Del consultor: A trabajar por el desarrollo rural

Por Javier Escobal, Economista

La tasa de pobreza que el INEI ha reportado es la línea de base a partir de la cual se evaluará el compromiso del Gobierno de disminuir en 10 puntos porcentuales la pobreza en el 2011, cuando concluya su gestión. Cabría preguntarse si con las políticas actuales es posible alcanzar esta meta.

La reducción de 4 puntos porcentuales en la tasa de pobreza ocurrida entre el 2004 y 2006 podría sonar alentadora. Sin embargo, mientras que la pobreza urbana se ha reducido significativamente en ese período, la pobreza rural no se ha modificado y continúa en niveles que son inadmisiblemente altos (el 69,3% de los hogares rurales son pobres). Solo si el Gobierno impulsa un programa decidido de desarrollo rural que asegure que los hogares rurales puedan aprovechar las ventajas que una economía en expansión genera, es que este reto --importante y ambicioso-- puede hacerse realidad.

El Gobierno ha avanzado en el camino correcto en la intención de articular los programas sociales y focalizar mejor las transferencias monetarias dirigidas a los más pobres. Sin embargo, en materia de sentar las bases para mejorar las oportunidades de generación de ingresos agrícolas y no agrícolas de los hogares rurales, la inversión pública en caminos rurales, electrificación, telecomunicaciones, agua y saneamiento, continúa siendo insuficiente.

Aunque es importante dedicar tiempo para apagar los 'incendios' que el Gobierno enfrenta hoy, si no pone esfuerzos en avanzar en el terreno de sentar las bases para un desarrollo rural, las emergencias de hoy continuarán siendo las emergencias de mañana.