo social


Sostiene que el Gobierno quiere la estabilidad y seguir con todo lo bueno



Por Francisco Sanz Gutiérrez, enviado especial

AREQUIPA. Daban las seis de la tarde y los rumores de que el presidente Alan García llegaría, en una decisión de última hora, a clausurar la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) ya se habían esfumado. Pero tampoco llegaba el primer ministro Jorge del Castillo, así que la sesión final empezó con este en camino.

Veinte minutos después arribó el presidente del Consejo de Ministros acompañado por el flamante representante del Perú ante la OEA, Ántero Flores-Aráoz, y poco antes de las siete de la noche se dirigió al auditorio que se reunió durante tres días en esta ciudad.

Colgándose de la palabra más repetida a lo largo de esta CADE, Del Castillo dijo que no habrá mejor inclusión que crear en el país una nueva generación de peruanos, con mejores posibilidades que las precedentes, para lo cual resulta vital la lucha contra la desnutrición infantil y la atención en salud y educación.

"Pedimos a los empresarios colaboración en programas en los que estamos empeñados a fondo, como aquellos dirigidos a las madres gestantes y a niños en su primer año de vida".

Tras hablar de estos programas del Estado y de requerir el apoyo del sector privado, Del Castillo agregó que la inclusión hay que sentirla en el corazón y no solo para salvar la conciencia.

"Si no nos comprometemos, no habremos avanzado nada".

LOS ESPERO EN MI CASA
Con el fin de que las conclusiones de este encuentro no se llenen de polvo en un estante, invitó a un comité de gestión de la CADE a visitar la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) para que un consejo consultivo implemente sus recomendaciones.

"Asuman este compromiso, los espero con las puertas abiertas y no el próximo año, pero quizá en tres o cuatro (años) podamos dar cuenta de cuánto hemos bajado la pobreza. Compartamos resultados en el futuro, no es cuestión de ponerse en la barrera para ver la corrida, sino comprometerse de verdad", instó el primer ministro.

Quizá el segundo vocablo más usado en su alocución fue estabilidad, tanto política como social, económica y jurídica.

"Garantizamos la continuidad de lo bueno; es decir, lo que el Perú ve con buenos ojos. La política de estabilidad económica es un factor prioritario, pero hay que agregarle la social. Sin ella no hay gobernabilidad y hay que reconocer que, en muchos rincones, el Estado nunca está. Nosotros tenemos una actitud proactiva para evitar la convulsión social y el desorden".

ESPANTA AL CUCO
En el plano jurídico, Del Castillo repitió que el Gobierno no desconocerá los contratos firmados por anteriores gestiones, "nos gusten o no".

Reiteró que el concepto de estabilidad laboral absoluta es obsoleto y por lo tanto no será ley de este gobierno, con lo cual tranquilizó a los presentes.

EN PUNTOS
Mucho ojo con Sunat
Del Castillo prometió que no se van a crear impuestos ni aumentar las tasas de los existentes. "Vamos a pelear para que la Sunat no se convierta en el cuchillo de la empresa o que ponga intereses leoninos que cualquier banco quisiera tener", señaló y se ganó los aplausos espontáneos.

Ofertas finales
Dijo que en los próximos dos años el Perú obtendrá el grado de inversión y que el 2007 se aprobará el TLC con EE.UU.





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