Niñas de la policía escolar entregan folletos para educar en seguridad vial en la avenida Colmena. Detrás el famoso restaurante Bransa. FOTO: Archivo Histórico El Comercio.
Niñas de la policía escolar entregan folletos para educar en seguridad vial en la avenida Colmena. Detrás el famoso restaurante Bransa. FOTO: Archivo Histórico El Comercio.
/ EL COMERCIO
Por Miguel Villegas

El desayuno pudo ser un vaso de Frescavena o una taza de leche Plusa. Luego de unos minutos en el lavabo, muy temprano a la mañana, el uniforme único plomo, los cordones de policía escolar y un cuaderno donde tenían anotadas una serie de recomendaciones para concientizar a los choferes y peatones que transitaban por el Centro de la ciudad de la furia. “Tenga cuidado con la vida de su prójimo”, “Siempre camine por los lugares seguros”, “No cruce la calle por mitad de la cuadra”, “No se pase la luz roja”, eran algunas frases impresas en los volantes que más de 200 niños amigos de la Guardia Civil, una de las tres escuelas que entonces formaban la Policía Nacional del Perú, repartían, como quien da caramelos en matiné. O pastillas contra la moral. Con ese mismo amor.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: